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Cuatro pasos hacia una economía global más sostenible

Ahora que los vientos de las recientes crisis empiezan a arreciar y que la demanda, el comercio y las inversiones globales empiezan a cobrar fuerza, los gobiernos se encuentran finalmente en situación de salir del modo crisis y dar al mundo un rumbo más sostenible. Sin embargo, ¿qué deberían hacer exactamente? El informe mensual sobre la situación y perspectivas económicas mundiales que prepara ONU DAES identifica cuatro áreas principals:

1. Diversificar las economías

Las estrategias de desarrollo no se ponen en marcha de la noche a la mañana. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son un objetivo global de 15 años y la Agenda de la Unión Africana para 2063 abarca un período de medio siglo. La planificación para horizontes tan lejanos implica fuentes estables de financiación. Muchos países en desarrollo que dependen únicamente de unas pocas materias primas quedan fuera de ese lujo. Sin la diversificación, son más susceptibles al impacto de los precios y cambios en los ciclos de inversión.

Los favorables vientos económicos actuales abren a los países una puerta para que se restructuren y amplíen sus fuentes de ingresos mediante reformas fiscales. Los países del Consejo de Cooperación del Golfo, por ejemplo, están intentando romper con la dependencia que tienen del petróleo a través de una entrada paulatina del impuesto sobre el valor añadido.

2. Atajar el crecimiento de las desigualdades

En 2017, el Fondo Monetario Internacional estimó que cerca del 10% de los ingresos de las economías avanzadas llegaba solamente al 1% de la población. El aumento de las desigualdades no solo hace mella en la cohesión social, sino que también amenaza al crecimiento a largo plazo y obstaculiza el éxito de los ODS.

Para potenciar la expansión económica y avanzar hacia los Objetivos Globales, los países tienen que mejorar de manera urgente las condiciones de vida de los más desfavorecidos y abordar la cuestión de la desigualdad de oportunidades a largo plazo. Estas inversiones no solo mejorarán la calidad del crecimiento, sino que también amplificarán su potencial a largo plazo.

Entre tanto, los Estados Unidos pusieron el broche a 2017 adoptando una radical reforma fiscal, que se espera que haga aumentar ligeramente su PIB en 2018, pero también que dé lugar a una mayor desigualdad en los salarios después de impuestos.

3. Hacer más sostenibles las finanzas

Se estima que alcanzar los ODS, universalmente acordados, supondrán un coste de varios millones de millones de dólares cada año hasta 2030. Los fondos públicos tan solo podrán asumir poco más de un millón de millones anualmente. Por lo tanto, la necesidad de que el sector privado aporte su granito de arena es evidente, aunque el vacío de múltiples millones de dólares difícilmente puede sortearse con proyectos secundarios. Es imperativo que se produzca un cambio en la manera que se llevan a cabo los negocios.

Los mercados financieros y de capital del mundo gestionan más de 300 millones de millones en activos. El mundo necesita de una nueva arquitectura financiera que transfiera de manera gradual estos millones de millones de operaciones centradas en beneficios a corto plazo hacia inversiones a largo plazo en investigación y desarrollo, maquinaria y equipos, infraestructuras, capital humano y sanidad.

Todos los países tienen la capacidad de dar apoyo a este proceso, a través de mecanismos como inversiones públicas que agrupen inversiones privadas, colaboraciones público-privadas, mejores capacidades institucionales, cambios regulatorios y reformas estructurales.

4. Mejorar las instituciones

Los gobiernos débiles y la inestabilidad política siguen siendo obstáculos para conseguir los ODS y el crecimiento económico en muchas partes del mundo. En 2017, el capital empezó a fluir hacia los países en desarrollo, pero esto podría estancarse de nuevo al menor signo de problemas, salvo que los estados mejoren sus instituciones legales, su capacidad administrativa, su transparencia y el entorno empresarial.

Cada mes el informe mensual sobre la situación y perspectivas mundiales de ONU DAES acerca las últimas novedades de la economía global.

El Departamento de las Naciones Unidas para los Asuntos Económicos y Sociales (DAES) publica este informe bandera de la ONU sobre las tendencias esperadas de la economía global, sobre la situación y perspectivas mundiales, con la colaboración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (CNUCED), las cinco comisiones regionales de la ONU y la Organización Mundial del Turismo (OMT). Puedes acceder a la última edición de 2018 aquí.

Foto: Graham Crouch / Banco Mundial

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