Esta es la historia del agua. Es una historia de vida. y muerte;
una historia de ricos. . . y pobres; una historia de belleza. desesperanza. crisis. y
esperanza.
(Música y canto, sonido de una canción de estilo tradicional)
NARRADOR: En el agua se reflejan todos los colores de la vida.
Con su gracia suave e intemporal, el agua inspira por igual a
poetas, artistas y dirigentes mundiales, como el Secretario General
de las Naciones Unidas, Kofi Annan:
ANNAN: Me gusta la naturaleza; algo que me relaja mucho son los árboles. pasear
por el bosque. sentarme a la orilla de un río y contemplar el
agua correr. Aunque he llegado al punto en que, cuando estoy
junto a un río y miro el agua, me fijo en lo limpia o sucia que
esté. Y cuando uno se sienta a la orilla de un río de agua limpia,
protegida. y respetada por los habitantes, y ves hojas flotando,
y su claridad te deja ver los peces nadar, y en todo el curso
oyes pájaros cantar, qué gran fortuna es tener ese momento de
gozo . de estar con la naturaleza y disfrutar de un río limpio
y vivo.
NARRADOR:
Acarrear, transportar y almacenar el agua con cuidado fueron
ideas de siempre que las antiguas civilizaciones pusieron en
práctica en todo el mundo.
En muchos lugares, el manejo prudente del agua parece haber perdido
su encanto: hecho alarmante porque en unos 20 países de África
y el Oriente Medio hay actualmente una seria escasez de agua.
Se está reduciendo peligrosamente la cantidad de agua dulce de
nuestra reserva mundial, reserva que, para empezar, es muy limitada.
Desde el espacio ultraterrestre, la tierra parece una gran canica
brillante.
Desde allá arriba, cuesta mucho pensar que se nos avecina una
crisis mundial del agua.
El predominio del color azul induce a error.
Pese a que el agua cubre aproximadamente el 70% de la superficie
terrestre, casi el 97 y medio por ciento es agua salada. Esto
nos deja sólo un dos y medio por ciento de agua dulce, que en
su mayor parte se encuentra atrapada en los glaciares, los icebergs
y la nieve.
El resto se encuentra ya sea en las aguas superficiales: en lagunas,
lagos y ríos -o en acuíferos, bolsones de aguas subterráneas
en lo profundo bajo nuestros pies.
Esos manantiales de agua dulce acumulan poco menos del uno por
ciento. Uno por ciento de toda el agua de la Tierra para toda
la humanidad.
Uno por ciento.
Con esa cantidad disponible tan limitada es alarmante que incluso
nuestras aguas costeras den muestras de estilos de vida humanos
que son contaminantes.
El agua que corre montaña abajo hacia el mar denota una irresponsabilidad
colectiva de la humanidad. Todos los años, la contaminación química
y las enfermedades transmitidas por el agua matan a millones
de personas. Parte de esa contaminación es causada por los excrementos
humanos, otra parte por los desechos agrícolas y el resto, por
desechos industriales que, en conjunto, están obstruyendo nuestros
ríos y contaminando las aguas subterráneas.
Estamos aprendiendo con dolor las serias consecuencias de la
contaminación del agua.
Cada 8 segundos, en algún lugar del mundo, un niño muere de una
enfermedad transmitida por el agua.
Es universal la necesidad de transportar el agua, ya sea a pie
o por medios mecánicos.
Los sistemas de transporte de agua adoptan muchas formas.
La construcción y el mantenimiento de estos sistemas siempre
entraña dinero.
Para los pobres, esta carga financiera es especialmente onerosa,
y algunos pagan hasta el 20% de sus ingresos a vendedores de
agua privados.
El agua que nos llega por tubería, en camiones cisterna o subsidiada
del acueducto, siempre hay que pagarla.
El precio del agua preocupa en particular a los agricultores,
porque la utilizan más que los demás.
La agricultura utiliza no menos del 70% del abastecimiento de
agua dulce. Nuestra alimentación diaria depende del agua.
Con la enorme agroindustria tratando de cubrir al máximo la creciente
demanda de alimentos, los agricultores están comenzando a ver
los límites de la capacidad de producción.
La conservación es una de las claves del futuro del agua, porque
los países se están quedando sin agua limpia: agua para beber,
cocinar y limpiar; agua para la energía; agua para la industria;
agua para moldear nuestro destino.
Los pueblos del mundo encaran el problema más grave de su historia.
Un problema que pasará de esta generación a las venideras es
el problema del agua.
En el año 2020 cerca de 50 países estarán padeciendo graves escaseces
de agua.
Para 2030, muchas ciudades que han existido durante siglos simplemente
se habrán quedado sin agua.
Seis mil millones de personas habitan ahora la Tierra. Para el
año 2050 esa cifra tal vez se duplique.
Sin embargo, la cantidad de agua de que dispone el planeta seguirá siendo
la misma: pero su calidad se está deteriorando.
Lo cierto es que desde hace tiempo hace falta un plan para el
agua, un plan en el que participen todos los principales actores
de la sociedad mundial, desde los industriales hasta los políticos.
La verdadera transformación comienza en las personas. La historia
ha demostrado que el ser humano sí puede lograr cambios.
ANNAN: Yo diría que nadie debería jamás subestimar su propia
influencia ni el papel que podría desempeñar para mejorar la
situación. Pienso que todos deberían hablar. deberían poder decir
a sus comunidades, "no a la contaminación de nuestros ríos, no
al desperdicio de agua, esto es intolerable" y empezar a convencer
a sus vecinos y amigos. y comenzar a organizarse y a hacer comprender
a los políticos, a los gobiernos municipales. o de distrito o
al gobierno nacional que están preocupados. Hay mucho material
publicado sobre el tema, y se pueden organizar, distribuir esa
información a sus amigos y retar a sus gobiernos.
Texto en pantalla:
El agua-La gota de la vida es una serie televisiva que se transmite
en todo el mundo, producida por la SWYNK de los Países Bajos
en asociación con Global Visions de Leicester, MA, EE.UU.
FIN