PARAGUAY

Intervención del
Excelentísimo Señor Presidente de la República del Paraguay,
Don Luis Angel Gonzalez Macchi
Debate General del 57° Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas
Nueva York, 12 de Septiembre de 2002

En este sentido, debemos reafirmar, en primer lugar, el rol central que le compete a la Asamblea General, como principal órgano de las Naciones Unidas, pues es el órgano deliberante más representativo, democrático, universal y equitativo. La Asamblea General debe constituirse en el parlamento del mundo, donde todos los países, independientemente de su tamaño o posición, puedan exponer, debatir, disentir, opinar, compartir posturas sobre los temas de actualidad más importantes. La Asamblea General no puede continuar siendo el escenario en que vengamos a participar para cumplir una rutina en función de una agenda de trabajo preestablecida y repetitiva, y en la cual nuestras intervenciones sean meras retóricas que prácticamente no son atendidas por ninguna otra delegación. Por ello, apoyamos firmemente el proceso de revitalización de la Asamblea General, que debe continuar y enfocarse en tal sentido. Los cambios deben ser reales y profundos, de tal modo que propicien la eficacia y eficiencia de la Asamblea General.

Señor Presidente,

Ninguna reforma de Naciones Unidas tendrá el efecto que todos deseamos sin la tan esperada reforma del Consejo de Seguridad. Mientras no se produzca la reforma de este órgano encargado de mantener la paz y seguridad Internacionales, no podremos hablar de una Organización acorde al tiempo en que vivimos. Para ello, se deben ampliar ambas categorías de miembros, permanentes y no permanentes y se debe incluir tanto a países desarrollados como en desarrollo, teniendo especialmente en cuenta que éstos últimos están actualmente subrepresentados en tan importante órgano. Asimismo, esta reforma debe incluir la eliminación gradual del derecho dei veto de sus miembros permanentes hasta su desaparición, de tal modo a volverlo más equitativo y democrático. Creemos que llegó el momento de asumir nuestro compromiso político en la definición de este tema.

Señor Presidente,

A un año de los trágicos sucesos del 11 de septiembre, debemos preguntamos la implicancia que los mismos han tenido, tanto para esta Organización como para cada país intemamente.

El Paraguay adoptó una firme posición de condena al terrorismo internacional dando pleno cumplimiento a las medidas dispuestas por el Consejo de Seguridad y promoviendo la vigencia de los numerosos convenios internacionales existentes en la materia. Mi Gobierno respondió así a los requerimientos de la Resolución 1373 (2001) y hasta la fecha ha presentado dos informes al Comité establecido en virtud de la citada resolución. Reitero aquí nuestro compromiso de seguir colaborando con las labores y esfuerzos del citado Comité, así como lo estamos haciendo a nivel regional y sub-regional. Además, quiero informar que el Paraguay, conforme a su proceso constitucional está siendo parte de los 12 convenios internacionales sobre terrorismo y fue uno de los primeros países en suscribir el Convenio Interamericano de lucha contra el terrorismo, adoptado en el marco de la Organización de los Estados Americanos.

Apoyamos firmemente el fortalecimiento de una base legal intemacional para combatir al terrorismo. Por ello, esperamos que durante este periodo de sesiones de la Asamblea General, se concluyan las negociaciones sobre la Convención General sobre el Terrorismo Internacional, propuesta presentada por la India, así corno la de la Federación de Rusia sobre el Convenio Internacional para la Represión de los Actos de Terrorismo Nuclear.

Señor Presidente,

Un logro de trascendental importancia en este año ha sido la entrada en vigor de¡ Estatuto de la Corte Penal Internacional el pasado 1 de julio, y expresamos nuestra satisfacción de ser uno de los primeros 66 países en haber ratificado el Estatuto de Roma permitiendo así su vigencia. Estamos convencidos que la Corte será un elemento disuasivo para los inaceptables abusos de los derechos humanos y crímenes contra la humanidad. Asimismo, estamos seguros que la labor de la Corte no será empañada ni ínstrumentada por ninguna manipulación política preservando su independencia, imparcialidad y fines. El Paraguay hace un llamado a aquellos países que aún no han firmado o ratificado el Estatuto a que lo hagan tan pronto como sea posible ya que la universalidad de la Corte es fundamental para su efectividad. Mi país siguió muy de cerca el reciente debate sobre la competencia de la Corte para juzgar delitos hipotéticos en los que estuviera invofucrado el personal al servicio de países que no hayan firmado y ratificado el Estatuto, cometidos en el transcurso de operaciones de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas.

Saludamos la designación por parte del Secretario General delnuevo Alto Comisionado para los derechos humanos. Estamos seguros honrará como latinoamericano esta nominación que fuera confirmada por esta Asamblea General. Compartimos sus expresiones en la construcción de "una agenda de derechos humanos que no divida a los pueblos, a los estados, sino que los una". El Paraguay brindará todo el apoyo que fuere necesario para el cumplimiento de la misión que se le ha encomendado.
Por primera vez el Paraguay formara parte de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas a partir de enero de 2403, y aprovecho esta ocasión, para reiterar el compromiso de mi gobierno en colaborar y contribuir con las importantes y altruistas labores de este órgano. Estamos dispuestos a trabajar con los demás miembros de la Comisión así como con otros Estados y entidades.

Señor Presidente,

Estamos ante un mundo complejo, que aún dista de configurar un orden internacional estable. Seguimos siendo testigos de enfrentamientos en distintas regiones de¡ mundo. Por ello, debemos empeñar todos nuestros esfuerzos y nuestros recursos a favor de la reconciliación de la humanidad. La República de¡ Paraguay invocará y apoyará siempre la solución pacífica de los conflictos, a través de¡ diálogo, la mutua compresión y el derecho internacional.

En este sentido, nos merece profunda preocupación el grave deterioro de la situación en el medio oriente, la espiral de violencia, la alarmante situación humanitaria y la violación de los derechos fundamentales de la población civil, y la pérdida de vidas inocentes, tanto del pueblo palestino como israelí.

Apoyamos firmemente la labor de¡ Cuarteto, y de la comunidad internacional en los esfuerzos para lograr la vuelta a las negociaciones y conseguir as! la tan anhelada pacificación en esta región. Por otra parte, como firmes adherentes al derecho internacional, mi país lamenta que las resoluciones sobre la cuestión que han sido adoptadas en el trascurso de¡ año por el Consejo de Seguridad, que contienen términos y referencias claras, aún no hayan sido implementadas por las partes.

Señor Presidente,

Al iniciar mi intervención en este Debate General, deseo expresarle la satisfacción de mi delegación de verlo presidir los trabajos de esta Asamblea. Sus cualidades personales y profesionales aseguran el éxito de los mismos y puede tener la certeza de contar con el permanente y decidido apoyo de la Delegación del Paraguay.

Asimismo, deseo aprovechar esta ocasión para agradecer al Secretario General, señor Kofi Annan, el informe que ha presentado sobre la labor de nuestra Organización que confirma cuan indispensable es ella en el contexto que vive hoy el mundo, y la necesidad de que todos los Estados Miembros no sólo la apoyemos, sino, que la volvamos aún más fuerte y ágil para responder a los nuevos desafíos.

También, permítaseme dar la bienvenida y expresar la complacencia de mi país por el ingreso a esta Organización de la Confederación Helvética, así como la próxima incorporación de Timor del Este como nuevos Miembros de las Naciones Unidas, lo que constituye un importante paso a fin de alcanzar la deseada universalidad de la misma.

Señor Presidente,

Los sucesos y eventos ocurridos en el trascurso de este último año, algunos auspiciosos y otros preocupantes, nos demuestran de la manera más tangible el rol de las Naciones Unidas y que la reforma de nuestra Organización adquiere hoy más que nunca, un carácter de desafío urgente e impostergable.

Me refiero, señor Presidente, a la necesidad de una reforma profunda de sus órganos, de su estructura, así como de sus funciones. Cambios que adecuen a esta Organización para que responda con mayor eficiencia a los nuevos retos que se producen con una dinámica inesperada en el escenario internacional. Quién hubiera pensado, cuando esta Organización fue fundada hace ya más de cincuenta años, que durante el presente período de sesiones de la Asamblea General, estaríamos dando la bienvenida, en el seno de las Naciones Unidas, a dos nuevos Estados Miembros. Suiza, un Estado que siempre tuvo su lugar y papel en la historia y en el campo internacional, y Timor del Este, cuyo nacimiento fuimos todos testigos hace tan sólo unos meses, merced, en gran medida, a la intervención de las Naciones Unidas. Tampoco hubiéramos imaginado hace tan solo pocas décadas que este año seríamos testigos de uno de los acontecimientos más importantes y esperados en materia de los derechos humanos, cual es el establecimiento de la Corte Penal Internacional. Quién hubiera pensado, que hace un año, un 11 de septiembre de 2001, seríamos testigos presenciales de uno de los sucesos más trágicos e incomprensibles en la historia no solamente de los Estados Unidos de América sino de toda la humanidad, y que inmediatamente la comunidad internacional se uniera y respondiera de la manera más determinante en la lucha contra el terrorismo internacional.

Estos hechos nos demuestran que el mundo de hoy no es aquel que presenciaron nuestros fundadores. Son estas razones entre otras, señor Presidente, las que condicionan e imponen la reforma de nuestra Institución. Por ello, es necesario que demos prioridad a los trabajos de la misma a fin de que la organización responda eficientemente, no tan solo a los hechos políticos sino también asegure el logro de un desarrollo sostenible para que su beneficio llegue a cada individuo allí donde vive, donde trabaja y tiene su asentamiento familiar. Indudablemente, las Naciones Unidas renovada y reorganizada, responde en ultima instancia al bienestar de cada uno de nuestros ciudadanos y ciudadanas. Las decisiones que tomemos al respecto en los próximos meses, definirán y guiarán a nuestros países y a la humanidad en el futuro. Por ello no podemos limitamos a acciones superficiales o de simple procedimiento, sino a una verdadera trasformación.

Insistir con estas prácticas proteccionistas, seguirá retrasando la participación de nuestros países en los supuestos beneficios que creemos brinda la práctica del libre comercio y agravarán considerablemente el espectro social en toda sus manifestaciones. La lucha contra la pobreza no tan sólo es un compromiso político sino por sobre todo moral.
El Paraguay ve como auspiciosa la dedicación de una jornada de la Asamblea General para examinar la forma de prestar apoyo a la Nueva Asociación para el Desarrollo de Africa, a celebrarse el próximo día 16, a través de las sesiones plenarias de alto nivel y las mesas redondas interactivas. Confiamos que los resultados que se logren contribuirán decididamente a impulsar renovados compromisos en pro del desarrollo económico y social en todo el Continente africano.

El próximo año tendremos la Conferencia Internacional Ministerial de los Países en Desarrollo sin Litoral Marítimo y los Países de Transito para tratar los problemas que aquejan a los países como el mío en su inserción en el mercado internacional, los sobre costos del transporte de tránsito, las demoras en las aduanas y las restricciones y barreras técnicas al comercio, como también las necesidades de apoyo financiero a las inversiones necesarias en infraestructuras y desarrollo de la capacidad para superar estas desventajas por la situación de mediterraneidad.

El Paraguay ofreció ser sede de la reunión Sub Regional Latinoamericana, preparatoria de la Conferencia Ministerial, con el propósito de tomar todos los recaudos necesarios para dejar bien definido los requerimientos de nuestros países, en especial el trato diferenciado para los países sin litoral marítimo, a través de compromisos concretos tanto en las modalidades de transporte, aduanas, depósitos francos, como en la apertura de mercados mediante la reducción de aranceles aduaneros, eliminación de cupos y derechos especiales que impiden la participación competitiva de los países en desarrollo sin litoral marítimo en el comercio internacional.

Señor Presidente,

El Paraguay en su proceso de afirmación democrática, en la cual estamos comprometidos todos los ciudadanos en los diferentes estamentos central, regional y municipal, en abril del próximo año tendrá un nuevo proceso eleccionario en el que se confirmara una vez mas, la consolidación de nuestra democracia. Lamentablemente, como en muchos otros países del mundo, y en especial en América Latina de hoy, el sistema democrático se ve amenazado por el aumento de la pobreza y la grave situación económica que ha deteriorado las condiciones de vida de nuestros conciudadanos. Por ello, se requiere que también nuestro continente reciba la consideración que se merece en las presentaciones que se realizan para la búsqueda de soluciones.
Confío en que tanto esta Organización así como los organismos financieros internacionales y sus principales miembros, den la respuesta necesaria en el tiempo oportuno.

Señor Presidente,

Al concluir mi última intervención ante este Plenario como Jefe de Estado de la República del Paraguay, pues el 15 de agosto de 2003 termina mi mandato constitucional, ratífico el compromiso de mi país con esta Organización en la confianza de que la misma responderá a las esperanzas y expectativas de un futuro mejor para nuestros pueblos.
Muchas gracias.

El Paraguay reitera la urgente necesidad de lograr una paz justa y duradera en el Medio Oriente sobre la base de las resoluciones del Consejo de Seguridad, en especial la 242, la 338 y la 1397, para dar paso a la coexistencia pacífica de dos estados independientes, Israel y Palestina, dentro de fronteras seguras e internacionalmente reconocidas.

Mi país sigue muy de cerca el desarrollo de la situación en el Afganistán. Saludamos la presencia en este debate general del Presidente Karzai, quien se merece todo nuestro reconocimiento y firme apoyo en la consecución de la tarea y responsabilidad que tiene por delante. La comunidad internacional tiene el compromiso de continuar apoyando a Afganistán a fin de que pueda alcanzar la estabilidad y desarrollo tan esperado por este pueblo.

Asimismo, el Gobierno del Paraguay consecuente con la posición que viene manteniendo y expresando con respecto a la cuestión de la República de China en Taiwán, ratifica su firme deseo que el tema pueda ser considerado dentro del marco de la universalidad consagrada en nuestra Carta así como sobre la base de las normas del derecho internacional para posibilitar, mediante el diálogo entre las partes involucradas, una solución satisfactoria.

Señor Presidente,

Este año ha sido marcado por importantes Conferencias. La Reunión sobre Envejecimiento en Madrid, la Sesión Especial sobre la Infancia, la Conferencia de Monterrey, la Cumbre de Johannesburgo, y la Cumbre sobre la Alimentación. Estas conferencias se han desarrollado en un marco de creciente deterioro de las condiciones socioeconómicas de muchos de nuestros pueblos aumentando la frustración y la desesperación por la falta de resultados tangibles y concretos. Para evitar que esta situación perdure en el tiempo, se requiere, por un lado, la urgente decisión política de todos los Estados Miembros de dar cumplimiento e implementar los compromisos asumidos en las citadas conferencias y por el otro, incrementar la participación e integración de los países en desarrollo al proceso de decisiones políticas globales.

En consecuencia, el Paraguay está haciendo el esfuerzo de canalizar los limitados recursos disponibles a las áreas de urgente prioridad del campo social y económico, especialmente en la educación y la salud, al punto que hoy representan un porcentaje mayoritario del presupuesto nacional. Como contrapartida, hemos reducido el gasto militar por debajo del 1% del PIB, el más bajo de la historia. También hemos dado prioridad a los gastos del Estado dirigidos a la construcción de la infraestructura vial y energética, que permitirá integrar al Paraguay a los corredores de transporte y energía que unirán los océanos Atlántico y Pacífico.

El , desarrollo sostenible, en su amplia concepción como lo revitalizamos en Johannesburgo, requiere cada vez más de soluciones compartidas en el mundo globalizado, y sin dudas compromisos diferenciados. Por ello, consideramos imprescindible que los países industrializados compartan y apoyen nuestros planes de desarrollo. La ayuda oficial para el desarrollo debe ser sólo un complemento, que permita integrar oportunamente los recursos financieros disponibles, fintemos y externos para permitir la inserción adecuada de los países menores en el mundo competitivo e interdependiente.
Uno de los instrumentos que permanentemente es declamado como productor del desarrollo, es el libre comercio. Los países en desarrollo queremos un libre comercio de doble vía, queremos que nos den acceso a los mercados de los países desarrollados, queremos la eliminación de medidas que distorsionan el comercio como son los subsidios agrícolas, la ayuda interna a la exportación así como la aplicación abusiva de medidas antidumping.

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