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Preguntas frecuentes

Esta sección responde a las preguntas frecuentes sobre la Cumbre Acción Climática ONU 2019.

Preguntas frecuentes

António Guterres, Secretario General de Naciones Unidas, convoca la Cumbre Acción Climática 2019 para propiciar un enfoque más ambicioso en todo el mundo, con la intención de hacer cumplir los objetivos del Acuerdo de París e incitar a tomar medidas que puedan limitar el cambio climático a 2 °C e incluso a 1,5 °C, según los datos científicos actuales.

El Secretario General ha hecho un llamamiento a todos los líderes para que acudan a Nueva York en septiembre con planes concretos y realistas para mejorar sus contribuciones específicas a nivel nacional para 2020, de acuerdo con la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en un 45 % en los próximos diez años y con cero emisiones netas para 2050.

La Cumbre no solo actuará como plataforma pública para líderes. Los Estados miembros, así como los líderes financieros, empresariales, de la sociedad civil y locales de sectores públicos y privados que están preparados para lo siguiente:

  • movilizar y aumentar la ambición política que dará como resultado unos compromisos de acción mejorados e irreversibles en los planes nacionales de acción climática para reducir de forma considerable las emisiones;
  • fortalecer la resiliencia climática; hacer que los flujos de financiación públicos y privados estén en consonancia con las vías a favor de unas emisiones bajas de gases de efecto invernadero y un desarrollo de resiliencia hacia el clima;
  • incitar la ascendente acción de las ciudades, regiones y sociedad civil, pero también del sector privado;
  • contribuir con las coaliciones de las múltiples partes interesadas que elaborarán soluciones ambiciosas en las áreas de acción de la Cumbre: la transición global hacia la energía renovable, infraestructuras y ciudades sostenibles y resilientes; la agricultura y ordenación sostenible de los bosques y océanos; la resiliencia y adaptación a los impactos climáticos; y la convergencia de financiación pública y privada con una economía de cero emisiones netas.

La Cumbre será el 23 de septiembre de 2019 en la Sede de Naciones Unidas en Nueva York. Tendrá lugar en el Salón de la Asamblea General.

El Secretario General ha hecho un llamamiento a todos los líderes para que acudan a Nueva York en septiembre con planes concretos y realistas para mejorar sus contribuciones determinadas a nivel nacional para 2020, de acuerdo con la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero un 45 % en los próximos diez años y las cero emisiones netas para 2050.

La Cumbre no solo actuará como plataforma pública para líderes. Los Estados miembros, así como los líderes financieros, empresariales, de la sociedad civil y locales de sectores públicos y privados que están preparados para lo siguiente:

  • movilizar y aumentar la ambición política que dará como resultado unos compromisos de acción mejorados e irreversibles en los planes nacionales de acción climática para reducir de forma considerable las emisiones; fortalecer la resiliencia climática; hacer que los flujos de financiación públicos y privados estén en consonancia con las vías a favor unas emisiones bajas de gases de efecto invernadero y un desarrollo de resiliencia hacia el clima;
  • incitar la ascendente acción de las ciudades, regiones y sociedad civil, pero también del sector privado;
  • contribuir con las coaliciones de las múltiples partes interesadas que elaborarán soluciones ambiciosas en las áreas de acción de la Cumbre: la transición global hacia la energía renovable, infraestructuras y ciudades sostenibles y resilientes; la agricultura y ordenación sostenible de los bosques y océanos; la resiliencia y adaptación a los impactos climáticos; y la convergencia de financiación pública y privada con una economía de cero emisiones netas.

Para asegurar que las acciones de transformación tienen el mayor impacto posible, el Secretario General ha priorizado las siguientes carteras de acción que tienen un alto potencial de frenar las emisiones de gases de efecto invernadero y una acción global para la adaptación y la resiliencia.

Estas son algunas de ellas:

  • Finanzas: hacer que los flujos de financiación públicos y privados estén en consonancia con la descarbonización de todos los sectores prioritarios y promover la resiliencia.
  • Transición energética: aceleración del cambio de combustibles fósiles hacia la energía renovable, además de la obtención de considerables ganancias en eficiencia energética.
  • Transición industrial: transformación de industrias como la petrolera, siderúrgica, química, cementera, de gas, de aviación, de transporte marítimo o de la tecnología de la información.
  • Medidas basadas en la naturaleza: reducción de emisiones, incremento de la capacidad de absorción y mejora de la resiliencia en silvicultura, agricultura, océanos y sistemas alimentarios, incluidos en la conservación de la biodiversidad, el impulso de cadenas de suministros y tecnología.
  • Infraestructura, acción local y en ciudades: estimular la acción ascendente y el avance de los compromisos de mitigación y resiliencia a nivel local, con especial atención a los nuevos compromisos sobre edificios de bajas emisiones, transporte público e infraestructura urbana, y resiliencia para las personas pobres y vulnerables de las ciudades.
  • Resiliencia y adaptación: fomento de los esfuerzos globales para abordar y gestionar los impactos y riesgos del cambio climático, particularmente en las comunidades y naciones más vulnerables.
  • Juventud y movilización: promover la movilización pública y de los jóvenes, y proponer soluciones para los desafíos políticos y sociales que impiden la acción climática.
  • Transición social: asegurar que los planes climáticos incluyan pasos completos para garantizar una transición justa y que las personas tengan acceso a los beneficios tangibles de la acción climática, como la salud o el empleo digno.
  • Ambición en mitigación: aumentar la participación de los mayores emisores en los compromisos actuales para reducir considerablemente las emisiones de acuerdo con una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de un 45 % en los próximos diez años y cero emisiones netas para 2050.

El informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) afirma que todavía es posible limitar el cambio climático a 1,5 °C, solo si se propician cambios rápidos, de amplio alcance y sin precedentes en todos los aspectos de la sociedad. De acuerdo con el mismo informe, es poco tiempo y se debe llevar a cabo una acción ambiciosa de inmediato si queremos alcanzar el objetivo de 1,5 °C. Pero las emisiones de gas siguen aumentando a niveles sin precedentes y los efectos del cambio climático se sienten en todos los continentes. Cuando se adoptó el Acuerdo de París, los países se comprometieron a diversas acciones, entre las que se incluía la presentación de nuevas Contribuciones determinadas a nivel nacional en 2020. Antes de la fecha límite de 2020, la Cumbre Acción Climática invita a los líderes a demostrar su liderazgo y aumentar sus objetivos.

La Cumbre se centrará en acciones climáticas tangibles. No será una cumbre de discursos nacionales. En su lugar, la Cumbre se compondrá de unos compromisos seleccionados entre coaliciones de países, empresas y sociedad civil que anunciarán una variedad de acciones y compromisos ambiciosos y creíbles, así como cualquier anuncio nacional que esté en consonancia con el objetivo del Secretario General para la Cumbre.

La Cumbre comienza en una semana llena de eventos de alto nivel como la cumbre de Objetivos de Desarrollo Sostenible, un diálogo sobre Financiación para el Desarrollo, una conferencia sobre asistencia médica universal y el examen quinquenal de las medidas para poner en marcha la Trayectoria de Samoa para los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo. Todos los eventos están relacionados con la consecución del desarrollo sostenible.

La Cumbre de Acción Climática no forma parte del proceso de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que fue diseñado para poner en marcha el Acuerdo de París, ni es una alternativa para la CMNUCC. En lugar de eso, la Cumbre se convoca para apoyar ese proceso proporcionando ese impulso tan necesario para implementar los esfuerzos, que fueron respaldados por completo por los países en las conferencias anteriores desde la COP21 en París, Francia, en 2015. Con el estímulo de aumentar los niveles de acción y ambición, se espera que los países presenten unos planes nacionales mucho más ambiciosos en la COP25 de 2019 y la COP26 de 2020 para asegurar que el cambio climático se limite por debajo de los 2 °C, o mejor de los 1,5 °C.

La Cumbre Acción Climática no trata de negociaciones. Las negociaciones surgieron en el Acuerdo de París y el programa de trabajo de Katowice y ya terminaron. Ahora es el momento de implementarlas. La reunión de Abu Dabi que tendrá lugar del 30 de junio al 1 de julio reunirá a los altos representantes de sectores públicos y privados para un primer examen de las iniciativas, con el objeto de asegurarse de que en la Cumbre se presentan las más ambiciosas, significativas y coherentes.

La Cumbre dará lugar a los compromisos y acciones elaborados por los líderes de gobiernos, de negocios, financieros y de la sociedad civil sobre las acciones para combatir el cambio climático. El Secretario General las recogerá en un acta al final de la Cumbre.

El Secretario General ha invitado a los líderes mundiales para que vengan a la Cumbre a anunciar acciones atrevidas e iniciativas promovidas por varias partes interesadas que encabezarán la puesta en marcha de las acciones ambiciosas. Estas iniciativas formadas por miembros de gobiernos, el sector privado y la sociedad civil abordarán varias áreas de alto impacto, como la transición desde combustibles fósiles, el carbón en particular, hacia energías renovables, la transición industrial en sectores como el transporte o el acero, la financiación climática y la fijación del precio del carbón, infraestructuras, acciones a nivel local y en ciudades, resiliencia y adaptación y medidas basadas en la naturaleza.