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Intervención del Mrs. Zulema Sucre Menotti Ministro de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia II Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento Madrid, España
La República de Panamá, como Estado miembro de las Naciones Unidas y comprometida con el bienestar de la población adulta mayor, ha participado activamente en todas las actividades organizadas internacionalmente en torno al tema del envejecimiento, en las que ha reafirmado su compromiso de mejorar la calidad de vida de las personas adultas mayores, a la vez que lograr su integración y participación en el desarrollo de nuestro país. Para el país, la celebración de la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento, constituye un espacio abierto para el intercambio de información, experiencia y fortalecimiento de la cooperación técnica a nivel internacional, que ha de aportar y fomentar la adopción de medidas integrales para hacer frente a las consecuencias económicas y sociales del envejecimiento de la población. A lo largo de varias décadas, Panamá ha otorgado importancia al comportamiento demográfico de la población y se ha dedicado ingentes esfuerzos por elevar el bienestar social de la misma.. Según el Censo del año 2000, la población adulta mayor representa el 8.1 % de la población total y según las proyecciones para el año 2050 se espera un incremento de 16.3% de esta población. Panamá, a través de sus distintos estamentos políticos, institucionales, jurídicos y legislativos, a conferido y confiere relevancia a la formulación y aplicación de políticas, programas y acciones tendientes a mejorar la calidad de vida de las personas adultas mayores. En consecuencia se ha tenido logros muy significativos en términos de la atención integral de los y las adultas mayores, a pesar de que reconocemos que aún existe un grupo importante de esta población que se encuentra en situación de pobreza y pobreza extrema, que aún presenta grandes limitaciones para el logro de una calidad de vida aceptable. El Estado Panameño es consciente de sus compromisos, dado que los retos que plantea tanto el envejecimiento demográfico, como el envejecimiento de las personas no constituye una tarea fácil y de corto plazo. En cumplimiento con lo anterior se ha constituido el Consejo Nacional del Adulto y Adulta Mayor, como instancia de concertación y planificación, conformado por organismos gubernamentales, no gubernamentales y grupos representativos de la población adulta mayor panameña que tiene bajo su responsabilidad el impulso de programas y acciones tendientes a lograr un envejecimiento activo de la población. Es por ello que se a establecido un Plan de Acción que consta de cuatro puntos estratégicos los cuales detallaremos brevemente. El primero consiste en el Desarrollo de Estrategias a Largo Plazo sobre el Envejecimiento, en el contexto de UNA SOCIEDAD PARA TODAS LAS EDADES, el cual se inicia con una revisión y análisis de políticas tendientes a lograr la protección social y mejorar los modelos de atención dirigidos a las personas adultas mayores, con un fortalecimiento y modernización de los servicios públicos con una extensión de su cobertura. Igualmente se contempla el fortalecimiento del área de investigación sobre temas relacionados con el envejecimiento con enfoque de género que nos permitan conocer la realidad de la situación del adulto y adulta mayor. Es necesario fortalecer los servicios educativos existentes y ampliar el acceso de ésta población a dichos servicios; garantizándole un continuo y permanente aprendizaje. Es nuestro interés lograr la sensibilización en el resto de la sociedad, sobre la importancia que tienen los y las adultas mayores dentro de la misma, reconociendo el aporte de éstos dentro del desarrollo del país en todos sus niveles. Como segunda estrategia, la Creación de Formulas para Mantener el Desarrollo en Mundo cuya Población Envejece, a través de la revisión y análisis de la legislación vigente, que permita a dicha población el acceso a los sistemas laborales y económicos, garantizándoles a los mismos un nivel de autonomía y toma de decisiones. Evaluar la eficiencia y eficacia del Sector Público en la utilización adecuada de los recursos económicos existente, que beneficien a esta población, por medio del fortalecimiento de los Sistemas de Información que nos permita su seguimiento. Incentivar la organización de asociaciones de personas mayores, como un mecanismo que nos permita lograr la sinergia de las fuerzas vivas de la sociedad; haciéndolas participes de su propio desarrollo. Promover mecanismos de Cooperación Técnica Internacional que fortalezcan los programas existentes y nos faciliten la implementación de nuevos programas. Como tercera estrategia, impulsaremos el Fomento de la Salud y el Bienestar de la Vejez, en la que se destaca la revisión exhaustiva de los actuales Planes Nacionales de Salud, reforzando el desarrollo de los programas de Atención Primaria Integral, dándole gran relevancia a la promoción y prevención de la salud, a través de la práctica de estilos de vida que permitan un envejecimiento activo y saludable, con el interés de disminuir la alta prevalencia de enfermedades crónicas-degenerativas, y sus secuelas de discapacidad. Igualmente se contempla las mejoras en las condiciones sanitarias en su entorno familiar y comunitario, la capacitación de los equipos multidisciplinarios en la atención primaria de salud, la sensibilización de la población mediante campañas en los medios de comunicación social tendientes a disminuir los abusos y el maltrato frecuentes en esta población. Dentro de este plan se ha reconocido la importancia del fortalecimiento de la familia, como unidad básica y esencial en el desarrollo de la salud biopsicosocial del adulto y adulta mayor. La cuarta estrategia se enmarca en Garantizar Entornos Propicios y Favorables a los Senescentes a través de la adecuación de los servicios públicos acordes con las necesidades reales y limitaciones en esta población, con el fomento y desarrollo de políticas públicas que aseguren la eliminación de barreras arquitectónicas que garanticen la autonomía personal y favorezcan la participación de este grupo en la vida comunitaria y familiar. Establecer programas tendientes a lograr la preparación necesaria previa a la etapa de jubilación que le provean un nivel mínimo y adecuado de seguridad financiera, en aquellos que lograron accesar a los servicios de protección social; y desarrollar sistemas de asitencia social en beneficio de aquellos adultos y adultas mayores, por diversas situaciones no lograron pensionarse, proporcionándole una atención integral de salud y el acceso a las necesidades básicas y mínimas necesarias. Se dará seguimiento al grupo de adultos y adultas mayores que por diversas situaciones han sido institucionalizados, con el objetivo de que se les proporcione una atención integral con calidad y calidez. El Gobierno Panameño, reafirma una vez más, en un Foro Internacional su compromiso de continuar impulsando todas aquellas medidas y acciones necesarias que garanticen un adecuado bienestar a esta población. |