Historia de Susan Sarandon

Susan Sarandon nunca ha sido alguien que acepte sin cuestionar todo lo que le dicen. Desde pequeña, en Edison, Nueva Jersey, donde se crió, ha combatido la inercia. Como Embajadora de Buena Voluntad del UNICEF, Susan sigue luchando contra los males sociales, bregando para conseguir que todos los chicos tengan la oportunidad de descubrir el mundo que los rodea. Susan está convencida de que los niños tienen derecho a ir a la escuela, donde pueden pasarse las horas pensando en las aventuras de los libros de cuentos y no en cómo alimentar a sus familias.

Con sus ocho hermanos y hermanas, Susan se crió en una familia galesa-italiana, con la feliz experiencia de tener otros niños para jugar. Aunque nació en Nueva York, pasó la mayor parte de su infancia en Nueva Jersey. En la escuela primaria no aceptaba a ojos cerrados todo lo que le enseñaban en las aulas, examinando con espíritu crítico supuestas verdades que para ella no eran evidentes. Consciente de los problemas sociales de su medio y de los grandes problemas mundiales, Susan militó activamente, en sus días de estudiante secundaria, en los movimientos contra la guerra de Viet Nam y en favor de los derechos civiles.

En la Universidad católica de América, en Washington D.C., hizo una amplia gama de cursos, desde teatro e inglés hasta estrategia militar. Para poder pagarse sus estudios, Susan trabajó de modelo, limpiando casas y de secretaria para el departamento de arte dramático. Aunque no tenía intenciones de hacerse actriz, participó en una pieza de alumnos de primer año y su actuación llamó la atención de un estudiante de teatro de postgrado, Chris Sarandon. Poco después estaban casados.

Susan acompañó a Chris a una sesión de lectura para un agente en la ciudad de Nueva York, pensando que su papel se limitaría al de una interlocutora de carne y hueso para facilitar el diálogo. Para su gran sorpresa, el agente los contrató a los dos y cinco días después le dieron un papel en la película Joe, ciudadano americano, de 1970. Más tarde apareció regularmente en los programas de televisión As the World Turns, Search for Tomorrow y A World Apart. Uno de sus primeros papeles cinematográficos fue el de Primera Plana (1974), junto a los legendarios actores Jack Lemmon y Walter Matthau.

En las tres décadas de su carrera profesional, Susan ha actuado en más de 60 películas y programas de televisión. Fue nominada para recibir el premio de la Academia por su actuación en Atlantic City (1980), Thelma y Louise (1991), El aceite de la vida (1992) y El cliente (1994). En 1995, Susan ganó un Oscar por Pena de muerte, película que hizo en colaboración con su actual pareja, Tim Robbins. Entre otras películas de Susan Sarandon cabe mencionar Lovin´Molly (1974), los Búfalos de Durham (1998), Mujercitas (1994) y Igby Cae (2002).

Las exigencias de su excelente carrera cinematográfica no le han impedido ocuparse de los problemas mundiales y las cuestiones políticas que más le interesan. Está dedicada a la causa de las reivindicaciones de la mujer, la lucha contra el hambre y la necesidad de ayudar a las personas afectadas por el VIH/SIDA. Fue nombrada Embajadora de Buena Voluntad del UNICEF en 1999, el mismo año en que recibió el Media Spotlight Award for Leadership de Amnesty International USA. En mayo de 2000, participó en una misión del UNICEF a la República Unida de Tanzanía, donde inauguró un centro juvenil y se reunió con activistas dedicados a la protección de los niños del VIH/SIDA. También ha viajado a la India para promover programas encaminados al bienestar de los niños pequeños.

En fecha reciente Susan estuvo en el Brasil * para presentar un episodio de What´s Going On? (¿Qué pasa en el mundo?) sobre la difícil vida de los niños que trabajan. Ahí conoció a Eleandra, Reina y Cristina, tres niños que aspiran a cambiar de vida gracias a la educación.

Susan está dedicada a ayudar a estos niños y a otros como ellos. Nos dice "Veo con mis propios ojos cómo mi vida y las vidas de mis chicos están conectadas con el mundo exterior. ¿Cómo puedes no participar en el mundo en que vives?" Dotada de espíritu crítico y un gran corazón, Susan Sarandon es, para decirlo con las palabras del autor David Bowie, una persona "con una generosidad de espíritu y un temple moral que para cualquiera, fuere cual fuere su condición social, deberían ser motivos de orgullo".

Para obtener más información sobre cómo están trabajando las Naciones Unidas para abolir la explotación del trabajo infantil. pulse en los enlaces cercanos a la fotografía de Susan Sarandon.