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Sydney (Australia) tiene un clima fantástico, pero para Kobe Lee Challis, Martín Proctor y sus compañeros de clase en la escuela primaria de Melrose Park, es peligroso jugar al sol sin protección.

Kobe Lee y Martín saben que el sol puede provocar cáncer de piel y, como todos los escolares de Australia, tienen que usar sombrero al aire libre. Lo que tal vez no sepan es que gracias a un tratado de las Naciones Unidas - el Protocolo de Montreal de 1987 * - quedan esperanzas de poder recuperar la capa de ozono, que protege la superficie de la Tierra de las radiaciones ultravioletas del Sol.

A comienzos del decenio de 1970, el mundo se enteró por primera vez del daño a la capa de ozono atmosférico provocado por la emisión de productos químicos conocidos como clorofluorocarbonos (CFC) utilizados en refrigeradores, aerosoles y acondicionadores de aire. Al reducirse los niveles de ozono, pueden elevarse las radiaciones de UV-B, que provoca cáncer de piel y se considera relacionado con las cataratas. Se cree que incluso pequeños aumentos en los niveles de UV-B pueden tener consecuencias negativas para el crecimiento de las plantas y los ecosistemas marinos.

Después de la firma del Protocolo de Montreal, que es administrado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA *), los gobiernos y las empresas hicieron grandes progresos en la conversión de las industrias para utilizar productos químicos que no afectaran la capa de ozono. DuPont y AT&T fueron de las primeras en elaborar diversas alternativas, y empresas como Seiko, Epson y Nortel/Northern Telecom convinieron en dejar de utilizar los CFC antes de lo previsto..

Desde 1996, los países industrializados han prohibido la producción de los CFC y, en julio de 2000, los países en desarrollo comenzaron a suspender su utilización. También se proyecta suspender el uso de otras sustancias que debilitan la capa de ozono.

Para asegurar la aplicación del tratado, los países en desarrollo están recibiendo ayuda para la adopción de tecnologías que protegen el ozono. El Programa Acción Ozono del PNUMA * ha desempeñado un papel fundamental y un fondo fiduciario * que se creó en el marco del Protocolo de Montreal ha asignado más de 1.000 millones de dólares a diversos proyectos en 124 países en desarrollo. Por ejemplo, con la ayuda del fondo se producirán más de 26 millones de refrigeradores que no utilizan CFC.

Pese a que los CFC están comenzando a desaparecer de la atmósfera, de acuerdo con los científicos del Organismo Nacional del Océano y la Atmósfera, los niveles de ozono actuales son los más bajos nunca registrados. Sin embargo, si el Protocolo de Montreal y sus enmiendas se hacen cumplir, los científicos predicen que la capa de ozono podría recuperarse en la mayoría de las regiones del mundo en los próximos 15 a 45 años. Entonces, no será tan difícil que los niños como Kobe Lee y Martín jueguen al sol.

Para obtener más información sobre cómo trabajan las Naciones Unidas para proteger el medio ambiente mundial y promover el desarrollo sostenible *. pulse los enlaces cercanos a la fotografía de Kobe Lee y Martín.

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Fotografía: Liz Cotter