Diplomacia y mediación

Secretario General de la ONU con su Enviado Especial en las Conversaciones de Paz de Kuwait. Foto ONU/Eskinder Debebe
Secretario General de la ONU con su Enviado Especial en las Conversaciones de Paz de Kuwait.

Diplomacia preventiva

Las Naciones Unidas se han comprometido a abandonar la cultura de la «reacción» y a adoptar la cultura de la «prevención».

En palabras sencillas, por diplomacia preventiva se entienden las medidas diplomáticas adoptadas para evitar la escalada de las disputas hasta convertirse en conflictos y para limitar su propagación. Se realiza de maneras diferentes y en distintos foros, tanto públicos como privados, pero su expresión más común es el trabajo de los enviados diplomáticos desplegados en las zonas de crisis, cuyo objetivo es fomentar el diálogo, la avenencia y la resolución pacífica de las tensiones. También puede incluir los esfuerzos del Consejo de Seguridad, el Secretario General y otros agentes por disuadir del uso de la violencia en los momentos críticos.

El Secretario General presta sus «buenos oficios» a las partes en conflicto, tanto en persona como por conducto de los enviados diplomáticos que asigna a las zonas de tensión de todo el mundo. El Departamento de Asuntos Políticos (DAP), que es la principal estructura en la que se apoyan estos esfuerzos, ofrece servicios de análisis de conflictos, planificación y apoyo a los enviados de paz y supervisa más de una docena de misiones políticas sobre el terreno que constituyen plataformas cruciales para la diplomacia preventiva. Algunas de estas misiones, en concreto, las oficinas regionales para  África Central, África Occidental y Asia Central cuentan con mandatos explícitos sobre diplomacia preventiva y sobre fortalecimiento de la capacidad de los agentes estatales y regionales para gestionar las fuentes de tensión de forma pacífica. La diplomacia preventiva también se desarrolla con frecuencia en el contexto de las misiones de mantenimiento de la paz.

El Consejo de Seguridad, en calidad de órgano de las Naciones Unidas al que corresponde la responsabilidad primordial de la paz y la seguridad, desempeña también un papel esencial en el apoyo a las medidas preventivas. En los últimos años se ha observado un aumento en la implicación y flexibilidad del Consejo al hacer frente a las amenazas emergentes antes de que se incluyan en su orden del día oficial. Con sus acciones, el Consejo puede enviar señales importantes que disuaden de la violencia y abren el camino para las medidas preventivas, entre otras las del Secretario General.

El trabajo de las Naciones Unidas en la prevención de conflictos va mucho más allá de la diplomacia preventiva tradicional e implica un amplio conjunto de entidades de las Naciones Unidas que operan en un gran rango de disciplinas pertinentes, como son la erradicación de la pobreza y el desarrollo, los derechos humanos y el estado de derecho, las elecciones y la consolidación de instituciones democráticas o el control de las armas pequeñas, por nombrar solo algunas de ellas.

 

Mediación

Desde su creación, las Naciones Unidas han desempeñado una función primordial ayudando en la mediación de los conflictos intraestatales e interestatales en todas sus etapas: antes de su escalada a conflicto armado, tras el estallido de la violencia y durante la ejecución de los acuerdos de paz. El Secretario General y sus representantes y enviados ejercen los buenos oficios y la mediación a petición de las partes, por iniciativa del Secretario General o como respuesta a la solicitud del Consejo de Seguridad o la Asamblea General. En 1992, se creó el Departamento de Asuntos Políticos para asistirles en esta labor.

Para que la mediación de conflictos se complete con éxito, se necesita un sistema de apoyo adecuado que proporcione a los enviados la asistencia al personal y el asesoramiento suficientes y que garantice que las conversaciones disponen de los recursos logísticos y financieros necesarios. Las Naciones Unidas, dirigidas por el Departamento de Asuntos Políticos, han conseguido durante los últimos años afinar su capacidad para prestar este tipo de soporte a los esfuerzos de mediación, tanto propios como de las organizaciones asociadas.

La Dependencia de Apoyo a la Mediación (DAM) del DAP, establecida en 2006, colabora estrechamente con las divisiones regionales del DAP en la planificación y el respaldo de las actividades de mediación sobre el terreno. Como parte de sus funciones, la DAM presta apoyo logístico, financiero y consultivo a los procesos de paz; se esfuerza por fortalecer la capacidad de mediación de las organizaciones regionales y subregionales; y actúa como referencia del conocimiento sobre mediación, las políticas y el asesoramiento, las lecciones aprendidas y las mejores prácticas.

El DAP gestiona el Equipo de Reserva de Expertos en Mediación de las Naciones Unidas, un grupo de expertos «de guardia» creado en 2008 que se puede desplegar para ayudar a los mediadores sobre el terreno. Los miembros del equipo han proporcionado apoyo en docenas de negociaciones y están especializados en temas diversos, como participación en el poder, recursos naturales y conflictos, redacción de constituciones, acuerdos de cesación del fuego y otros acuerdos de seguridad, y cuestiones de género en el contexto de los conflictos. Los miembros del equipo de reserva tienen la flexibilidad necesaria para desplegarse con breve preaviso cuando algún mediador, tanto de las Naciones Unidas como ajeno a ellas, requiera su asistencia en cualquier lugar del mundo o para proporcionar servicios de análisis y asesoramiento de forma remota. El DAP también ha establecido un fondo de respuesta rápida financiado por donantes para poner en marcha procesos de mediación con breve preaviso. La planificación previa y la disponibilidad de los recursos son factores clave para iniciar la mediación de forma temprana, cuando se están gestando las crisis.

Asimismo, el DAP desarrolló el instrumento de apoyo a la mediación denominado United Nations Peacemaker de cuyo mantenimiento también se ocupa. Esta herramienta, diseñada para los profesionales del establecimiento de la paz, incluye una amplia base de datos con más de 750 acuerdos de paz, material de asesoramiento e información sobre los servicios de apoyo a la mediación de las Naciones Unidas.

 

Establecimiento de la paz

Desde su creación hace más de seis decenios, las Naciones Unidas han desempeñado un papel destacado en la resolución pacífica de conflictos armados de todo el mundo.

Las funciones de establecimiento de la paz de las Naciones Unidas florecieron en el decenio posterior al final de la Guerra Fría, cuando se puso fin a muchos conflictos armados de larga data mediante la negociación de acuerdos políticos, con frecuencia mediados y ejecutados con la fuerte participación de las Naciones Unidas.

Actualmente, la Organización continúa muy activa en este campo y colabora cada vez más con las organizaciones regionales para poner fin a los conflictos existentes y evitar el surgimiento o la escalada de crisis nuevas.

El DAP se ocupa de afianzar los esfuerzos de establecimiento de la paz de las Naciones Unidas. El DAP observa los acontecimientos políticos mundiales y asesora al Secretario General de las Naciones Unidas en cuestiones de prevención y gestión de las crisis, entre otras cosas sobre cómo utilizar sus buenos oficios diplomáticos para ayudar a las partes de un conflicto a dirimir sus diferencias de forma pacífica. También proporciona apoyo a los numerosos enviados del Secretario General que participan en conversaciones de paz o en labores de diplomacia de crisis, y supervisa al mismo tiempo las «misiones políticas» de las Naciones Unidas sobre el terreno que tienen el mandato de ayudar a naciones y regiones a resolver sus conflictos y tensiones de manera pacífica.

Se está trabajando para reforzar la capacidad de establecimiento de la paz de las Naciones Unidas, en concreto fortaleciendo su habilidad para practicar la diplomacia preventiva y utilizar y apoyar la mediación a fin de atajar las crisis potenciales desde sus primeros momentos.

Reconociendo que las Naciones Unidas deben mejorar su capacidad de anticipación y respuesta ante los desafíos que supone el establecimiento de la paz, la Cumbre Mundial 2005 aprobó la creación de una nueva Comisión de Consolidación de la Paz (CCP). Dentro de la Secretaría de las Naciones Unidas, la Comisión cuenta con el respaldo de la Oficina de Apoyo a la Consolidación de la Paz, que aprovecha los conocimientos especializados de las muchas y distintas entidades de las Naciones Unidas que participan en la consolidación de la paz, incluido el DAP. También se creó un nuevo Fondo para la Consolidación de la Paz.

El DAP contribuye a la estructura de las Naciones Unidas para la consolidación de la paz mediante el trabajo de las oficinas sobre el terreno de los países incluidos en el orden del día de la CCP; actualmente, solo se trata de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas para la Consolidación de la Paz en Guinea-Bissau (UNIOGBIS). Debido a la reanudación del conflicto en la República Centroafricana, la Oficina Integrada de las Naciones Unidas para la Consolidación de la Paz en la República Centroafricana (BINUCA) quedó subsumida en la operación de mantenimiento de la paz que se había creado poco antes, denominada Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Centroafricana (MINUSCA). La Oficina de las Naciones Unidas en Burundi (BNUB) y la Oficina Integrada de las Naciones Unidas para la Consolidación de la Paz en Sierra Leona (UNIPSIL) completaron en 2014 los mandatos que les había encomendado el Consejo de Seguridad y transfirieron sus responsabilidades al respectivo Equipo de las Naciones Unidas en el país, formado por organismos, fondos y programas. Estas oficinas para la consolidación de la paz desarrollan, bajo la dirección del DAP, estrategias de consolidación de la paz integrales que ayudan a unificar la presencia de la Organización en los países, en un esfuerzo coherente por institucionalizar la paz.