
 Griselda Lupita Garcia sabe algo sobre trabajos pesados. Desde los 10 años viene ayudando a mantener a su madre y cuatro hermanos, "Voy a la escuela todas las mañanas y trabajo en el mercado durante unas cinco horas todas las tardes", explica esta joven de 14 años de Santa Ana, El Salvador.
Actualmente, se prepara para promover los derechos de los niños trabajadores en el período extraordinario de sesiones sobre la infancia en Nueva York. Numerosos dirigentes mundiales, cientos de delegaciones internacionales y miles de organizaciones infantiles van a asistir a esta reunión de alto nivel para abordar los importantes problemas que afectan a los niños y adolescentes y para convertir a la inversión en la infancia en la prioridad máxima de los gobiernos.
"Muchos gobiernos no dedican a los niños los recursos que éstos merecen, y cabe decir eso tanto de los países en vías de desarrollo como de las naciones donantes", dice Carol Bellamy, Directora Ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Unas estadísticas sombrías muestran los resultados de la insuficiencia de inversiones y la falta de proyectos en relación con la infancia: uno de cada 12 niños muere antes de alcanzar los 5 años; cerca de 120 millones no van a la escuela.
Cerca de 350 delegados infantiles participarán en el período extraordinario de sesiones y, por primera vez en la historia de las Naciones Unidas, los niños hablarán ante uno de sus órganos por derecho propio como delegados.
Griselda resultó elegida para asistir al período extraordinario de entre los 150 jóvenes dirigentes que asistieron a una reunión preparatoria regional en Jamaica el año pasado. Representa a la Asociación Salvadoreña de Salud Rural, dedicada a fomentar los derechos de los niños trabajadores.
Según Griselda, su elección se debió a que "no tengo miedo". Ciertamente, no muestra miedo alguno a la hora de afrontar las imponentes tareas que esperan a los "menores de edad" en el período extraordinario. Durante tres días, los niños y adolescentes se reunirán en el foro de los menores de edad para preparar los objetivos que quieren presentar a la Asamblea General.
El Secretario General hizo hincapié en la importancia de la aportación de los niños. "Siempre que abordamos un asunto, recurrimos a los expertos. Creo que los niños son expertos en ser niños y es bueno que los atraigamos a debatir este asunto y a debatir sobre el futuro que estamos preparando con ellos; no por ellos", dijo.
Griselda está de acuerdo. "El sentido de esta conferencia es que nuestras opiniones tengan peso en lo que aquí suceda" dice Griselda. "Quiero que los niños asistan a las sesiones, de forma que no se expresen solamente las opiniones de los adultos y sean éstas las únicas que se reflejen en el documento final".
A pesar de algunas dificultades lingüísticas y de traducción iniciales, Griselda está asombrada de cuánto tienen en común los delegados de diferentes regiones. Espera que el período extraordinario de sesiones incite a los gobiernos a valorar los derechos de los niños.
"Mi mundo ideal es un lugar justo y equitativo para los niños, en el que se respeten nuestros derechos y donde podamos participar en todo", dice.
PARA MÁS INFORMACIÓN sobre el trabajo de las Naciones Unidas en apoyo de los derechos de los niños vaya a los vínculos próximos al de Griselda. |