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Un
ingeniero de Japón, Nobuo Endo, de 63 años, trabaja como
Voluntario de las Naciones Unidas*
construyendo puentes en Camboya.
Los puentes que él construye no se extienden sobre ríos
o carreteras, sino que cruzan la división que existe entre las
personas de edad y los jóvenes.
Nobuo ha estado trabajando con aldeanos ancianos en la región de Agkor, para asegurar que no se pierda la cultura y el patrimonio de Camboya. La cultura tradicional no se encuentra almacenada en las memorias de los chicos y chicas, sino en los recuerdos de las personas de edad avanzada, dice Nobuo. Deben ser transferidos directamente de las personas mayores a las generaciones más jóvenes
Pero en un país como Camboya , que ha estado sumergido en una guerra civil durante casi 20 años, la conservación de la cultura ha sido a menudo dejada a un lado. La prioridad era la supervivencia diaria. No había oportunidad para aprender tradiciones como la música, educación, costumbres y valores, dice Nobuo.
Situada en la zona selvática del centro de Camboya, Angkor es famosa por sus impresionantes esculturas, de mayor tamaño que el natural, templos y estanques reflectantes perfectamente formados. (enlace para leer una histora de la ONU trabaja en Angkor)
Aunque en la actualidad se encuentra reconocida y protegida por la UNESCO como parte del Patrimonio Mundial, Angkor fue seriamente dañada durante la guerra civil. La destrucción cultural fue más allá del daño físico a las famosas esculturas y templos. Cuando los pueblos fueron destruídos, los estilos de vida y las creencias tradicionales fueron también destruídos, dice Nobuo.
Nobuo reconoce que las personas mayores son una valiosa fuente de la cultura tradicional de Camboya, en peligro de desaparecer para siempre. En 1989, comenzó a trabajar en un proyecto comunitario en el pueblo de Kok Thout para crear vínculos y establecer comunicación entre los mayores y los jóvenes.
Inspiradas por una canción popular camboyana llamada Yiey Ta (la letra dice abuelos felices contribuyen a una buena sociedad), las personas de edad de Kok Thout formaron dos grupos: uno llamado Yiey, la palabra en Khmer para abuela, y el otro llamado Ta, que significa abuelo.
Los grupos Yiey y Ta se dividieron en tres secciones para enseñar actividades tradicionales, como trenzar esteras de hierba, hacer cestas de rattan silvestre o interpretar música tradicional Khmer para los jóvenes del pueblo. Más del 70% de las personas mayores de Kok Thout se unieron al proyecto.
A medida que las personas de edad reconocieron la importancia de su papel educativo, fueron adquiriendo más confianza, señala Nobuo. Se sentían miembros que contribuyen en la comunidad, y así como modelos de actuación para las generaciones futuras.
Para difundir el mensaje del proyecto, Nobuo tomó prestada una idea de su Japón natal. En cada ciudad japonesa hay libros de la ciudad que explican la cultura, la historia y los orígenes de cada ciudad. Utilizando esto como modelo, Yiey y Ta han editado un libro de la cultura para la comunidad, que servirá como libro de referencia para estudiantes y jóvenes. El libro recogerá las actividades de Yiey y Ta ilustrado conn dibujos de los participantes, así cpmo una historia del pueblo.
Las personas mayores no se atrevían a mostrar sus dibujos hasta que Nobuo les explicó que no eran para el personal de Voluntarios de las Naciones Unidas, sino para el beneficio de sus nietos. Después de eso, Yiey y Ta pintaron, sonrientes y sin dudarlo, sin preocuparse porque fueran buenos dibujantes o no.
Para los estudiantes supondrá un incentivo y estarán motivados para aprender su cultura tradicional leyendo los libros creados por iniciativa de sus abuelos, dice Nobuo. Él espera que los jóvenes del pueblo se animen a participar y también contribuyan.
El respeto y el aprecio que Nobuo siente por la tradición comenzó cuando él era solo un niño, mientras vivía con su abuela en Japón tras la Segunda Guerra Mundial. Mi abuela me enseño a prestar el debido respeto a la naturaleza cuando estábamos juntos en los campos de arroz, las montañas y los ríos, dice. Sus padres le educaron en las enseñanzas del confucionismo, quedictamina un profundo respeto hacia los mayores.
Cuando llegué al Parque de Ankor quedé impresionado por las formas y costumbres que existían en los pueblos, dice Nobuo. Creo que una comunidad en la que las personas de edad disfrutan de vitalidad es una comunidad sólida, saludable y atractiva.
La gente vive más años y el porcentaje de personas mayores, especialmente en vías de desarrollo aumenta rapidamente. El fenómeno del envejecimiento de las poblaciones tieme profundas implicaciones sociales y económicas.
Las Naciones Unidas van a celebrar la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento en Madrid, España, del 8 al 12 de abril de 2002 para tratar estos asuntos. Miles de delegados gubernamentales y organizaciones de base debatirán diversas estrategias en torno a temas como niveles de vida, acceso a servicios sanitarios e implicaciones de las personas mayores en sus comunidades.
Para obtener mas información acerca de cómo trabajan los organismos de las Naciones Unidas con sus asociados para conseguir una sociedad para todas las edades, vaya a los enlaces que estan junto a la foto de Nobuo.
Foto: Jean-Baptiste Avril/Voluntario de las Naciones Unidas
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