Disarmament Affairs

Small ArmsDPKOUNDP


Zamira siempre vivió asustada. La mayor de ocho niños, Zamira vivía en un pequeño pueblo albanés donde proliferaban las armas y su hogar era un lugar donde se vivía aterrorizado. "Recuerdo que en 1997 las armas estaban por todo el pueblo", dijo. "Se podían oir disparos por todas partes; hasta mis amigos de 16 años poseían armas y explosivos."

Como consecuencia de los numerosos saqueos de los depósitos de armas en Albania durante los desórdenes de marzo de 1997, más de medio millón de armas de uso militar y toneladas de municiones cayeron en las manos de civiles. Algunas armas fueron objeto de tráfico y fueron a parar a Grecia, Kosovo y otros lugares, pero muchas se quedaron en Albania. El Gobierno solo ha podido recuperar el 30% de las armas robadas.

Como el resto de los habitantes de Gramsh, el padre de Zamira se apoderó de una pistola y municiones durante el saqueo. Los efectos de esa acción fueron devastadores para la familia. Zamira y sus hermanos y hermanas vivían aterrorizados. "Cuando mi padre se emborrachaba, los niños nos sentábamos en una esquina de la habitación temblando de miedo. Mi padre solía amenazar a nuestra madre con la pistola", dice.

Zamira quería deshacerse de la pistola, pero sabía que eso le traería problemas. "Mi padre hablaba a la pistola como si le estuviera hablando a uno de sus hijos. La llamaba "mi niña" y se me estrujaba el corazón cuando le oía hablar así", dice.

Zamira recuerda haber visto los folletos y los reportajes en la televisión sobre un proyecto de las Naciones Unidas en que se ofrecía construir carreteras y reparar la escuela a cambio de las armas. "Lógicamente, en la escuela me habían enseñado algo sobre las Naciones Unidas, pero nunca pensé que tendríamos una presencia de las Naciones Unidas en mi pueblo y en nuestro distrito", recuerda.

Los habitantes del pueblo decidieron que querían entregar sus armas para reparar la carretera, que a menudo se hacía intransitable durante el invierno. Como resultado de ello, los niños podrían ir a la escuela y los hombres como el padre de Zamira podrían llevar sus productos al mercado.

El anuncio de que su padre entregaría su pistola llenó de alegría a Zamira y a su madre. Su padre apareció en la televisión exhortando a sus amigos a que entregaran sus armas también. A partir de ese día, la vida de la familia de Zamira cambió.

La vida del pueblo también cambió. "Ahora podemos ir a la escuela incluso en los inviernos más crudos, ahora la economía de la casa es mejor y, lo más importante aún, nos sentimos a salvo. Estamos muy agradecidos de las Naciones Unidas y el, PNUD * por el excelente programa que ha cambiado la vida de los habitantes de Gramsh, y que ha cambiado mi propia vida", dice Zamira.

El programa experimental ejecutado en Gramsh *, "Armas a cambio de desarrollo", fue concebido por el Departamento de Asuntos de Desarme de las Naciones Unidas y ejecutado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Para obtener más información
sobre las diferentes formas en que trabajan las Naciones Unidas para promover la paz, pulse los enlaces cercanos a Zamira y a sus amigos.

OTRAS HISTORIAS: Andrés está en un nuevo campo | Marie ayuda a consolidar la paz | Una estrella encesta en favor de la paz

Fotografía: Nora Kushti