Aprender más:
Participar:

|

Atrapado en el pasado
El número de víctimas y el número de refugiados son dos formas de medir el costo de la guerra, pero a menudo el verdadero precio es intangible y sólo puede medirse por el dolor que experimentan las víctimas debido a la violencia y la destrucción de la guerra.
Todos los días Echa Nyange, un niño de 14 años, se lamenta por su pasado, pese a que ya lleva cuatro años como refugiado en el campamento de Lugufu, en Tanzanía. Echa ha tenido tiempo para adaptarse a su vida de refugiado congoleño, pero el trauma de la guerra y el recuerdo de sus padres ausentes han hecho casi imposible que acepte sus circunstancias o que imagine cuál puede ser su futuro.
La historia de Echa
Echa llegó al campamento de Lugufu cuando tenía 10 años. Hoy vive con su hermano mayor Saleh en una choza de barro que, como todos los habitantes del campamento, ellos mismos construyeron con sus propias manos. Durante su frenética huída de las tropas rebeldes, los muchachos fueron separados de sus padres y no les han visto ni han hablado con ellos desde entonces. Aunque Saleh ha animado a Echa a pensar en el futuro, le resulta imposible hacerlo. Echa está atrapado en el pasado y encuentra casi insoportable la separación de su madre.
Echa ha enviado muchas cartas al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) * para pedir noticias de sus padres. Echa acude sin falta a recibir a cada nuevo camión que llega a Lugufu lleno de nuevos refugiados, esperando encontrar a sus padres o a alguien que sepa de su paradero. Con ojos suplicantes, muestra una fotografía de su madre y su padre, en caso de que alguien pueda reconocerlos. Pero en cuatro largos años no ha sabido nada.
Tal como él mismo la describe, la vida de Echa es solitaria y sofocante. Los residentes de Lugufu tienen prohibido establecerse en Tanzanía, por lo que los sueños de los muchachos están limitados por los muros del campamento. Aunque pueden acudir a la escuela, no es posible trabajar en el campamento, donde el desempleo llega a la cifra exorbitante del 95%. Echa dice que se siente inútil y falto de amor propio. En cuanto al futuro, es pesimista y ve la vida como una larga y dura batalla.
¿Qué le espera a Echa?
Echa y su hermano se quedarán en Lugufu mientras dure la guerra en la República Democrática del Congo. No pueden conseguir el estatuto de residente permanente en Tanzanía, y regresar a casa es demasiado peligroso. Los muchachos están atrapados en una tierra de nadie entre los dos países. También están atrapados entre el pasado y el futuro; lo que tengan por delante dependerá del resultado de las iniciativas internacionales para llevar la paz a su país. Mientras no haya paz, los muchachos como Echa y Saleh seguirán siendo ciudadanos de ninguna parte.
¿Cómo ayudar?
Para saber más acerca de la terrible situación de los refugiados en todo el mundo y en la República Democrática del Congo y averiguar la forma de ayudar, puedes visitar el sitio del ACNUR - un organismo de la ONU que presta asistencia a más de 20 millones de refugiados en todo el mundo, o el sitio del organismo colaborador del ACNUR, el Comité Internacional de Rescate *, una organización no gubernamental que se ocupa de la situación de los refugiados en todo el mundo y les viene prestando asistencia desde 1933. También se puede visitar el sitio de USA for UNHCR.
|
 |