GUINEA ECUATORIAL
Misión Permanente ante las Naciones Unidas
242
East 51 st Street New York, N. Y. 10022
Intervención de Su Excelencia
OBIANG NGUEMA MBASOGO
Presidente de la República de Guinea Ecuatorial
Debate General 58°Período de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones
Unidas
Nueva York, 24 de Septiembre 2003
Señor Presidente,
Señor Secretario General, Estimados Delegados,
Señoras y Señores:
La Delegación de la República de Guinea
Ecuatorial se asocia a las demás Delegaciones que nos han precedido,
para expresar sus felicitaciones al Señor Presidente, por su acertada
elección para presidir los trabajos de la 58 Período de Sesiones de
la Asamblea, &enero¡ de las Naciones Unidas.
Sabemos que es una tarea muy difícil, Señor
Presidente, porque le ha tocado dirigir los debates de este Máximo Organo
deliberante de las Naciones Unidas en un momento que tanto la Organización,
como la propia Comunidad Internacional atraviesan una crisis sin precedentes
en su Historia.
Sin embargo, Señor Presidente, confiamos
en su habilidad política y diplomática, así como en la madurez y cordura
de su país en el tratamiento de los problemas internacionales, para
sentirnos optimistas de que nuestras deliberaciones alcanzarán los mejores
éxitos.
Y por qué no, felicitamos vivamente al
Señor Secretario General, KOFI ANNAN, por sus incansables esfuerzos
emprendidos para que las Naciones Unidas pueda cumplir su misión pacificadora
en los diferentes conflictos armados, su acción humanitaria ante las
calamidades que sufren muchos países, así como los emprendidos para
animar las negociaciones de paz y de cooperación multiformes, para alcanzar
un desarrollo durable en el mundo.
Señor Presidente:
La República de Guinea Ecuatorial presenta
una seria preocupación a este Foro Mundial, por el actual panorama internacional
que amenaza sensiblemente a la paz y seguridad internacionales, objetivos
fundamentales por los que ha sido creada las Naciones Unidas.
En efecto, después del fin de la Guerra
Fría, que trajo la esperanza de lograr un mundo más solidario, más unido,
más cooperativo, más integrado y más pacífico, parece que las reglas
principales que gobiernan las relaciones internacionales van perdiendo
cada vez su vigor, con el peligro de que cada Estado actúe a su libre
albedrío.
Pues, los conceptos de democracia, derechos
humanos, cooperación y asistencia técnica, están siendo mal empleados para
el perjuicio de unos y explotados para el provecho de otros.
En efecto, el concepto de democracia, que
se interpreta como el Gobierno de la voluntad de cada Pueblo, se ha
transformado hoy en una exigencia obligatoria de algunos Estados, contra
el principio universal de que cada país tiene la libertad de adoptar
el régimen político que más le convenga.
Por otra parte, el principio de la soberanía
estatal y de la no ingerencia en asuntos internos de otros Estados,
consagrado en el Derecho Internacional, ha sido vulverado en los últimos
años, con el pretexto de la necesidad de una intervención humanitaria,
la cual muchas veces se ejecuta sin la aprobación de las Naciones Unidas.
Los esfuerzos emprendidos para establecer
un Nuevo Orden Económico Internacional que asegure una cooperación para
el desarrollo global del planeta, han terminado con la división del
mundo en Norte y Sur, mientras la ayuda cooperativa se ofrece actualmente
bajo condiciones políticas impuestas.
Los esfuerzos para una mundialización y
globalización de las políticas económicas no han reconocido la condición
débil de los países subdesarrollados, los cuales tienen graves handicaps
para concurrir y participar en la pretendida globalización del mundo.
Creemos que la política de la mundializacion
debería prever necesariamente un programa especial de desarrollo sostenible
para los países en desarrollo, a fin de que adquieran la suficiente
madurez que les permita sacar alguna ventaja de tal integración.
Sin embargo, en todos estos intentos para
lograr una cooperación internacional a favor del desarrollo mundial,
se aprecia siempre buenas intenciones, pero nunca se ha manifestado
una voluntad determinante para construir un mundo más justo y equitativo.
Mientras tanto, se degrada la situación
de los países más débiles, la crisis económica se agudiza, las revueltas
políticas se multiplican y los Gobiernos se endurecen para defender
su poder, en fin, las guerras intestinas, los mercenarios y el terrorismo
se instalan, porque, como en los tiempos medievales, el Pueblo no puede
soportar el hambre y la miseria, obligándose a la desobediencia civil.
Al mismo tiempo, las Naciones Unidas se
queda sin autoridad, porque no existe democracia en sus órganos decisorios,
y su capacidad de asistencia humanitaria es limitada porque se proliferan
los desastres causados por las guerras y los actos de terrorismo.
En nuestra opinión y lamentándolo mucho,
la Humanidad está ya deshumanizada y las Naciones Unidas ha perdido
su autoridad.
Nos toca hoy asumir la responsabilidad
para reconstruir la política y moralmente a esta Organización, restituyendo
su autoridad. Este es el único Organismo Mundial capaz de representar
con autoridad a la Humanidad y el único donde podemos lograr el consenso
universal.
Es aquí donde podemos combatir el terrorismo
y el crimen organizado, porque en esta misma tribuna todo se escucha
y todo se discute. El empleo de armas contra el terrorismo puede convertirnos
en otros terroristas. Por consiguiente, Mi Delegación condena enérgicamente
el ataque terrorista contra la Sede de las Naciones Unidas en Bagdad
que causó la muerte del Representante del Secretario General, Señor
SERGIO VIERA DE MELLO, con una treintena de empleados al servicio de
la paz. Expresamos nuestra profunda condolencia por la pérdida de estos
nobles Funcionarios al servicio de la Humanidad.
Creemos, por tanto, Señor Presidente, que
es momento de adoptar estrategias para que las Misiones de Paz de las
Naciones Unidas no se confundan con otros intereses distintos de la
pacificación de las hostilidades.
Señor Presidente:
En cuanto a Mi País, Guinea Ecuatorial
es fiel a sus compromisos como Miembro de pleno derecho de las Naciones
Unidas y de lo Unión Africana, comprometido al mantenimiento de relaciones
pacíficas, de amistad y cooperación con los demás países.
Respetamos la soberanía, la unidad nacional,
la integridad territorial y la intangibilidad de los demás Estados con
sus fronteras, y estomnos a favor de la promoción del desarrollo socio-político
de las Naciones.
En este sentido, Guinea Ecuatorial es parte
de todos los convenios internacionales que protegen los derechos políticos,
económicos y socioculturales de los Pueblos.
La democracia, como el consenso del Pueblo,
es una realidad en la que está inmersa nuestro país, con lo cohabitación
de los 13 Partidos Políticos que lo integran, observando los compromisos
del Pacto Político Nacional Vinculante entre el Gobierno y lo Oposición.
No cabe la duda de que la formación de
un Gobierno de amplia participación constituye hoy el mayor exponente
de lo paz y estabilidad política que jamás haya conocido Mi país.
Para asegurar este consenso político interno
y la cooperación con otros países y organismos internacionales, creemos
que la transparencia es absolutamente necesaria, porque beneficia a
todas las partes.
Guinea Ecuatorial ofrece a todos una cooperación
abierta sin límites, sobre la base de una actuación transparente para
el beneficio recíproco de todos.
Sin embargo, somos conscientes de que nuestras posibilidades son muy limitadas
para alcanzar una tecnología moderna, para sentar las bases de un desarrollo
sostenido y duradero, por lo que pedimos a este respecto una cooperación
internacional de los Países Amigos y Organización de Asistencia Internacional.
Concluyo pidiendo que
las Naciones Unidas recupere su liderazgo en la promoción de la paz
y el desarrollo de nuestro planeta.
MUCHAS GRACIAS.
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