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Marie Ekaney, madre de cinco hijos y presentadora en una estación de radiodifusión de una comunidad local, disfruta de la fama recién adquirida. Sabe que su trabajo está beneficiando a otras mujeres del pueblo sahariano de Ingall, en el Níger.

Antes de presentarse voluntariamente como presentadora de radio, la rutina diaria de Marie era la misma que la de cualquier madre tuareg. Pero cuando la estación comenzó a funcionar, no vaciló en romper con la tradición. "Quería contribuir al desarrollo del pueblo donde vivo", explica. "Mi hermana y mi suegra cuidan de los niños mientras preparo mis programas y salgo al aire."

Cada semana, Marie dedica cuatro días a la preparación de sus tres programas de media hora sobre cuestiones relativas a la mujer. Realiza entrevistas en tamahaq sobre asuntos relacionados con la salud y la familia y hace que las mujeres hablen de las actividades generadoras de ingresos que realizan, como el tradicional tejido de esteras.

Con frecuencia Marie se dirige a las mujeres de más edad para buscar respuestas a cuestiones difíciles. Pero un pueblo sin agua limpia, saneamiento sanitario, electricidad, o cualesquiera otras infraestructuras básicas también necesita recurrir a conocimientos técnicos del exterior. El radio de la comunidad es una manera eficaz de fomentar el intercambio de información importante entre los pobladores locales y los expertos en desarrollo.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ayudó a lanzar las primeras radios rurales accionadas por energía solar en el Níger en respuesta a la fuerte demanda de una mejor información y comunicación por parte de las mujeres del pueblo. En la actualidad, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) está ayudando a ampliar la red hasta 150 estaciones de radio accionadas por energía solar y está elaborando materiales de capacitación y para los programas en idiomas locales.

El nuevo acceso a la información está en marcha. Los programas radiofónicos proporcionados por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP *) y sus asociados están dando sus frutos. Un mensaje acerca de los peligros de beber agua contaminada hizo que docenas de familias reunieran y utilizaran filtros de agua en un pueblo. En otro pueblo, el número de niños vacunados en un dispensario local aumentó considerablemente, después de que se transmitiera un anuncio en la radio.

Marie está contenta de que su esposo la apoye incondicionalmente. "Cuando su madre sale al aire, los niños se entusiasman mucho e incluso antes de que regrese a la casa, siempre hay un grupo de vecinas en nuestro patio que desean hacerle preguntas acerca del programa", dice orgulloso.

Para obtener más información sobre cómo trabajan las Naciones Unidas para promover el desarrollo y los derechos de la mujer, pulse los enlaces cercanos a Marie.

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