Una canción indígena celebra la naturaleza en Suecia
"Mis raíces sami son importantes para mí; nunca dejaré de luchar por ellas". Anna Karstedt
Mientras contempla el paisaje nevado del norte de Suecia, con altos árboles cubiertos de brillante nieve y hielo, Anna Karstedt canta una canción que celebra la mágica escena que tiene ante sí. Pero en lugar de cantar en sueco, Anna prefiere yoik en el antiguo idioma sami.
"Cuando estoy con la naturaleza, canto lo que veo", dice Anna y empieza lentamente su yoik. El yoik, una especie de canto, es la expresión musical instintiva del pueblo sami, y se utiliza para recordar y expresar las emociones sobre las personas, los animales y los paisajes.
"Cuando estoy contenta, el yoik es alegre", dice Anna. El yoik difiere de una canción tradicional en un aspecto importante: utiliza el ritmo en lugar de las palabras para trasmitir la esencia de su tema.
Anna vive con sus padres en la ciudad de Gallivare, al norte de Suecia, donde estudia sociología y ciencias políticas. Es sami, un pueblo que vive en las zonas septentrionales de Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia. Hay 17.000 sami en Suecia, y alrededor de 7.000 dominan el idioma sami.
Anna aprendió el yoik en la escuela a los 10 años, y desde entonces ha viajado por toda Suecia interpretando ante el público. Para Anna, ha sido la manera de aprender y conservar su patrimonio sami. "Cada vez que interpreto un yoik siento que mi vínculo con la forma de vida de los sami se vuelve más fuerte". Los sami son el pueblo autóctono de Suecia. Su entorno, escarpado y duro, ha producido una forma de vida realmente única. La abuela de Anna, que sólo habla sami, ha sido un vínculo crucial con la cultura y forma de vida sami. La abuela vive en una pequeña aldea sami llamada 'Rensjon' (Lago de los Renos), que es el lugar favorito de Anna.
El estilo de vida de los sami está en equilibrio con su medio ambiente. Tradicionalmente basan su alimentación en la pesca y la caza. Los renos forman parte importante de la dieta de los sami, y la cría de renos es su ocupación tradicional, que en ocasiones entraña una vida nómada.
La abuela de Anna le enseñó "cómo cuidar todas partes del cuerpo de un reno", así como algunas de las artesanías tradicionales o duodji, término general que abarca todas las artesanías creativas sami que utilizan la piel y los cuernos del reno.
Anna considera que el idioma sami es esencial para conservar las tradiciones sami. El idioma sami es lo que une a su pueblo en cuatro países. El idioma pertenece a la familia finoungárica, junto con el húngaro, el finlandés, el mordvin, el ziryen y el estonio.
Aunque estuvo al borde de la extinción, en los últimos 10 a 20 años la situación ha mejorado. Esto se debe principalmente a la relajación de la estricta política de asimilación de los Gobiernos escandinavos desde la década de 1960. Hoy día el idioma sami se enseña en las escuelas primarias de la mayoría de las zonas sami del norte de la península escandinava.
Sin embargo, Anna piensa que en Suecia se menosprecia a los sami. Nadie de su zona admite ser sami, aunque muchos están emparentados con samis. Sigue existiendo una relación tensa entre los sami y otros suecos. Anna dice que existe el estereotipo de que los sami están atrasados y viven en tipis (su abuela vivía en uno) sin comodidades modernas. Pero Anna dice que habría perdido mucho si no tuviera su vida 'sami' y su 'vida sueca'.