La historia de Tim Robbins

El actor y director Tim Robbins es famoso por sus contribuciones artísticas a la cinematografía norteamericana y por su dedicación de larga data a diversas causas, como la pena de muerte, los refugiados internacionales o el SIDA.

Tim creció en el Greenwich Village de Nueva York, y debutó como actor a los 12 años de edad en “The Theatre for the New City”. Tras graduarse en interpretación en la UCLA, fundó un grupo teatral de vanguardia en Los Angeles, llamado el “Actor’s Gang”..

Tim aceptó papeles en películas para financiar el grupo, y pasó a ser uno de los actores de primera fila de Hollywood con su interpretación de Nuke LaLoosh en la película de 1998 “Bull Durham”, con Kevin Costner como coprotagonista. En esta ocasión dio comienzo su larga asociación personal y profesional con la actriz Susan Sarandon, con la que colaboró en la película “Dead Man Walking”, de 1995.

Esta película le valió a Tim una nominación para el Oscar de mejor director. En el Festival Cinematográfico de Cannes de 1992 recibió el premio al mejor actor por su interpretación en “The Player”. Más recientemente ha actuado en las películas de Austin Powers “The Spy Who Shagged Me” (1999), “AntiTrust” (2001) y “The Truth About Charlie” (2002).

Sabiendo que Tim aprovecha su fama para concienciar al público respecto de las causas humanitarias, es natural que participara en la innovadora serie televisiva “What’s Going On”?, que denuncia la condición de los niños en situaciones de crisis en todo el mundo. El actor hizo referencia en especial a la vida de un niño de su ciudad natal, Nueva York.

Cuando Tim conoció a J. R. Bennett, adolescente cuya vida había transcurrido en su mayor parte en los refugios de la ciudad de Nueva York, se estableció rápidamente una relación entre los dos. J. R. parece un joven inteligente y seguro de sí mismo, pero al confiarse a Tim dejó ver claramente el impacto devastador que había tenido en él la ausencia de un hogar.

J. R. habló sin alterarse de lo que supone carecer de hogar, de cómo le hace sentirse deprimido e inseguro y en un momento le impulsó casi al suicidio. Explicó también cómo había resultado afectada la relación con sus amigos y su familia, y especial-mente con su padre. Tim le escuchaba en silencio.

Más tarde Tim aprovechó su técnica de actor para enseñar a J. R. a dirigirse a un público más amplio. Los productores de la emisión habían pedido al adolescente que hablase de la carencia de hogar en un anuncio de la televisión pública para hacer ver que las personas sin hogar tienen el mismo aspecto, y se comportan del mismo modo, que los demás. Se sientan a su lado en el autobús, se cruzan con usted en la calle y nadie diría que carecen de hogar.

Pero cuando le llegó el momento de hablar el adolescente estaba nervioso y rígido. Con paciencia y buen humor Tim le enseñó cómo hablar ante una cámara como si hablase directamente a una persona, a un familiar o a un amigo íntimo. Y entonces se vio que J. R. es un intérprete nato. Es la personificación de todos aquellos que carecen de hogar: un adolescente bien parecido y articulado, que transmite su mensaje con una tranquila autoridad y de un modo verdaderamente creíble.


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