


        
      
|
 
 Millones de personas viven a lo largo del Mediterráneo y millones más acuden en masa cada año a sus costas para disfrutar de las playas arenosas y las templadas aguas. Esta actividad humana empuja a un residente de la zona, la foca monje, más cerca de la extinción.
De noche, la foca monje se dedica a alimentarse en las aguas costeras y poco profundas, cazando langostas, anguilas, pulpos y peces de arrecife. Durante el día, las focas descansan tras sus actividades nocturnas y duermen en la playa, lo que las convierte en una presa fácil para los cazadores.
Hubo una época en la que este animal se podía ver con facilidad en las desde los mares Negro y Adriático hasta el Mediterráneo, el Atlántico y el Caribe. Se podían encontrar en lugares tan alejados el Senegal y las islas Hawai.
También gozaba de un gran reconocimiento histórico. En la antigua Grecia, los dioses Poseidón y Apolo protegían a la foca monje debida la pasión de la misma por el mar y el sol. Aristóteles escribió acerca de la foca monje allá por el siglo IV a.C. y Cristóbal Colón informó haber matado ocho "lobos marinos" en su viaje a través del mar Caribe en 1494.Los fósiles de estas criaturas se remontan a hace 15 millones de años.
Pero nada de esto salvó a la foca monje. Capturada como alimento y para obtener su piel, el número de focas monje se redujo drásticamente en la primera década del siglo XIX. Los pescadores las consideraban un incordio y las mataban simplemente para que no se alimentaran de pescado.
Mientras que la caza ha acabado con la mayoría de las colonias de focas, hoy en día la mayor amenaza la representa la presencia humana en zonas en los que se alimentan y crían las focas monje.
La actividad humana en las playas y en los mares obliga a las focas a buscar otros lugares para dar a luz, como por ejemplo las cuevas y las grutas. En 1978 se perdió la mayor colonia que se conocía en el momento, formada por unos 60 animales, cuando la cueva en la que vivían los animales se vino abajo.
A medida que disminuye la población de focas monje, se pone en marcha un círculo vicioso: la falta de hembras provoca un comportamiento de apareamiento demasiado agresivo en los machos, quienes asedian a las hembras, llegando a menudo a matarlas en el proceso. Las hembras que sobreviven no tienen un espacio aislado para dar a luz y criar a sus pequeños durante un periodo tan crucial como lo es el de las seis primeras semanas de vida. Se empuja a las crías al océano de forma prematura, sin que todavía hayan adquirido la destreza necesaria para aventajar a nado a los tiburones y a otros depredadores.
Pero hay otros problemas que atormentan a las focas monje. Sensibles al alboroto, evitan al máximo el contacto con los humanos. Los conductores y los botes de motor pueden traumatizar al animal de tal manera que se sabe que hay hembras que sufren abortos cuando se les sorprende.
De las tres especies de focas monje tan sólo quedan 1.300 focas monje hawaianas, hay un total de 500 focas monje del Mediterráneo en libertad, y la foca monje del Caribe se declaró extinta en 1922.
Los esfuerzos de conservación se centran en la preservación de zonas seguras para la cría. Puesto que estos animales no sobreviven bien en cautividad y los programas de cría no han tenido éxito, la solución está en mantener playas protegidas, sin que sean alcanzadas por la contaminación, los barcos pesqueros o los humanos.
Algunos de los más importantes esfuerzos de conservación están teniendo lugar en las islas Hawai. En noviembre de 2000, el Servicio Nacional de Pesca Marítima de los Estados Unidos (National Marine Fisheries Service- NMFS)prohibió la pesca de la langosta en los alrededores de las islas hawaianas del noroeste y en enero de 2001,se aislaron 130 millas cuadradas (339,260 kilómetros cuadrados) de hábitat oceánico - arrecifes de coral, playas y agua- para proteger la zona para las focas.
En algunas costas del Mediterráneo se ha aplicado una prohibición sobre todo tipo de pesca, excepto en las actividades pesqueras tradicionales y no motorizadas llevadas a cabo por los miembros de las comunidades locales.
 |
Animal Planet está colaborando con las Naciones Unidas para aumentar la concienciación mundial sobre la biodiversidad y la importancia de la proteger las especies en peligro y sus hábitats. Con motivo de la conmemoración del Día Mundial de los Animales, el 6 de octubre, se emitirá una programación de carácter mundial que destaque estos temas en los canales de Animal Planet en Asia, India, Europa y Latinoamérica (en español y Portugués ). |
PARA OBTENER MÁS INFORMACIÓN sobre cómo trabajan las Naciones Unidas con sus colaboradores de todo el mundo para proteger las especies en peligro de extinción, diríjase a los enlaces que aparecen a los lados de la página.
Fotografía: ONU
|









|