REPUBLICA de

HONDURAS

INTERVENCION DEL EXCELENTISIMO
SR. GUILLERMO PEREZ-CADALSO ARIAS
MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES
57 ASAMBLEA GENERAL NACIONES UNIDAS
NUEVA YORK, 13 DE SEPTIEMBRE DE 2002

Señor Presidente,

Su ya reconocido liderazgo garantiza el resultado de nuestros debates. Junto con felicitarle por su elecci6n, deseo expresarle que en su cometido puede usted contar con toda la colaboracion de mi Gobierno.

Seņor Presidente,

Concurro a esta tribuna ecumdnica en nombre de un pueblo que el pasado mes de noviembre renov6 su compromiso con la democracia. En representaci6n del Gobierno constitucional que preside el Licenciado Don Ricardo Maduro, quien ha hecho del bienestar de su pueblo la raz6n esencial de su mandato, concurro a este foro con el mensaje de paz y amistad que Honduras envia a todas las naciones aqui congregadas.

El gobierno de mi pais, surgido de la voluntad del pueblo mediante una elecci6n libre y transparente y considerada como ejemplar, en pocos meses ha provocado cambios que hacen mAs fuerte a la democracia hondurefa. Ha implementado reformas institucionales hist6ricas como ser la despolitizaci6n de la Corte Suprema de Justicia, la no participaci6n electoral presidencial desde posiciones de ventajismo politico, la creaci6n de un Tribunal Superior de Cuentas encargado de una funci6n contralora integral y la despolitizaci6n del Tribunal Electoral. AdemAs, ha desarrollado esquemas y medidas de seguridad ciudadana efectivas y respetuosas de los derechos humanos, todo dentro de un marco de transparencia en la gesti6n administrativa y lucha frontal contra la corrupci6n y la pobreza extrema.

Estamos realizando como gobierno to que responsablemente nos corresponde hacer y en esta labor deseamos contmuar contando con la mano andga y respetuosa de la comunidad internacional a la que tambidn ofrecemos nuestra solidaria cooperaci6n.

Ademas de to anterior, asisto a esta Asamblea con la firme voluntad de sumar mi pais a los esfuerzos emprendidos por todas vosotros para cristalizar a plenitud los prop6sitos y principios de la Carta de San Francisco.

Acudo tambidn a nuestra Organizaci6n para ofrecer la cooperaci6n de mi Gobiemo en la construcci6n de la paz, el mantenimiento de la seguridad internacional y la edificaci6n de una alianza global para el desarrollo humano.

Seņor Presidente,

El 11 de Septiembre del 2001 es una fecha imborrable en la historia de la humanidad. El ataque terrorista sin precedentes cambi6 para siempre la faz de la Babel de Hierro, la que, a pesar de su gran dolor, nos sigue brindando su hospitalidad. Miles de famflias pertenecientes a distintos pueblos de las Naciones Unidas, incluyendo el mio, se llenaron ese fatidico dia de luto y de dolor. Van para ellas nuestras muestras de solidaridad.

Al igual que en esa trAgica ocasi6n, el Gobierno de Honduras condena el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones por to que, aprovecha la presente comparecencia, para renovar en este foro mundial su compromiso indeclinable de combatir, con toda su capacidad y energia, este flagelo que amenaza la convivencia civilizada entre naciones.

Con la misma convicci6n, Honduras reafirma su voluntad de cooperar con las demAs naciones democr$ticas en el com6n empeflo por erradicar este mal, edificando asi un mundo mds tolerable y menos violento.

Seņor Presidente,

Del 11 de septiembre del 2001 al presente muchas cosas han cambiado. Sin embargo, otras amenazas persisten y se ciernen igualmente sobre nuestros pueblos haciendo cada vez mAs imperativo la b*ueda de nuevos consensos y mayores compromisos. Despuds de la Cumbre del Milenio, tres reuniones del mas alto nivel y trascendencia se han realizado en los ultimos meses. Nuestros Jefes de Estado y de Gobierno se reunieron primero en Monterrey para examinar los temas del financiamiento al desarrollo, luego en Roma para analizar el problema del hambre en el mundo y mds recientemente en Johannesburgo para debatir en torno a los grandes desaflos del desarrollo sostenible.

De cada una de estas reuniones hemos salido medianamente satisfechos en cuanto a resultados concretos. Sin embargo, reconocemos que el dialogo debe continuar para juntos buscar nuevas formas de cooperaci6n y para mitigar el hambre y el dolor de gran parte de la humanidad cuya sobrevivencia misma peligra de continuarse con la vorAgine de un desarrollo econ6mfco a costa de la destrucci6n del planeta.

Todos los anteriores compromisos, Seflor Presidente, requieren de unas Naciones Unidas remozadas en su acci6n y fortalecidas en su estructuraci6n interna.

Es la hora de reexaminar creativamente y con mayor empeno la estructura organizacional del Consejo de Seguridad, organo que no puede continuar dando la espalda a una realidad muy diferente a la que existi6 en 1945. Honduras no se cansarA de insistir en la necesidad de eliminar o restringir el derecho al veto del que gozan algunos miembros de nuestra Organizacion.

Igualmente, mi pafs considera que los Estados contribuyentes al desarrollo deben de tener un asiento y participar en los debates y trabajos de este importante organo de las Naciones Unidas.

Es el momento de sumar voluntades y buscar mecanismos y decisiones para asegurar la plena participac16n de todos los pueblos y naciones de la tierra. Es la hora de que los que han sido miembros de nuestra Organizaci6n retornen a la misma.

Por tal motivo, Honduras considera que no se debe continuar con la prdctica excluyente de mantener al margen de nuestros debates y trabajos a realidades concretas como la de Taiwan, pass cuya participaci6n podria potenciar nuevas oportunidades de cooperacion en pro de muchos pueblos y a su vez beneficiarse de nuestra actividad y decisiones.

En esencia, Seflor Presidente, Honduras aboga por unas nuevas Naciones Unidas en la que todos los pueblos y naciones gocen de una amplia representatividad y en la que exists una mss justa y equilibrada representaci6n en las discusiones y resoluciones que aqua se adopten.

En el contexto de to anteriormente dicho, Honduras aplaude la adhesion de Suiza y la incorporaci6n de Timor Oriental a nuestra organizacion mundial y aprovecha la ocasi6n para darles la mfis cordial de las bienvenidas.

Seņor Presidente,

En esa vision amplia y comprensiva de to que, en opinion de mi Gobierno debe ser nuestra organizacion, merece especial mencion la Corte Internacional de Justicia en tanto que es el organo jurisdiccional del sistema de Naciones Unidas y que todos los Estados miembros del mismo nos hemos comprometido a cumplir sus decisiones en los litigios en que hayamos sido parte.

Asi como Honduras hace suyos los principios y practicas del derecho internacional que propenden a la solidaridad humana, al respeto a la autodeterminacion de los pueblos, a la no intervencion y al afianzamiento de la paz y la democracia universales, tambidn proclama como ineludible la validez y obligatoria ejecuci6n de las sentencias arbitrales y judiciales de caracter internacional.

En virtud de esta filosofia de Estado, mi pais esto absolutamente convencido que el cumplimiento de las sentencias internacionales dictadas por una corte internacional competente, al igual que el cumplimiento de buena fe de los compromisos adquiridos pot medio de un tratado, garantizan la paz, la armonia y la seguridad entre los pueblos y los Gobiernos.

Honduras siente que la credibilidad ndsma de un pais se pone en juego al cumplir o no las obligaciones emanadas de una sentencia internacional. Para nosotros, los hondureflos, la resolucion de una cone internacional competente tiene rango constitucional y sus efectos son de ejecucion inmediata ya que sentimos que el Derecho y la legalidad constituyen un imperativo insoslayable del nuevo orden internacional. Mas aim, son en opinion de mi Gobierno, la piedra angular de la sociedad internacional del presente siglo.

Bajo esta conviccion, Seflor Presidente, mi pais ha recurrido al Consejo de Seguridad en enero del presente afto, en su carActer de garante de la ejecucion de los fallos de la Corte Internacional de Justicia, buscando la cooperaci6n necesaria para asegurar el cumplimiento de la sentencia que este tribunal dicto hace diez aflos en el litigio que, de comim acuerdo con la Republica de El Salvador, le sometimos a su conocimiento y decision. Recientes acontecimientos en nuestros paises nos hacen pensar que la ejecuci6n del fallo comenzaro muy pronto como producto de platicas entre los presidentes de ambas naciones. Sinceramente esperamos que este sea el caso, tanto para no distraer la atencion del Consejo de Seguridad en este importante asunto para nuestros pueblos y la vigencia del Derecho Internacional Publico misma, como para beneficio del proceso de integracion al que hoy se mira avocado toda Centroamdrica.

Seņor Presidente,

El istmo centroamericano vive hoy momentos especiales en su historia. Hay voluntad en los Gobiernos de asumir unidos el futuro y con tal fin se ha convenido en impulsar la creaci6n de una uni6n aduanera entre los socios del sistema de la integraci6n regional la cual debera estar constituida para diciembre del 2003.

En este relanzamiento de la integracion, como la hemos llamado, existen oportunidades que se estfin asumiendo colectivamente o con vecinos y socios en el desarrollo como es el caso de Mexico con el Plan Puebla-Panama.

Existen igualmente retos importantes que se estan encarando en bloque como ser la negociacion de un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos de Amdrica. Mas tarde nos tocara hacerlo con la Union Europea.

No obstante los avances significativos y al igual que en cualquier esquema regional de Estados, aun persisten prdcticas que impiden el pleno desarrollo de nuestras relaciones comerciales las que afortunadamente estamos intentando superar mediante el dialogo y las soluciones propias de naciones civilizadas que estin conscientes que asi como hemos tenido un pasado historico comun tambidn tenemos un futuro comim.

Seņor Presidente,

En la realidad actual existen motivos fundados de preocupacion ante hechos y realidades que arriesgan la paz y la seguridad internacionales.

La situacion del Medio Oriente ha sido motivo constante de preocupaci6n para todos. Honduras llama a lop hombres y mujeres de esa regi6n del mundo a repudiar y renunciar a la violencia y brindar asi una oportunidad a la paz en beneficio del futuro de una niflez que en su crecimiento solo ha visto y vivido en la violencia.

Estos y otros conflictos que desangran a la humanidad exigen replantear y repensar prontas acciones de nuestra parte.

Seņor Presidente,

Necesitamos globalizar la solidaridad y el desarrollo humano.

Los grandes desaflos del presente siglo exigen incrementar la presencia en el mundo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, del Programa Mundial de Alimentos, la Organfzaci6n Mundial de la Salud, la Organizaci6n de las Naciones Unidas para la Educacion, la Ciencia y la Cultura, el PNUMA y otros organismos y agencias de nuestro sistema que, con su trabajo, contribuyen eficazmente a crear las condiciones que aseguran a todos los nifios y niflas y hombres y mujeres de todas las edades, independientemente de su origen dtnico y color o credo religioso que tengan las condiciones necesarias para disfrutar plenamente de sus derechos.

En virtud de to anterior, los pueblos del mundo demandan la accion concertada de nuestros Gobiernos para hacer de las Naciones Unidas la mas eficiente organizacion que exista para enfrentar los desaffos que significan los millones de hombres, mujeres y niflas infectados con el virus del VIH/SIDA, los otros que sufren el desempleo y han pasado a engrosar los estamentos mAs pobres de la sociedad o los mas de cuarenta millones de niflas y niflas que deambulan por las calles o simplemente viven de ellas.

Seņor Presidente,

A travtes del tiempo, los crimenes de lesa humanidad han motivado la accion concertada de los pueblos en el desarrollo de nuevos y avanzados esquemas de proteccion internacional. Este es el caso de la nueva Corte Penal Internacional de la que Honduras se honra en ser Parte.

Saludamos este esfuerzo que revoluciona la administracibn de la justicia criminal en el mundo y esperamos que mss temprano que tarde, la totalidad de los passes miembros de las Naciones Unidas seamos parte de la misma.

Señor Presidente,

Quisiera concluir mi intervencift tarjando en la insistencia que los grandes retos que confrontamos en el mundo contemporAneo requieren de acciones globales concertadas. Si realmente deseamos que el planeta sobreviva y con el la especie humana, ha llegado la hora de compartir responsablemente para formar las grandes alianzas para el desarrollo humano y para el desarrollo sostenible de todos los pueblos de las Naciones Unidas.

Muchas gracias.