HISTORIAS DE REFUGIADOS

Gran Final para los Juegos de Verano en Gaza de la UNRWA

Gaza, September 2007

Seis mil niños con sus padres se congregaron a la orilla del mar en una tarde de sábado para ver volar miles de cometas. Una vista espectacular sobre todo en Gaza, una pequeña franja de territorio de la que estamos acostumbrados a recibir tan sólo malas noticias. Sin embargo, un día de diversión para los habitantes de Gaza rara vez ocupa los titulares.

La realidad de Gaza es desalentadora, especialmente para los jóvenes. La grave situación económica y las frecuentes interrupciones en la actividad de los centros educativos, como resultado de las operaciones militares del ejercito israelí y las luchas entre fracciones, han dado como resultado la perdida de 1.597 horas lectivas, un total de 160 días laborables, en lo que llevamos de año. Todo ello empeora si tenemos en cuenta que Gaza carece de mínimas infraestructuras de recreo.

El verano pasado las playas de Gaza permanecieron desiertas como resultado de la operación a gran escala del ejército israelí "Lluvias de Verano". Riyad, de 12 años y participante de las actividades de sensibilización medioambiental de los Juegos de Verano lo explicaba de esta manera: "El verano pasado lo pasé sentado en casa sin hacer nada. Este año estoy utilizando habilidades que ni siquiera sabia que tenia. Mis padres están tan impresionados que quieren que les enseñe lo que he aprendido". Por difícil que parezca imaginar, algunos de los participantes de las actividades en la playa, como Mohammed, un niño de 12 años de Khan Yunis, no habían visto el mar antes a pesar de que Gaza tiene una extensión de ancho de tan sólo 12 kilómetros.

Los Juegos de Verano de UNRWA han proporcionado a 192.000 jóvenes y sus familias un descanso de las dificultades a las que se enfrentan a diario. Los dos meses y medio de actividades que comenzaron el 23 de junio culminaron con una serie de festivales celebrados a lo largo de Gaza en las dos últimas semanas de agosto: cometas, mini maratón, bailes tradicionales palestinos, canciones y obras de teatro, exposición de dibujos realizados por los ganadores del concurso de murales, finales de las competiciones deportivas (incluida la final de natación en las cinco playas seleccionadas) y una exposición artística de "Jóvenes Ecologistas" en la que se mostraron objetos realizados con material reciclado. Además, otros festivales y celebraciones más pequeñas se llevaron a cabo a nivel local.

Los Juegos de Verano han tenido un impacto positivo en todo Gaza. "Prácticamente todo el mundo en Gaza se ha beneficiado de los Juegos de Veranos, desde los padres que enviaban a sus hijos a participar en las actividades al hombre con una carreta tirada por un burro que llevaba refrescos a los lugares donde se llevaban a cabo las actividades" nos comenta Awni Al- Sawafari, un taxista local de la ciudad de Gaza. Su colega Jani al- Masri bromea: "Este verano puedo conducir con mayor seguridad. Todos los niños que normalmente vagan por las calles bloqueando la carretera están participando en los Juegos de Verano. Gracias UNRWA".

El momentum generado por los Juegos de Verano llevó a algunos de los centros sociales participantes a organizar actividades paralelas. Un centro, por ejemplo, organizó una exhibición de arte de artistas y niños locales en las estrechas callejuelas del campo de refugiados de la playa. Este era el primer evento de estas características en años

Reham, de 13 años, tiene la última palabra sobre el impacto de los Juegos de Verano en Gaza: "Por primera vez me siento libre. Puedo salir de mi casa y reunirme con otras niñas. He hecho nuevos amigos. Puedo reírme ruidosamente y expresarme libremente". Esperamos que en el futuro tenga más oportunidades de hacerlo.

Por Saskia Marsh