UNICEF
Malal trabaja para acabar con la pobreza

Malal Diam Sow, de 15 años, natural de Dakar, capital de Senegal conoce de primera mano y con exactitud el impacto de la pobreza en las familias. Vive separado de sus cuatro hermanos y dos hermanas porque asiste a una escuela para niños que, de otro modo, tendrían que ganarse la vida mendigando por las calles.

La escuela está alejada de su domicilio, de forma que Malal vive con otros estudiantes y visita a sus padres durante las pausas escolares. Pero ha creado una vida de familia. Al ser uno de los mayores, cuida de sus compañeros más jóvenes y organiza actividades deportivas para aquellos que no pueden visitar a sus familias. Se ha convertido también en un activista que aprovecha cualquier oportunidad para hablar de los problemas que impiden que muchos niños de los países en vías de desarrollo puedan llevar una vida plena y productiva.

Malal ha venido a Nueva York para asistir al
período extraordinario de sesiones sobre la infancia de las Naciones Unidas, la conferencia mundial sobre los niños más importante en un decenio. Numerosos dirigentes mundiales, cientos de delegaciones internacionales y miles de organizaciones infantiles van a asistir a esta reunión de alto nivel para abordar los importantes problemas que afectan a los niños y adolescentes y para hacer de la inversión en la infancia la prioridad máxima de los gobiernos.

"Si queremos superar la pobreza y la inestabilidad que provoca, tenemos que empezar a invertir en nuestros jóvenes", dice Carol Bellamy, Directora Ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la infancia (UNICEF). "Los niños son el motor principal del desarrollo humano y de la estabilidad mundial".

A pesar de la situación económica de su familia, Malal ha tenido ocasión de viajar internacionalmente con anterioridad, y de participar en reuniones y foros. En 1999 fue a Ginebra como delegado al Foro de la Infancia que se celebró para festejar el décimo aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño.

Esta experiencia incitó a Malal a incorporarse a la lucha por acabar con la agobiante pobreza que mantiene en el atraso a millones de personas , entre ellas su propia familia. Una vez de regreso en Senegal, Malal compartió lo que había aprendido con sus compañeros de clase y empezó a hacerse oír en público.

Se convirtió en miembro del Parlamento infantil senegalés, se adhirió al movimiento ATD Cuarto Mundo, una organización que trabaja en contra de la pobreza extrema y a la sección infantil de ATD Cuarto Mundo, el movimiento Tapori. Durante una reunión organizada por el Ministro senegalés de la Familia, se dirigió al Presidente de la Asamblea Nacional para hacer hincapié en la necesidad de que se promulguen leyes en contra del trabajo infantil.

A Malal le preocupan muchos asuntos distintos que tienen un efecto negativo sobre la infancia. Los conflictos armados, la epidemia del VIH/SIDA y la educación son especialmente importantes, pero, según dice, "No hay asunto que no debamos abordar , ya que todas las cuestiones que encaremos nos ayudarán a hacer avanzar el mundo".

Durante el período extraordinario de sesiones, Malal hablará en una mesa redonda en presencia de Jefes de Estado sobre el acceso que los jóvenes deben tener a las decisiones que configuran sus vidas. Pero insiste en que esto no significa que los adultos puedan eludir sus responsabilidades.

"A raíz de nuestra reunión de Ginebra, hicimos una llamada a los dirigentes mundiales para que nos ayuden a construir un mundo mejor", explica Malal. "Ha llegado el momento de pedir a los 'grandes' que nos echen una mano en la construcción de ese mundo mejor".

PARA MÁS INFORMACIÓN sobre el trabajo de las Naciones Unidas en apoyo de los derechos de los niños vaya a los vínculos próximos al de Malal.

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