20.05.2008

Crisis mundial de alimentos

En la actualidad, el mundo está asistiendo a un aumento de las tensiones sociales en numerosos países de todo el planeta a consecuencia del incremento exponencial de los precios de los alimentos básicos. Este hecho puede redundar en un drástico aumento del número de personas que padecen hambre y malnutrición y socavar los recientes avances realizados en la reducción de la pobreza y el hambre. En respuesta a los llamamientos cada vez más numerosos que exigían la adopción inmediata de medidas, el Presidente del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, Léo Mérorès, convocó la Reunión Especial del ECOSOC sobre la Crisis Alimentaria Mundial, celebrada del 20 al 22 de mayo de 2008 en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York.

En la Cumbre Mundial 2005, los Estados Miembros hicieron un llamamiento al ECOSOC para que aportase respuestas más rápidas y eficaces ante los acontecimientos sucedidos en los ámbitos económico, ambiental y social a nivel internacional, así como para que apoyase y complementase la labor internacional para hacer frente a emergencias humanitarias. Como parte de los esfuerzos renovados del ECOSOC por desempeñar una labor más activa y diseñar respuestas más coherentes frente a las situaciones de emergencia, en la Reunión Especial se analizó la nueva amenaza planteada por la crisis mundial de alimentos y sus repercusiones en la seguridad alimentaria de la población pobre y más vulnerable.

Los objetivos de dicha Reunión fueron los siguientes:

  • Definir medidas de emergencia a corto plazo que pudieran adoptarse en los planos nacional e internacional para proporcionar alimentos a las personas que padecieran hambre y reducir los precios de tales alimentos, reforzando a la vez la seguridad alimentaria de los hogares por medio de redes de protección social dirigidas a determinados beneficiarios.
  • Mejorar la cooperación regional e internacional para abordar tanto las causas como las consecuencias de los elevados precios de los alimentos y fomentar una mayor estabilidad de estos.
  • Definir un enfoque sólido, coordinado y coherente tanto por parte del sistema de las Naciones Unidas como entre dicho sistema y la comunidad internacional en general.

 La Reunión culminó con la publicación de una declaración de la Presidencia (E/2008/66)