PNUDhiiumaa
Vaike and Randar make connections

RandarLa pequeña señal azul y blanca que anuncia "Internet a 100 metros" podría parecer inapropiada en la isla rústica de Hiiumaa (Estonia) en el medio del Mar Báltico. Pero en la finca de la familia donde viven Vaike Laid y su nieto la tecnología ha triunfado sobre la geografía y ha proporcionado una cuerda de salvamento a los 12.000 habitantes de la isla.

Las comunidades aisladas como las de Hiiumaa, cuya historia en las esferas del trabajo agrícola y la pesca se remonta al siglo XIII, se han visto muy afectadas en la era posterior a la desaparición de la Unión Soviética. Las fuentes tradicionales de ingresos se han reducido y el número de jóvenes que emigran hacia el continente ha aumentado desde que Estonia alcanzó su independencia.

Como la vivienda de Vaike y su marido Valdo había sido desde hace tiempo el centro donde se reunían los aldeanos a intercambiar noticias, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) sugirió conectar una computora en una habitación que había sido un granero. La familia Laid ingresó en la era digital sin dificultades y el primer centro de conexión con la Internet de la isla tuvo un éxito inmediato. "No sabíamos lo que significaba todo aquello", dice Vaike. "Pero cuando se empezaron a formar colas frente a nuestra puerta, sabíamos que nuestra finca se había incorporado al resto del mundo."

Los habitantes de Hiiumaa * están recogiendo los frutos de una campaña gubernamental para garantizar el acceso de los ciudadanos de Estonia a la Internet. El PNUD dirigió la campaña al abrir los cuatro primeros lugares públicos de acceso a la Internet. Se prevé abrir 300 lugares más para el año 2002.

El acceso a la Internet ha contribuido a fortalecer la democracia. El objetivo es crear "un gobieno virtual" mediante una reducción cibernética del personal que sustituya a los burócratas con servicios en línea y fomentar la transparencia del proceso legislativo dando a la población la oportunidad de comentar públicamente las propuestas de ley.

La Web también se ha convertido en un catalizador del desarrollo económico. Los negocios locales se benefician con los pedidos formulados del exterior por gigantes de la alta tecnología establecidos en Finlandia, Noruega y Suecia; y ahora los trabajadores agrícolas y los pescadores pueden vender sus productos en versiones locales de eBay. Uno de los principales bancos estonios, Hansabank, informa de que, sorprendentemente, el 85% de todas las transacciones realizadas por los clientes circulan vía Internet.

Según Petra Lantz-de Bernardis, Representante Residente del PNUD, "los estonios carecieron de conexión con la Internet durante mucho tiempo, pero ahora ocupan uno de los primeros lugares en cuanto a capacidad de conexión."

Para obtener más información sobre cómo trabajan las Naciones Unidas para llevar la tecnología de la Internet a los países en desarrollo y fomentar los conocimientos en esa esfera, pulse en los enlaces cercanos a la foto de Vaike.

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PNUD "Revista Choices *". junio 2000

Fotografía: Jacqueline Mia Foster/PNUD