U.D.P.
 

Intervención

de la

Sra. Oílda Montoya
Presidenta de la Unión Democrática de Pensionsitas 
y Jubilados de España U.D.P.
 

a la
Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento

Madrid, España
11 de  abril de 2002





Distinguidas autoridades y representantes de los gobiernos, muy buenos días y gracias por la deferencia que hantenido con la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España U.D.P. Vengo ante Vds. para hablarles como su Presidenta. Represento a una de las organizaciones españolas de personas mayores más numerosa y también más antigua. Este año celebramos nuestro 25 aniversario. Como asociación de mayores estamos presentes en distintos organismos e instituciones, destancando de entre todos ellos, el Consejo de Personas Mayores, a nivel estatal, EurolinkAge a nivel europeo, y el Departamento de Información Pública de Naciones a nivel internacional. 

La U.D.P. participó activamente en la construcción democrática de este país, conseguimos mejoras sociales básicas para el colectivo de personas mayores, y nos sentimos orgullosos de ello. Somos veteranos en la defensa de la protección legal que nos garanticen el ejercicio de nuestros derechos. Pero somos ciudadanos que también compartimos responsabilidades hacia el progreso social. Trabajamos para mejorar las condiciones de vida de los más frágiles y vulnerables, a través de programas y servicios con profesionales y voluntarios comprometidos con la solidaridad y la justicia social. 

Somos personas mayores y nos reconocemos cada día. Y como mayores demandamos que se atiendan las necesidades y problemas que nos afectan, así como las contribuciones y aportaciones que realizamos y venimos realizando a la sociedad. 

El envejecimiento de la población es un factor importante de exclusión social debido a la falta de medios y recursos necesarios para abordar los retos que plantea. Una vida más larga debe ir acompañada de oportunidades continuas de autonomía, salud, protección y productividad. 

El Secretario General de Naciones Unidas, nos dijo en su intervención en el Foro Mundial de ONG sobre el Envejecimiento, que los gobiernos tienen la principal responsabilidad ante el envejecimiento y que deben trabajar con otros actores sociales, especialmente con nosotros, las asociaciones de mayores, diseñando conjuntamente las políticas sociales y participando en la toma de decisiones que afectan a nuestro futuro y a nuestras vidas. 

Igualmente, Nittin Desai, vicesecretario de Naciones Unidas, en el acto de clausura del Foro remarcó que la labor de las ONG es exigir responsabilidades de los compromisos políticos y hacer que se cumplan. En este sentido las ONG tenemos que cooperar unos con otros y crecer para ganar en influencia política y lograr de los Estados el reconocimiento al derecho a unos ingresos mínimos que permitan una existencia digna y segura, al derecho a una atención a la salud adecuada y de calidad que garantice la autonomía personal, y al derecho a una efectiva integración en la dinámica social, en conformidad con el sistema de valores de cada sociedad. 

Como colectivo excluido del espacio público, las personas mayores encontramos dificultades para generar un cambio de la situación que nos afecta. Sin embargo, el incremento de la población mayor supone también un nuevo tipo de protagonismo social y político que en los sistemos democráticos de representación ciudadana, puede llegar a condicionar, con nuestro voto, la marcha de la sociedad. El enjecimiento tiene una vertiente política que nace del cambio en la composición del censo electoral. 

Todos sabemos que el rasgo básico de la democracia es el de la participación. Pero, salvo el hecho de votar, el resto de las formas de participación políticas tienden a ser por lo general minoritarias entre los ciudadanos, y en mayor proporción entre las personas mayores. 

En el discurso de Inauguración del FORO les hablaba de la legitimidad que tiene la Sociedad Civil para intervenir en el debate sobre la construcción de Políticas Públicas, legitimidad que nos otroga nuestra cercanía a las personas más vulnerables y nuestra responsabilidad para canalizar las demandas expresadas a través de la participación ciudadana. Hoy ante esta Asamblea y como Presidenta de UDP quiero insistir en la misma idea. Es necesaria una sociedad para todas las edades basada en la justicia, los derechos humanos, la solidaridad y el compromiso social. 

Muchas Gracias