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Agnesa is back home

Agnesa Aliu, de seis años de edad, está comenzando una nueva vida. En marzo de 1999, cuando Kosovo, se sumió en un conflicto étnico (pulse en el mapa), Agnesa y su familia se vieron obligados a abandonar su hogar en la aldea de Suhodoll sin previo aviso.

Mientras el mundo observaba horrorizado los acontecimientos, cerca de 850.000 albaneses de Kosovo huyeron a los países vecinos para escapar de la violencia y los derramamientos de sangre. Agnesa pasó 4 meses en un campamento de refugiados. Su familia se trasladó de un lugar a otro y, junto con otras 35 personas, vivió en un remolque acoplado a un tractor hasta que el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) les facilitó tiendas de campaña.

Al final, la mayoría de los refugiados pudo regresar a sus casas bajo la protección de la fuerza militar internacional conocida como la Fuerza Internacional de las Naciones Unidas en Kosovo KFOR * y la Misión de Administración Provisional de las Naciones Unidas en Kosovo (UNMIK) está administrando la provincia.

Ahora Agnesa está creciendo, junto con sus dos hermanos, en el lugar en que nacieron y está muy entusiasmada porque este año comienza a ir a la escuela. "Me gusta jugar, me gusta correr. Por favor, ayude a otros niños como me ayudó a mí", dijo Agnesa a un trabajador de las Naciones Unidas que se ocupa de la prestación de socorro.

Hay más de 22 millones de refugiados, desplazados y personas que buscan asilo - uno de cada 269 personas en la Tierra - en Europa, África, América Latina y el Caribe, Asia y América del Norte. Esas personas, que se vieron obligadas a huir debido a la guerra, los desórdenes políticos, las luchas civiles y los odios étnicos, necesitan asistencia para poder regresar a sus hogares y reconstruir sus destrozadas vidas.

En situaciones de crisis, los organismos de las Naciones Unidas suministran alimentos, prestan asistencia médica de emergencia y proporcionan vivienda segura. Por ejemplo, el ACNUR ayuda a las personas que desean repatriarse a volver a sus antiguos hogares o reasentarse en otros países proporcionando transporte y un paquete de ayuda inicial, que puede incluir subvenciones en efectivo y asistencia práctica, como implementos agrícolas y semillas. A veces, la asistencia abarca la reconstrucción de hogares, escuelas, dispensarios médicos y carreteras.

Para obtener más información sobre el trabajo que realizan organismos de las Naciones Unidas en todo el mundo, como el ACNUR, para ayudar a las personas cuyas vidas se han visto considerablemente afectadas por las guerras y los desastres naturales, pulse en los enlaces cercanos a Agnesa.

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Fotografía: Helene Caux