No siempre el silencio es oro, y en el Caribe ha sido un factor clave que ha permitido tal expansión del VIH/SIDA que, después del África subsahariana, es la región del mundo en la que más repercusión ha tenido.
El silencio, junto con la homofobia, el turismo sexual, las infidelidades y la pobreza han contribuido a la rápida expansión del SIDA en el Caribe, y las Naciones Unidas, por medio de su programa conjunto ONUSIDA *, advierte que la epidemia empeorará a menos que se tomen medidas en el presente. Sin embargo en el Caribe los tabúes culturales al hablar abiertamente de sexualidad y VIH/SIDA dificultan el avance. (Pulse aquí para ver estadísticas del SIDA en el Caribe*).
"Durante los últimos años el mundo ha centrado su atención en el problema del VIH/SIDA en África, muy acertadamente", dice Wendy Fitzwilliam, ex Miss Universo y Embajadora de Buena Voluntad de UNAIDS. "Pero el Secretario General a intentado con ahínco centrar la atención en el SIDA en todo el mundo este año. Me alegro de que lo haya hecho porque no quiero que el Caribe o Latinoamérica sufra lo que África ha tenido que pasar".
"El VIH es un grave problema en el Caribe en la actualidad, pero es un tabú demasiado grande y aún no se puede hablar de la enfermedad", dice Wendy. "Se habla de él superficialmente pero nadie quiere hablar de ello a fondo".
Enfrentarse a los tabúes y hablar abiertamente no es ningún problema para Wendy Fitzwilliam. Elocuente, educada, acostumbrada a ser el centro de atención y sin miedo a decir lo que piensa, siempre tenía la mano levantada cuando era estudiante y participo activamente en los debates de la reunión que tuvo lugar en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, durante el Día Mundial del SIDA.
"Cuando desarrollas este tipo de trabajo, a veces te desanimas porque te das cuenta del poco apoyo que recibes. El Día Mundial del SIDA viene a ser una píldora de energía. Te da fuerza en muchos sentidos para seguir adelante".
"Wendy ganó el título de Miss Universo en 1998 y empezó la campaña contra el SIDA como Embajadora de buena voluntad para UNAIDS. Su activismo empezó mucho antes y de forma menos pública cuando era estudiante de Derecho en su lugar de origen, Trinidad y Tobago. Pasaba los descansos entre las clases en un hogar infantil par huérfanos con SIDA, situado al lado de donde estudiaba. Aunque ahora vive en Nueva York, siempre que vuelve a su casa, una vez al mes, visita la guardería Cyril Ross, a día de hoy el único hogar del país para huérfanos con VIH/SIDA.
"Cuando estoy con los niños me doy cuenta de que esto es lo que tengo que hacer", dice Wendy. "Son como mis hijos. Siempre que voy casa me paso a hacerles una visita. Veo las dificultades del día a día".
Fitzwilliam les tenía en mente cuando empezó la Fundación Hibiscus hace tres años para aumentar la concienciación sobre el SIDA y dar apoyo financiero a los programas infantiles de Trinidad. La organización tiene una política de "puertas abiertas", es decir, que darán fondos a cualquier programa que beneficie a los niños siempre que estos programas estén abiertos a niños con VIH/SIDA.
Los niños de la guardería Cyril Ross, algunos de los cuales ya tienen 16 años, han pasado ya a las escuelas locales, algo que se les negaba en el pasado, si bien aún siguen sufriendo discriminación. En uno de los últimos viajes a casa, comenta Fitzwilliam, una niña pequeña se giró y le preguntó: "tía Wendy, sólo me quieres porque tengo SIDA? Eso es lo que me preguntan los niños en la escuela.
Continúa trabajando de cerca con la Fundación de Población de las Naciones Unidas (UNFPA *) y con la Cruz Roja Internacional como portavoz de la juventud en el Caribe, y actualmente está haciendo campaña para que el sector privado se involucre más en la financiación y apoyo de los programas contra el SIDA en la región. Su título universitario refuerza sus esfuerzos en el Caribe, donde se tiene muy en cuenta la educación superior. "Mis estudios de Derecho me han ayudado a lograr el apoyo de algunos negocios porque ya no me ven sólo como una "ex-reina de la belleza"", dice con la dulzura que le caracteriza.
El objetivo de Wendy es lograr que el sector privado se involucre más en la financiación y en el apoyo de programas del SIDA en el Caribe. "Si llamas muchas veces a la puerta para conseguir financiación, terminan dándote algo", dice riéndose". "Quizá no es lo que estés buscando, pero vas a recibir un tipo de ayuda tan sólo porque eres persistente. ¡Siempre es cuestión de ser insistente!