Educación

EducacionLa falta de respeto y la escasez de recursos crean una diferencia abismal en la educación. Con suma frecuencia, los sistemas de enseñanza no respetan las diversas culturas de los pueblos indígenas. Son muy pocos los maes­ tros que hablan sus idiomas y sus escuelas suelen carecer de materiales básicos. Los materiales pedagógicos que proporcionan información exacta e imparcial acerca de los pueblos indígenas y de sus modos de vida son muy escasos. Pese a los numerosos instrumentos internacionales que proclaman los derechos universales a la educación, los pueblos indígenas no gozan plenamente de esos derechos, por lo que la diferencia entre los pue blos indígenas y el resto de la población sigue siendo abismal en la esfera de la enseñanza en todo el mundo.

Numerosos obstáculos a la educación. Hay más probabilidades de que los niños indígenas, al llegar a la escue­ la, estén hambrientos, enfermos y cansados; a menudo son objeto de intimidación, y el uso del castigo corporal sigue siendo una cuestión generalizada. La discriminación étnica y cultural en las escuelas es un obstáculo importante para la igualdad de acceso a la educación, y causa del bajo rendimiento escolar y del incremento en la tasa de deserción escolar. Las niñas indígenas, en particular, enfrentan problemas difíciles relacionados con el ambiente poco acogedor en las escuelas, la discriminación por motivo de sexo, la violencia imperante en las escuelas y, en ocasiones, el abuso sexual, todo lo cual contribuye a las elevadas tasas de deserción escolar.

Pérdida de identidad, atrapados en tierra de nadie. Cuando los escolares indígenas se ven expuestos solamente a la ideología nacional en detrimento de su ideología nativa, están en peligro de perder parte de su identidad, su conexión con sus padres y antepasados y, en última instancia, de quedar atrapados en tierra de nadie, lo cual los despoja de un importante aspecto de su identidad sin que por ello lleguen a ser totalmente asimilados por la sociedad nacional dominante.

Invisibles, sin nacionalidad y en peligro. Cuando el nacimiento de un niño o niña no queda inscrito, es menos probable que ese niño o esa niña disfruten de sus derechos y gocen de la protección que proporciona el Estado en que nació. Por otra parte, cuando sus derechos son violados, ese niño o esa niña pueden pasar inadverti­ dos. Más tarde en su vida, no podrá votar ni presentarse como candidato en las elecciones. Esos niños corren también el peligro de ser víctimas de la trata y con frecuencia son presa de quienes explotan su vulnerabilidad, los obligan a convertirse en mendigos, sirvientes en condiciones parecidas a la esclavitud o los reclutan como niños soldados.

La educación a menudo es irrelevante. Los estudiantes indígenas con frecuencia se dan cuenta de que la edu­ cación que el Estado les ofrece promueve el individualismo y una atmósfera competitiva, en lugar de formas comunitarias de vida y cooperación. No se les enseñan técnicas de supervivencia ni de trabajo adecuadas para las economías indígenas, y en muchos casos regresan a sus comunidades con una enseñanza oficial que es irrelevante o inapropiada para sus necesidades. Se ven obligados a buscar empleo en la economía nacional, lo que termina en un círculo vicioso de fragmentación social, éxodo de profesionales y falta de desarrollo, sobre (Continúa en la página siguiente)todo porque los trabajos y los sueldos a los que pueden aspirar en muchos casos no están a la altura de sus logros académicos.

Pese a los esfuerzos, no se ve solución en el futuro previsible. Incluso en los países donde el nivel general de escolarización de los pueblos indígenas ha aumentado, como, por ejemplo, varios países de América Latina y el Canadá, la diferencia de calidad en la escolarización persiste, lo que da por resultado pobres resultados en la educación de los pueblos indígenas. Las condiciones de pobreza extrema, exclusión y aislamiento no son un buen presagio para los programas de educación sostenibles y multiculturales destinados a los pueblos indígenas.