Los ODM en Asia y el Pacífico: Las asociaciones regionales son fundamentales para abordar las lagunas en la aplicación

Por Noeleen Heyzer 01.03.2008

“El destino de Asia y el Pacífico no es la pobreza. La región tiene potencia, recursos y conocimientos teóricos y prácticos para alcanzar los ODM en el año 2015”. FOTO de la CESPAP

Los progresos en el logro de los objetivos de desarrollo del Milenio (ODM) en la región de Asia y el Pacífico son irregulares. Hemos tenido éxito en algunos, pero hemos fallado en otros. Incluso en esferas de éxito, las disparidades en los países y entre países permanecen. El ritmo del progreso es demasiado lento. A menos que actuemos para acelerarlo, 641 millones de personas seguirán viviendo con menos de un dólar al día; unos 97 millones de niños seguirán teniendo un peso inferior a lo normal y 4 millones morirán antes de alcanzar la edad de cinco años; 400 millones de personas en las zonas urbanas no tendrán acceso a un saneamiento básico; y 566 millones de habitantes en las zonas rurales vivirán sin acceso a agua potable.


El destino de Asia y el Pacífico no es la pobreza. La región cuenta con las fuerzas, los recursos y los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para alcanzar los ODM en el año 2015. Cuenta con dirigentes para hacer frente a las deficiencias de aplicación y a las lagunas financieras mediante la utilización del poder de las asociaciones para marcar la diferencia. Pero el tiempo se está agotando y debemos actuar ahora. Nuestra investigación sobre el camino seguido por los países para avanzar hacia el logro de los ODM nos permite clasificar cuantitativamente el grado de “fuera de la pista” por medio de indicadores. Hemos descubierto que las tres zonas prioritarias que no siguen el camino correcto son la salud maternoinfantil, el agua y el saneamiento, y el medio ambiente.


A pesar de algunos éxitos en la reducción de la pobreza de ingresos, la región sigue albergando a aproximadamente el 65 por ciento de los pobres del mundo. Muchos países de Asia meridional y sudoriental están lejos de alcanzar los objetivos relativos a los niños con peso insuficiente. Análogamente, a pesar de que muchos más niños sobreviven más allá de su quinto aniversario, y Asia sudoriental en conjunto corresponde a la norma, varios países están progresando demasiado lentamente. De hecho, la salud de los niños, medida por la proporción de los niños con peso insuficiente, es uno de los mayores fracasos de la región: el 28 por ciento de los niños menores de cinco años tienen un peso insuficiente. Este elevado índice está vinculado con otras dificultades fundamentales que afronta la región de Asia y el Pacífico, que está fuera de la norma prevista para 2015: el mal estado de salud y la baja situación social de las mujeres.


Con 250.000 fallecimientos maternos al año, la situación simplemente no es aceptable. Estas muertes evitables son causadas por acontecimientos tan naturales como el embarazo y el parto. La proporción de mortalidad materna global de la región, que representa más de 300 muertes por 100.000 nacidos vivos, es más del 30 por ciento superior al de América Latina y el Caribe. Los fallecimientos maternos en Asia y el Pacífico representan casi la mitad del total mundial, y no existe ninguna indicación de que esa cifra se reduzca de manera significativa. Esta situación es indudablemente el resultado de una persistente desigualdad de géneros. La mortalidad materna es elevada cuando las mujeres tienen un acceso reducido a la atención sanitaria, y restricciones culturales pueden agravar el problema. Las prácticas culturales, por ejemplo, pueden prohibir que médicos del sexo masculino entren en contacto directo con las pacientes femeninas, lo que entraña un riesgo mayor para las mujeres embarazadas. Además, la malnutrición de las muchachas, a menudo como resultado de la discriminación de género, provoca una mortalidad maternoinfantil superior. En las familias pobres, las mujeres alimentan primero a su esposo y a sus hijos, dejando alimentos insuficientes o de mala calidad para ella misma. Si bien la pobreza es el factor esencial, la discriminación de género tiene una repercusión negativa importante en la reducción del número de niños con peso insuficiente, debilitados y raquíticos.


Alrededor de 6 millones de personas viven con el SIDA en la región, de los cuales más de un millón han sido infectados durante los dos últimos años. La prevalencia de la tuberculosis y los índices de defunción causados por esa enfermedad se han reducido en toda la región, pero están aumentando en toda Asia central. Muchos países no llegan a mejorar lo suficiente los suministros urbanos de agua, y la cobertura de saneamiento en la mayor parte de la región, especialmente en las zonas rurales, es insuficiente. Muchos países siguen perdiendo cobertura forestal a ritmos alarmantes, particularmente los países menos adelantados de Asia sudoriental y el Pacífico.


El crecimiento económico se ha reconocido como necesario pero en condición suficiente para lograr los ODM. El crecimiento tiene también que favorecer a los pobres. Nuestras investigaciones apoyan la observación de que un crecimiento económico elevado mejora los principales indicadores de los ODM, pero el grado de mejoramiento difiere en consecuencia. En los países de Asia y el Pacífico, observamos que los ingresos de los pobres se reducen considerablemente debido a un crecimiento económico elevado, pero los indicadores de educación y salud se ven menos afectados. Además, el análisis cuantitativo de la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico (CESPAP) pone de manifiesto que las “lagunas de crecimiento”, que indican las tasas de crecimiento adicionales requeridas para alcanzar los ODM, son enormes. Como mínimo, incluso para lograr el objetivo de ingresos de los pobres, los países que no corresponden a la norma tienen que aumentar de un 3 a un 5 por ciento adicional al año. En consecuencia, no es posible que puedan alcanzar los ODM para el año 2015 basándose exclusivamente en el crecimiento económico. Es preciso prestar mucha mayor atención a las políticas económicas y sociales que propician los ODM y mejorar la calidad de las instituciones.

 

 

Go to the Top