PUERTO RICO
 

Intervención

del

Prof. Rossana Lopez Leon

Directora Ejecutiva

II Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento

Madrid, España
12 Abril 2002



Saludos al Secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Excelentísimo Señor Kafi Annan, Presidente, Excelencias, demás delegaciones aquí representadas, en especial a las delegaciones de Latino América y un agradecimiento muy especial al gobierno de España. Es un honor para mí, como ministra de Asuntos para la Vejez y representante delegada del Gobierno de Puerto Rico, su Gobernadora la Hon. Sila María Calderón y su Secretario de Estado el Hon. Ferdinand Mercado exponer y presentar ante esta tan distinguida asamblea los comentarios y recomendaciones vertidos en torno a el "PLAN DE ACCION INTERNACIONAL SOBRE EL ENVEJECIMIENTO" en esta Segunda Asamblea Mundial sobre Envejecimiento.

Los puertorriqueños siempre hemos sido un pueblo sensible. La familia y sus valores son los fundamentos que han creado nuestra forma de ser, de vivir y de ver el mundo. Somos un pueblo privilegiado, aunque tenemos que enfrentarnos, preocuparnos y ocuparnos al igual que otros países de la realidad del envejecimiento de nuestra población y los retos que esto trae consigo. Un colectivo con características similares a la realidad que nos ocupa en esta asamblea, el envejecimiento de una población, sus repercusiones y las estrategias de acción a tomar.

En el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, el país más grande de las Antillas Menores en el Mar Caribe para el Censo del año 2000 experimentó que un 15.4 porciento de nuestra población eran personas de 60 años o más. Para el año 2010 un 17 porciento de nuestra población será parte de este grupo de edad, mientras que la proporción de la población de menos de 19 años reducirá al 30.8 porciento, comparado con 36.4 porciento en el año 1990. Esto integrado mayormente por grupos de edad entre las edades de 60-64 y 65-69 años, mujeres (55.5 porciento), pobres (56 porciento, ingreso promedio $5,477 por persona, año 1990) en la fuerza laboral (12.2 porciento), viven en zonal rural (27%) con una expectativa de vida de 73 años (mujeres 77 y hombres 68), con problemas de una limitación de cuidado propio ylo movilidad (27 porciento), solos (7.3 porciento), viviendo en zona rural (27 porciento) y en la comunidad (98 porciento). Donde la principal fuente de apoyo es el núcleo familiar (98 por ciento de los servicios ofrecidos).

De acuerdo con las orientaciones prioritarias basadas en los Principios de las Naciones Unidas a favor de las Personas de Edad Avanzada y la acción normativa en el Plan de Acción Internacional el Gobierno de Puerto Rico describirá algunas de las leyes y servicios que han redundado en el bienestar de esta población. Además de que pretenderá exponer algunas de las limitaciones, logros o experiencias vividas en torno al crecimiento poblacional de personas de edad avanzada y nuestro plan de estratégico.

Sostener el desarrollo de un mundo que envejece está intimamente relacionado a un sistema social enmarcado en la asistencia nutricional y económica de poblaciones en pobreza. Para Puerto Rico este ha sido una de las estrategias estabilizadoras de la situación de pobreza para la persona de edad avanzada aunque todavía con grandes necesidades.

El incremento acelerado de esta población junto a la característica de la dependencia es uno de los grandes retos del nuevo milenio. Una estrategia salvaguardista en definitiva es la vejez productiva. Es imperativo el fomentar que los gobiernos desarrollen medidas que propicien la contribución por parte de este sector poblacional, aceptando a su vez que estos esfuerzos mantendrán una economía dinámica. El esfuerzo debe ir encaminado a sistemas educativos que fomenten la capacitación y el readiestramiento, garantizando así su competencia en el mercado del trabajo. El fomentar y educar a los sistemas generadores de la fuerza laboral sobre los beneficios de emplear personas de edad avanzada será el punto medular que ha la misma vez tratará el discrimen por edad, tercera querella más reportada entre el grupo trabajador en Puerto Rico. Rumbo a estos esfuerzos el Gobierno de Puerto Rico acaba de asignar 3.7 millones de dólares para el desarrollo de un programa de capacitación, readiestramiento, consejería y promoción de empleo en personas de 55 años o más. Sin dejar de tomar en cuenta que parte del motor generador está también vinculado a la protección, aumento y sostenimiento de los sistemas de pensiones, el Gobierno de Puerto Rico aumentó a un 3 porciento la pensión de los jubilados pertenecientes a el sistema de retiro gubernamental.

El generar unas estrategias de no dependencia están ligadas al trabajo voluntario coordinado en su primicia con organizaciones o agrupaciones comunitarias líderes. Esfuerzos coordinados como este han generado la creación de un banco de recursos humanos de edad avanzada para empleo remunerado y servicios voluntarios que son canalizados hacia organizaciones o agencias públicas y privadas en Puerto Rico, aunque todavía con baja participación por parte de este sector poblacional.

Es indispensable puntualizar que el cambio poblacional trae consigo un choque de generaciones. El fortalecimiento de los vínculos intergeneracionales será uno de los puntos neurálgicos que provoquen por un lado la buena y nueva convivencia, así como el reconocimiento mismo de la vejez y la comprensión del propio proceso de envejecimiento. Programas en donde se le ofrezca la experiencia tanto a la persona de edad avanzada como al jóven, el adulto y el niño de intercambiar servicios en un ambiente universitario, escolar primario o en el hogar, programado en Puerto Rico durante este año. Por otro lado reforzado por la creación de un currículo escolar sobre la vejez y el proceso de envejecimiento para estudiantes de nivel secundario, proyecto que estaremos desarrollando a principios de agosto en algunas de las escuelas públicas del país como primicia. Esto con el propósito de enaltecer su imagen, así como el de utilizar sus conocimientos. Dichas acciones deben siempre estar vinculadas a medidas legislativas que generen asignaciones presupuestarias dedicadas al enaltecimiento de la persona de edad avanzada, en el caso de Puerto Rico, en virtud de una ley.

La importancia de la salud como fundamento del sentido de bienestar en la vejez es el conector que intensifica la necesidad de prevención, acceso y educación de profesionales. Actualmente además de una revolución demográfica experimentamos una revolución de reformas de salud que pretenden la prestación costo-efectiva de servicios de salud. Realmente en la medida que nos ocupa la estrategia fundamental ante la salud de un pueblo debe ser la prevención y promoción de la salud. Esto, ligado en gran manera a las características de disponibilidad, accesibilidad y aceptabilidad necesarias en cualquier concepto de salud. En el caso de Puerto Rico como brecha que genera un norte se vislumbra introducir una tarjeta electrónica que garantice la universalidad del seguimiento y el tratamiento y que permita un mejor manejo de la salud. Por este medio se provee información actualizada y multidisciplinaria a los profesionales de la salud. Por otro lado, acuerdos y colaboraciones generadas en bienestar de la población de edad avanzada han podido emprender acciones dirigidas a: vacunación en masa, educacion sobre VIH-SIDA, clínicas de salud y de seguimiento en comunidades pobres, plan de educación sobre uso y manejo de medicamentos, apoyo y educación a familiares de pacientes con la enfermedad de Alzheimer, nutrición e información sobre seguros de salud entre otros. Una de las limitaciones más experimentadas es la pobre accesibilidad y la aceptabilidad de los servicios de salud, ligado a la limitada cantidad de especialistas en medicina geriátríca.

La creación de un entorno propicio y favorable para las personas de todas las edades está influenciado por un conglomerado financiero, físico, social y espiritual. Es asertivo establecer que la estabilidad en los sistemas de pensiones para este grupo de edad es sumamente importante. Nuestro entorno estará relacionado al desarrollo de los diferentes niveles de vivienda, así como el establecimiento de estándares de construcción y uso de espacios. Por otro lado, nuestra garantía de calidad de vida puede estar sustentada por el mantenimiento de esta población en su entorno familiar hasta donde se lo permita. Enfoques tales como el desarrollo de viviendas independientes y asistidas en espacios universitarios que den la oportunidad de mantener la integración de la persona de edad avanzada a la comunidad y que a la misma vez generen centros de práctica gerontológica y geriátrica universitaria, son algunos de los que se proyectan con grandes resultados en muchos países del mundo.

Nuestro ambiente no puede estar privado del apoyo principal, nuestra familia. El mismo debe estar relacionado a la asistencia de la persona de edad avanzada en la comunidad. Al igual que en muchos países Puerto Rico nunca habia ofrecido un programa que apoyara al familiar cuidador de una persona de edad avanzada. El desarrollar dicho proyecto a generado grandes logros y satisfaciones nunca experimentados por esta población. El generar programas que capaciten, apoyen y faciliten la permanencia de la persona de edad avanzada en su entorno familiar son indispensables.

En general la acción gubernamental debe estar regida por el reconocimiento de los derechos, la calidad de los servicios, la visión autogestionaria y la educación de todo el entorno poblacional. La postura de los gobiernos debe ser de carácter comprometido a establecer políticas que establezcan responsabilidades a sectores gubernamentales, así como acciones que eduquen a los diferentes integrantes del gobierno en el proceso de elaborar proyecciones y cambios que satisfagan a una población envejecida. Esto sustentado por medidas que estén incluidas en la plataforma de cambio establecida por los gobiernos. Esto con el propósito de centralizar la planificación, el seguimiento y la evaluación del plan de acción de un país en torno al cambio poblacional.

Nuestro país dice presente y se compromete ante toda acción, cooperación y estipulación establecida por la Organización de las Naciones Unidas en bien de la humanidad. La población de Edad Avanzada para el pueblo de Puerto Rico es sumamente importante por que ellos son para nosotros "Los Protagonistas de Siempre " y entiendo que para ustedes tambien ya que los principios de cada gobierno deben estar enmarcados en el servicio a la familia, en nuestro caso la familia puertorriqueña.