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Qué sería de las ciudades sin las personas

Las pruebas son contundentes: somos seres urbanos, y punto. Para 2030, más del 60% de la población mundial vivirá en ciudades, y se espera que esta cifra siga creciendo hasta el 70% en 2050. Sin la aportación de la inovación y de la colaboración a nivel mundial, la ciudades del futuro no podrían dar soporte a sus miembros más vulnerables.

Tanto la Nueva Agenda Urbana y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible destacan la importancia de crear ciudades inteligentes y accesibles que puedan beneficiar a todos sus ciudadanos.

Sobre este tema giraron el 31 de octubre las intervenciones de los expertos que se congregaron con motivo del Día Mundial de las Ciudades 2017 en el evento “Unión de las ciudades accesibles: cómo permitir que las ciudades del futuro sean inteligentes”, el primero de la serie de eventos organizados por la División para las Políticas Sociales y el Desarrollo para el debate entre expertos bajo el título de “Hacia sociedades inclusivas, accesibles y resistentes” con motivo de la 56ª Sesión de la Comisión para el Desarrollo Sostenible.

“Los gobiernos y las ciudades innovadores resaltan el papel tan crucial que juega la urbanización como fuente del desarrollo global y la inclusión social,” comentó Michal Mlynár, Representante Permanente de Eslovaquia en las Naciones Unidas en su discurso de apertura. En otras palabras, las ciudades inteligentes lideran los avances en otras áreas de desarrollo como la educación, la sanidad y la energía. Para poder funcionar juntos necesitamos estos elementos para crear ciudades sostenibles que sirvan.

Los ODS tienen un rol vital puesto que están orientados a las personas. Del mismo modo, los panelistas debatieron acerca del hecho de que las necesidades de las personas deben verse reflejadas en los avances de las ciudades para alcanzar por completo el desarrollo.

Eugenie Birch, ponente principal, abordó la importancia de analizar no solo de qué manera la tecnología puede ser inteligente, sino también cómo podemos medir la manera de ser inteligentes. Subrayó la necesidad de la planificación y la gestión y de compartir conocimientos como elementos claves para convertir las políticas sociales en acciones. El representate de ONU Habitat Andrew Rudd se hizo eco de esta misma idea y añadió que el emplazamiento y la coreografía de los proyectos de desarrollo urbano son cruciales para garantizar que son accesibles para personas de todas las edades y capacidades.

Uno de los principales grupos sobre los que los panelistas hicieron hincapié fue la juventud. Su compromiso es vital para una urbanización inteligente y cuando se les ofrecen oportunidades y herramientas para implicarse, los jóvenes permiten la creación de ciudades inteligentes.

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