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Juegos de verano: Mohammad, el
corredor de maratón
"Un
día seré campeón" dice Mohammad de 15 años con seguridad. Su
determinación es aun más admirable si se tienen en cuenta sus
circunstancias. Si Mohammad hubiera nacido en Occidente posiblemente
hubiera tenido amplias posibilidades de cumplir su sueño; quizás hubiera
podido entrenar en instalaciones bien equipadas llevando el calzado
deportivo adecuado o recibir clases de renombrados entrenadores. En
Gaza, sin embargo, corre por las calles con unas zapatillas raídas.
Los atletas y corredores de maratón no son
especialmente populares en Gaza, donde los niños juegan principalmente
al fútbol. El mini maratón en el que participó Mohammad- uno de los 20
oficiales que celebra en Gaza la Federación Palestina de Atletismo (FPA)
bajo el auspicio de los "Juegos de verano" de la UNRWA- da a los niños
la oportunidad de aprender algo nuevo y de desarrollar su talento en
ciernes.
Durante la celebración de la carrera, miembros del
club deportivo local regularon el tráfico con el fin de salvaguardar la
seguridad de los corredores.
Mientras los 50 participantes se alineaban en el
punto de salida, esperando a que la campana sonara, su entusiasmo era
palpable.
Al terminar, se repartieron premios entre los 10
primeros que cruzaron la meta. El primer premio fue para Mohammad.

A lo largo de la carrera, estaba claro que el estilo
con el que corría Mohammed era distinto, mantenía la velocidad casi sin
esfuerzo hasta el punto que en la tercera vuelta daba la sensación que
podría correr sin esfuerzo unas cuantas más.
Mohammad proviene de una familia de nueve. "Mi padre
es ciego y no tiene trabajo" comenta "No tenemos dinero por lo que
muchas veces vengo a los entrenamientos sin haber comido nada. Soy el
mejor corredor de mi colegio y he ganado muchos premios".
"Estoy orgulloso de mi hijo. Pero la vida en Gaza es
dura. Quien va a apoyarle?" piensa en alto el padre de Mohammad.
El talento es cosa de familia; al hermano de Mohammad
también le gustan los deportes y es un buen jugador de fútbol. Para
Mohammad correr es una vía de escape- aunque no completamente- de la
realidad. "Me siento feliz cuando corro, pero no del todo". Cuando le
pedimos que nos lo explique, clarifica, "aunque podría seguir corriendo
hasta el infinito, nunca parezco llegar muy lejos".
De hecho, la Franja de Gaza es tan pequeña que su
longitud es 10 km menor que la distancia de un maratón estándar
(42,195).
Las posibilidades de que Mohammad salga de Gaza son
inciertas. La FPA, que ha entrenado a corredores durante más de 20 años
incluyendo palestinos que han competido a nivel regional e
internacional, quiere llevar a Mohammad al extranjero.
Pero dos son los principales obstáculos que se oponen
a las aspiraciones del chico: escasez de fondos y la dificultad de
asociaciones como la FPA en mantener vínculos con organizaciones
deportivas en el exterior; es difícil participar en competiciones
internacionales cuando los atletas no pueden salir de Gaza.
Todo esto podría cambiar con algo de dinero y mucha
perseverancia. El apoyo de organizaciones deportivas en el exterior
permitiría a Mohammad y a otros como él desarrollar sus aptitudes y
aprender de atletas de todo el mundo.
A lo mejor entonces, Mohammad pueda correr tan lejos
como quiera.

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