ANGOLA
Intervención
de
Mrs. Maria Da Luz
Vice-Ministra de Asistencia Social y Reintegración
a la
Segunda Asamblea
Mundial sobre Envejecimiento
Madrid, España
9 de abril de 2002
Señor Presidente,
Excelencias,
Señoras y Señores,
Mis primeras palabras son de felicitaciones a Vuestra Excelencia Señor
por su elección a la Presidencia de la Segunda Asamblea Mundial.
Estoy segura de que sus cualidades personales y la comprobada experiencia
diplomática, garantiza los éxitos que esperamos de esta Asamblea.
Constituye para mí, una gran satisfacción hacer uso de
la palabra en este magnífico evento, y poder dar una perspectiva
de la situación social en general y sobre el tema propuesto en particular,
que viene siendo objeto de discusión en estos últimos días,
en un momento en que se registran en mi país indicadores positivos
de una aurora de paz y de vivencia de una plena democracia para todos los
angoleños.
Señor Presidente,
Continúan a persistir serios problemas económicos y financieros
internacionales a los cuales, de forma unida y compenetrada, la comunidad
internacional deberá dar las debidas respuestas.
El Pueblo Angoleño igual que los otros pueblos africanos que
vivieron un prolongado conflicto armado, aún se depara con una situación
social verdaderamente trágica, sobretodo en lo que concierne a la
protección de los derechos de las personas mayores.
Registramos con extrema preocupación la cuestión del
subdesarrollo, la pobreza, el crecimiento de la deuda externa, y el impacto
negativo de las grandes epidemias como el HIV/SIDA y la malaria, en el
desarrollo económico sobretodo de los países africanos, a
pesar de los esfuerzos emprendidos por los diferentes gobiernos con vista
a su reducción.
No obstante el Continente Africano poseer recursos naturales de valor
incalculable, continúa a ser el único ejemplo de un continente
en que las.
consecuencias de la globalización están lejos de materializarse
en acciones capaces de crear prosperidad y desarrollo económico
para sus populaciones.
La nueva iniciativa africana, aprobada en la última cumbre de
la O.U.A. en julio de 2001, y la creación del comité para
su implantación, son ejemplos y pasos significativos en esa dirección,
tentando crear condiciones para que África salga del subdesarrollo
en que se encuentra.
Para ese fin, además de los esfuerzos que están siendo
realizados por los países africanos, será necesaria la participación
de la comunidad internacional por lo que se exhorta el apoyo de Naciones
Unidas y del G8 para tornarlo exequible.
En casi todas las sociedades con economías en transición,
las personas mayores normalmente son una de las categorías de la
populación más vulnerable y con más probabilidades
de sufrir las consecuencias de la crisis socioeconómica, siendo
por eso los más pobres y dependientes de la asistencia social.
De acuerdo con las estadísticas de las agencias de Naciones
Unidas, el mundo alcanza hoy una populación de cerca de seis billones
de habitantes, de los cuales alrededor de 580 millones de personas con
más de 60 años de edad, consideradas personas mayores, y
en su mayoría en los países desarrollados.
Estas estadísticas demuestran bien, cómo el aumento del
número de personas mayores en todo el mundo, con la perspectiva
inclusive de que ellas dupliquen de 10% para 20% hasta 2050, igualándose
a los niños de 0 a 14 años de edad.
Mientras en muchos países desarrollados el número de
personas mayores supera al de los niños, y que los peritos en la
materia convencionalmente designaron de "Terremoto Demográfico",
en Angola igual que los demás países de África, al
Sur de Sahara, se ha registrado una disminución de la populación
de personas mayores, como consecuencia fundamentalmente de la instabilidad
política, económica y social que se vive por toda África.
El binomio guerra - crisis económica tiene un efecto devastador
sobre la populación, lo que lleva al envejecimiento precoz, y a
la imposibilidad de las personas mayores particularmente, desarrollar mecanismos
para su auto subsistencia aumentando así los niveles de pobreza
de este grupo.
Señor Presidente,
El gobierno angoleño considera actual, la declaración
de Estambul sobre los asentamientos humanos y el programa del hábitat,
reconociendo por otro lado, la necesidad urgente de mejorar la cualidad
de los asentamientos humanos, dada su influencia en la vida cotidiana y
en el bienestar de las personas mayores.
Señor Presidente,
Actualmente en África e inclusive en mi país, se observa
un fenómeno nuevo y extraño a la cultura africana que consubstancia
en la expulsión del seno familiar de las personas mayores.
En nuestra cultura las personas mayores constituyen la referencia del
respecto, de la tradición, de valores, de conocimientos e informaciones
que pueden transmitir las generaciones más jóvenes y hasta
mismo de la unión de las familias y sociedades.
De ahí que un gran desafio se coloque ante todos nosotros y
particularmente ante los africanos: unirnos, para poder preservar esta
enorme riqueza.
Señor Presidente,
A pesar de todos los desconciertos a que anteriormente me referí,
relativamente a la protección de las personas mayores en África
y en mi país en particular, progresos fueron alcanzados desde la
celebración de la Primera Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento,
y que cambia de país para país en función del nivel
de desarrollo y de los recursos disponibles.
Señor Presidente,
En la República de Angola, el Gobierno del cuál soy miembro,
a pesar del estado de emergencia que el país vive, viene prestando
una atención particular a la evolución de las políticas
de asistencia social, teniendo por eso incluido ya en sus políticas
de desarrollo, las cuestiones relacionadas con la vejez.
De un modo general, el Gobierno Angoleño viene estableciendo
medidas de protección y supervivencia de los grupos más vulnerables
basadas en los principios aprobados por Naciones Unidas, teniendo por eso
aprobado un nuevo sistema de protección social con un enfoque muy
particular para la protección de la vejez, que prevé tres
niveles del sistema de seguridad social.
La protección a la vejez prevé un primer nivel de carácter
de asistencia con base en recursos del Estado, un segundo con prestaciones
pecuniarias con base en la contribución de cada individuo al sistema
de seguridad social, y un tercer con prestaciones pecuniarias complementares.
Muy recientemente ha sido realizada en Angola una Conferencia Nacional
sobre la Asistencia Social que tuvo como objetivo reflexionar sobre la
protección de los grupos más vulnerables, bajo la luz de
la legislación, de los servicios de atención, con énfasis
para las cuestiones de las personas mayores.
De esta conferencia resultaron no solamente las contribuciones para
la elaboración de un Programa Nacional de Asistencia Social a los
grupos más vulnerables, incluyendo las personas mayores, cómo
también para la fundación de un Sistema Nacional de Coordinación
y Participación Social.
Señor Presidente,
En lo que respecta a la situación interna de Angola, la firma
del acuerdo del alto el fuego, celebrado recientemente, constituye motivo
de gran satisfacción del pueblo angoleño, y es caracterizada
por un empeño permanente de nuestro gobierno, con vista a alcanzar
la paz duradera, la reconciliación nacional, la reposición
de la legalidad y la extensión de la Administración del Estado
en todo Territorio Nacional, bien cómo la realización de
elecciones generales.
Para la realización de eses objetivos, el gobierno creó
una comisión intersectorial para el proceso de paz y reconciliación,
encargada de tratar las cuestiones de la paz, cuya agenda privilegia el
dialogo, no sólo con UNITA cómo también con la FLEC.
Por otro lado el gobierno elaboró varios programas de acción
que visan la asistencia humanitaria de emergencia, el reasentamiento de
las populaciones desplazadas y la reintegración de los desmovilizados.
El Gobierno de Angola considera que la conclusión de algunas
tareas del Protocolo de Lusaka, único instrumento político
jurídico con validez para el proceso de paz traerá la paz
definitiva para nuestro país.
Para terminar, me gustaría de en nombre del Gobierno de Angola
apelar al indefectible apoyo de la Comunidad Internacional, en la contribución
a los Programas de Asistencia Humanitaria y de Reasentamiento de las Populaciones
Desplazadas.
Muchas gracias. |