La Cuarta Comisión trata una variedad de asuntos políticos que no son abordados por la Primera Comisión y también se ocupa de la descolonización. En este sentido, la adopción del texto titulado “Aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales por los organismos especializados y las instituciones internacionales relacionadas con las Naciones Unidas” añadió oportunamente nuevas consideraciones al estatuto, a la vez que reafirmaba las resoluciones sobre la libertad y la libre determinación de los Estados. En el año 2006, los esfuerzos de la Comisión en materia de descolonización también se materializaron en acciones emprendidas no sin cierta dificultad, en países concretos. La Comisión examinó con detalle la situación política en el Oriente Medio y aprobó nueve resoluciones sobre cuestiones israelo-palestinas. Según el Sr. Madhu Raman Acharya (Nepal), Presidente de la Comisión, “compete a la Comisión alentar a todas las partes a cumplir las normas de derecho internacional humanitario y respetar los derechos humanos, y ésta continúa siendo la cuestión fundamental a fecha de hoy.” También se examinó la situación en algunos países, por ejemplo en el Sáhara Occidental y en algunos pequeños Estados insulares y se solicitaron informes sobre los aspectos medioambientales de la descolonización, el control del tráfico de drogas y el socorro después de los desastres.
ESTUDIAR LA PAZ PARA OLVIDAR EL CONFLICTO
La Universidad para la Paz alcanza la madurez
Nesrin Hannoun (Jordania), que ha trabajado en varios continentes y posee una amplia experiencia multicultural, recordó su sorpresa el primer día de clase del máster que finalizó en 2004: “Éramos 13 alumnos de 12 países diferentes —comentó refiriéndose a la gran diversidad de voces que existía en el grupo—, y eso sin duda conforma la naturaleza de los debates". El alma mater de la Sra. Hannoun es una universidad distinta a todas las demás, en la que sólo en 2006 hay matriculados 137 alumnos procedentes de 37 países. Si se realiza una medición en percentiles, la Universidad para la Paz (UPAZ), que tiene su sede en Costa Rica, es una de las instituciones educativas con mayor diversidad del mundo.
En octubre de 2006, la Cuarta Comisión oyó y aprobó por consenso una resolución en la que se reconoce el significativo progreso realizado por la Universidad y se pide que se fortalezcan los vínculos entre la UPAZ y las Naciones Unidas. “Gracias a los esfuerzos para revitalizar y fortalecer la Universidad, ésta es ahora, más que nunca, una reconocida y prestigiosa institución internacional dedicada a la educación, la formación y la investigación sobre todas las cuestiones relativas a la paz y los conflictos”, reza el texto.
Sin duda, la Universidad para la Paz ha experimentado muchos cambios desde su creación. Creada en cumplimiento del mandato de la Asamblea General en 1980 de conformidad con una resolución patrocinada por Costa Rica —la primera nación en abolir su ejército—, la Universidad hizo un llamamiento para promover la paz y la tolerancia en el mundo. En 2000 comenzó a ofrecer cursos cortos y hace unos años que ha ampliado su oferta a programas de licenciatura completa. En un esfuerzo por mantener el carácter apolítico y académico de la Universidad, ésta se ha dotado de su propia carta y goza de independencia financiera respecto de las Naciones Unidas. No obstante, tanto el personal docente como los alumnos se enorgullecen de los valores de las Naciones Unidas que impregnan la vida de la institución.
“La Universidad trata de ofrecer un servicio que apoye los objetivos de las Naciones Unidas y esos objetivos son parte integrante y fundamental de la cultura cotidiana de la UPAZ”, dijo la Sra. Hannoun, que actualmente trabaja como oficial de cuestiones de género para la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en el Afganistán (UNAMA). “Nosotros formamos parte de su vida (de las Naciones Unidas), y viceversa”, comentó en el mismo sentido George Tsaï, Vice-Rector de la Universidad para la Paz. Además de compartir valores y objetivos, los representantes de la Universidad participan activamente en los organismos de las Naciones Unidas en Costa Rica e incluso en ocasiones han sido anfitriones de reuniones y eventos de la Organización. Los programas de estudios también se inspiran en la cultura de las Naciones Unidas y están basados en amplias consultas multiculturales e incluso en misiones exploratorias de carácter práctico. “Somos justamente lo contrario de la ‘torre de cristal’”, comentó el Sr. Tsaï entre risas.
La inclusión de la resolución en el marco de la Cuarta Comisión se antoja adecuada, dado que ésta se encarga de cuestiones relativas a la descolonización y la libre determinación política. Los programas de licenciatura ofrecidas por la Universidad para la Paz incluyen materias tales como el Derecho Internacional, los derechos humanos, y la educación para la paz y las cuestiones de género, y los ex-alumnos de la Universidad a menudo desarrollan su carrera profesional en regiones colonizadas, que han sufrido conflictos o que han obtenido su independencia recientemente. En lo que respecta a los asuntos internacionales, sobre todo en zonas que han sufrido conflictos, es esencial desarrollar el trabajo cuidadosamente en un marco social y cultural. Balász Áron Kovács, licenciado por la Universidad para la Paz en 2005 y en la actualidad responsable de programas de la organización Freedom House, con sede en Budapest, dijo que fue en los cursos sobre estudios regionales de la UPAZ donde aprendió la importancia de las peculiaridades locales. También añadió que, en Europa oriental, la lentitud con que cambian las actitudes sociales supone un obstáculo para la paz y la estabilidad que a menudo se pasa por alto. Por ejemplo, en Hungría, cuatro organizaciones juveniles de ámbito nacional, que representan a cuatro partidos políticos diferentes, a veces se enfrentan por cuestiones relativas a la nueva democracia instaurada en el país. El Sr.Kovács señaló que, para tratar con estos grupos, se necesita una “gran sensibilidad negociadora”. La Sra. Hannoun convino en que el equilibrio entre la teoría académica y la formación práctica que ha conseguido la Universidad hace posible una comprensión más profunda de las cuestiones regionales, en particular cuando los alumnos aportan su propia experiencia profesional a sus estudios. “Te hace reflexionar sobre lo que has estado haciendo.”
A principios de 2004, la Universidad para la Paz realizó una hazaña sin precedentes en la comunidad de la educación para la paz, que le valió un alto grado de reconocimiento internacional. El Ministerio de Enseñanza Superior de Nigeria adoptó el programa regional para África de la Universidad, convirtiéndolo en un elemento obligatorio de los programas universitarios del país. También está previsto incluir una materia de introducción a la paz y el conflicto en el África occidental en los programas de estudios de las 54 universidades nigerianas, y 120 bibliotecas universitarias recibirán recursos y material educativo. De conformidad con la resolución, el programa para África de la Universidad para la Paz avanza asimismo hacia la consecución de acuerdos de cooperación con la Unión Africana.
El Sr. Tsai mencionó que, a medida que se centra cada vez más en los programas regionales, la Universidad para la Paz seguirá alentando a otras instituciones a desarrollar sus propios programas de estudios para la paz. En abril de 2007, la UPAZ pondrá en marcha un programa en Filipinas, en colaboración con el prestigioso Ateneo de la Universidad de Manila, en el que los alumnos pasarán un primer semestre; luego cursarán otro en el campus de las Universidad para la Paz en Costa Rica y, finalmente, completarán el curso con un último semestre en Manila trabajando en zonas de conflicto dentro del país. El Sr. Tsaï afirmó que la cooperación con otras instituciones externas —lo que él denominó “efecto multiplicador”— es el futuro de la Universidad para la Paz. “Nuestros ex-alumnos pueden ejercer una influencia significativa, y poder influir en las vidas de millones de personas, eso sí que es maravilloso."