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Phan
Tlu Thi, de 72 años tiene poderes curativos. Ella practica la
medicina tradicional, con los conocimientos que en su familia han pasado
de generación en generación, usando plantas originarias
que crecen silvestres en los bosques de la provincia de Tuyen Quang
en Vietnam.
Pero la habilidad de Phan para practicar la medicina se encuentra en peligro por la deforestación y la urbanización de la zona. Muchas de las plantas que usa para las medicinas están desapareciendo al ser destruidos sus hábitats naturales. Las generaciones jóvenes están perdiendo el interés por aprender de sus mayores, y se mudan a las ciudades, no quedando nadie para continuar con esta práctica. Al hacerse viejos, y morir estos médicos, esta forma de curación tradicional esprobable que no sobreviva otra generación.
Phan está trabajando arduamente para invertir esta tendencia y ha obtenido apoyo gubernamental y el respaldo de las Naciones Unidas. "Tenemos medicinas para casi todas las enfermedades", dice Phan. "Pero muchas de las plantas de las que las obtenemos estaban despareciendo de los bosques"
Ahora, se ha puesto en marcha un proyecto para conservar las plantas medicinales de Phan con el apoyo del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
La idea surgió del doctor Tran Cong Khanh, director de un centro local voluntario de investigación. El y sus colegas diseñaron un proyecto que trabaja con organizaciones comunitarias para salvar las plantas valiosas de los bosques en declive y plantarlas en los pueblos. La ONU proporciona apoyo financiero y técnico a la vez que enseña a los sanadores, como Phan, a construir enfermerías para cultivar estas plantas medicinales en sus propios jardines.
En Vietnam, la mayoría de las personas que practican la medicina tradicional, como Phan, son mujeres de edades comprendidas entre los 50 y los 80 años que han heredado esta práctica de sus ancestros. El Ministerio de Salud vietnamita reconoce la eficacia de las medicinas tradicionales, paralela a las medicinas occidentales. Muchas personas pobres que no pueden pagar la medicina moderna pueden permitirse los métodos tradicionales. Una escuela de medicina tradicional recibe el apoyo gubernamental.
Otra participante en el proyecto del FMAM, la Sra. Luong, una sanadora muy conocida en la zona, tiene un jardín en miniatura con cuatro pequeños contenedores de cemento, cada uno de ellos con tierra arenosa para facilitar la recogida de las raíces. Tuberías de plástico proporcionan el agua para el riego y cubiertas de plástico mantienen la humedad.
En el pasado, la Sra. Luong recogía las plantas del bosque. A medida que fueron escaseando, se vio obligada a internarse cada vez más en el bosque y una vez fue arrestada por buscar en una zona militar controlada por el gobierno. A ella le gustaría pasar su conocimiento a sus hijas, pero ellas están demasiado ocupadas criando a sus hijos como para seguir sus pasos en este momento. A pesar de esto, ella al igual que Phan, confía en que la práctica tenga un futuro seguro.
"Mientras trabajamos para salvar los bosques, estamos también salvando las plantas", dice Phan. "Ahora que gente de otros lugares nos apoya en esto, las generaciones más jóvenes están prestando mas atención. Ya, algunos de los niños que querían mudarse a las ciudades se están quedando para aprender como hacer medicinas".
La esperanza de vida ha aumentado y el porcentaje de personas mayores en los países desarrollados es cada vez mayor. El fenómeno del envejecimiento de las poblaciones tiene serias implicaciones tanto sociales como económicas.
Las Naciones Unidas van a celebrar la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento en Madrid, España, del 8 al 12 de abril de 2002 para tratar estos asuntos. Miles de delegados gubernamentales y organizaciones de base debatirán diversas estrategias en torno a temas como niveles de vida, acceso a servicios sanitarios e implicaciones de la gente mayor en sus comunidades.
Para obtener mas información acerca de cómo trabajan los organismos de las Naciones Unidas con sus asociados para conseguir una sociedad para todas las edades vaya a los enlaces que están junto a la foto de Phan.
Foto: Adam Rogers/FNUDC
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