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Ninguna medida haría más por reducir las enfermedades
y salvar vidas en los países en desarrollo
que facilitar un acceso general al agua potable y a los servicios de saneamiento.
- Kofi Annan, Secretario General de la ONU Informe del Milenio
El Año Internacional del Agua Dulce, 2003, quiere impulsar la adopción de medidas para abordar problemas críticos relacionados con el agua
La disponibilidad de agua dulce limpia es uno de los problemas más importantes a los que se enfrenta la humanidad hoy en día, y llegará a ser crítico en el futuro, puesto que la creciente demanda sobrepasa el suministro y la polución sigue contaminando los ríos, lagos y arroyos.
La Asamblea General de las Naciones Unidas ha declarado el 2003 Año Internacional del Agua Dulce para aumentar la toma de conciencia y adoptar medidas para proteger y gestionar mejor este recurso vital.
"La falta de acceso al agua - para beber, para la higiene y para la seguridad alimentaria - ocasiona enormes penurias a más de mil millones de miembros de la familia humana, " dijo Kofi Annan, Secretario General de las Naciones Unidas. "Es probable que el agua se convierta en una fuente cada vez mayor de tensión y de competencia feroz entre las naciones, si continúan las tendencias actuales, pero también puede ser un catalizador para la cooperación. El Año Internacional del Agua Dulce puede desempeñar un papel fundamental para generar la acción necesaria, no sólo por parte de los gobiernos, sino también de la sociedad civil, las comunidades, el sector empresarial y las personas en todo el mundo.
Acuerdo sobre los objetivos
El Año Internacional se celebra en un momento importante, justo después de que los dirigentes mundiales alcanzaran un acuerdo sobre los objetivos clave para abordar los problemas hídricos y de saneamiento de unos 1.200 millones de personas que, en la actualidad, no tienen acceso a agua potable y de los 2.400 millones de personas, aproximadamente, que carecen de los servicios de saneamiento adecuados. Más de tres millones de personas mueren cada año a causa de enfermedades ocasionadas por la falta de agua potable.
En septiembre de 2000, los dirigentes mundiales se comprometieron en la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas a reducir a la mitad, para el año 2015, la proporción de personas que carezcan de acceso a agua potable o que no puedan costearlo. Y en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible de 2002 en Johannesburgo se acordó un objetivo de amplitud similar, como es el reducir a la mitad, también para el año 2015, el porcentaje de personas que no dispongan de saneamiento básico.
Se precisa una acción coordinada para alcanzar estas metas, no sólo por parte de los gobiernos, sino también de las personas que utilizan el agua y de aquellos que invierten en ella. También se necesitan recursos considerables. Se calcula que, en la actualidad, se gastan unos 30 mil millones de dólares estadounidenses al año para hacer frente al suministro de agua potable y a las necesidades sanitarias en todo el mundo. Se calcula que se necesitarían entre 14 y 30 mil millones de dólares adicionales al año para cumplir los objetivos sobre agua y saneamiento.
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