
 Hace cuatro años, Vadim-Alexandru Pungulescu, de 17 años, era un desilusionado joven rumano más. El mundo carecía de solución, según él. Pero una temporada trabajando como voluntario para una revista lo cambió todo.
"Ideas y voces infantiles", publicado por "Save the Children Romania", fue la primera publicación en el país que dio la posibilidad a los niños de expresar libremente sus opiniones. Una novedad en Rumania. Vadim fue participando cada vez más en el equipo editorial hasta que acabó siendo el editor jefe.
"Por primera vez vi que se podía tratar a los niños con respeto, como seres humanos con esperanzas e ideas", explica. "Ello me hizo cambiar. Antes era egoísta, pero ahora soy altruista."
Las iniciativas juveniles son lo más importante para Vadim. Además de su trabajo en la revista, es asesor técnico del Centro Nacional Rumano del Voluntariado, da clases sobre derechos de los niños en institutos en Bucarest y abriga la esperanza de constituir un parlamento infantil en su país.
Vadim pondrá en práctica sus habilidades políticas en el período extraordinario de sesiones sobre la infancia de las Naciones Unidas en Nueva York del 8 al 10 de mayo. Es uno de los cerca de 350 jóvenes que se reunirán con dirigentes de los gobiernos y Jefes de Estado, organizaciones no gubernamentales y defensores de los derechos de los niños.
La finalidad del período extraordinario de sesiones es dar a los niños el máximo orden de prioridad en los programas de los gobiernos y mostrar que la inversión en la infancia está relacionada directamente con el desarrollo. La participación de los niños en este acto carece de precedentes. Por primera vez en la historia de las Naciones Unidas, los niños hablarán ante uno de sus órganos por derecho propio como delegados.
"Puede parecer de sentido común invitar a los jóvenes a una conferencia dedicada por entero a su bienestar. Pero se trata de un giro radical en estas reuniones de alto nivel", dice Carol Bellamy, Directora Ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). "Los niños estarán literalmente en contacto directo con presidentes y primeros ministros. Tendrán una oportunidad de expresar sus preocupaciones e influir en el debate".
Vadim coincide en que el cambio es considerable: "Hace 10 años (durante la Cumbre Mundial en favor la Infancia), los niños tuvieron una presencia simbólica", pero esta vez podrán hablar directamente a los Jefes de Estado y representantes de los Gobiernos.
En la inauguración del Foro de la Infancia, donde se reunían los delegados menores de edad para preparar los objetivos que habían de presentar en la Asamblea General, el Secretario General Kofi Annan prometió que sus voces se escucharían. "Vuestra presencia aquí abre un capítulo en la historia de las Naciones Unidas", dijo el Sr. Annan. "Hasta la fecha, los adultos han llevado la voz cantante. Ha llegado el momento de construir el mundo con los niños".
Vadim, antes desilusionado, está ahora lleno de esperanzas. "Dentro de 10 años ya no seré un impresor virtual infantil, pero espero que el mundo sea un lugar mejor en el que los adultos tomen decisiones con los niños y no en su lugar".
PARA MÁS INFORMACIÓN sobre el trabajo de las Naciones Unidas en apoyo de los derechos de los niños vaya a los vínculos próximos al de Vadim. |