Aplicación de la Estrategia mundial contra el terrorismo
Acciones de las Naciones Unidas contra el terrorismo
El 8 de septiembre de 2006, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Estrategia mundial contra el terrorismo. Se trata de la primera vez en que los Estados Miembros han acordado un marco estratégico mundial amplio para luchar contra el terrorismo. En la estrategia se describen medidas concretas que los Estados Miembros adoptarán tanto individual como colectivamente para: hacer frente a las condiciones que favorecen la propagación del terrorismo, prevenirlo, combatirlo y fortalecer su capacidad individual y colectiva para hacerlo, proteger los derechos humanos y mantener el imperio de la ley, al mismo tiempo que se lucha contra el terrorismo. En la estrategia se pide a los Estados Miembros que colaboren con el sistema de las Naciones Unidas para aplicar las disposiciones del plan de acción que forma parte de la estrategia y, al mismo tiempo se pide a las entidades de las Naciones Unidas que presten asistencia a los Estados Miembros en sus esfuerzos.
Los departamentos, programas, fondos y organismos de las Naciones Unidas están adoptando medidas en algunas esferas en consonancia con la estrategia tanto a título individual como mediante esfuerzos conjuntos en el marco del Equipo Especial para la Lucha contra el Terrorismo1:
Coordinación y cooperación
El Equipo Especial para la Lucha contra el Terrorismo*, establecido en 2005 por el Secretario General, trabaja para asegurar la coordinación general y la coherencia entre al menos dos decenas de entidades en todo el sistema de las Naciones Unidas que participan en actividades contra el terrorismo. El Equipo Especial elaboró un programa de trabajo y estableció grupos de trabajo para llevar a cabo una primera serie de iniciativas con las que aplicar la estrategia, las cuales abarcan una amplia diversidad de aspectos de la estrategia, entre los que figuran:
- Prestar asistencia a los Estados Miembros en la aplicación de la estrategia de manera integrada;
- Incluir la lucha contra el terrorismo entre los factores de la prevención de conflictos;
- Establecer un foro para tratar la exclusión política y económica, en particular entre los jóvenes;
- Reforzar la asistencia técnica, la evaluación, la ejecución y la vigilancia;
- Aumentar la coordinación de las Naciones Unidas en la planificación de la respuesta a un ataque terrorista en que se utilicen materiales nucleares, químicos, biológicos o radiológicos;
- Reunir a los interesados y asociados para analizar el uso indebido de la Internet con fines terroristas y determinar medios innovadores para contrarrestarlo;
- Hallar la manera de cumplir las normas internacionales de lucha contra la financiación del terrorismo;
- Establecer las mejores prácticas para proteger los objetivos más vulnerables, entre los que figura el personal de las Naciones Unidas sobre el terreno, y crear un mecanismo para intercambiar experiencias al respecto;
- prestar asistencia a los países en el fortalecimiento de la legislación interna para proteger los derechos humanos a fin de cumplir las normas internacionales; y
- Reunir a las víctimas de todo el mundo para determinar sus necesidades y las posibles respuestas que darían los gobiernos.
El Equipo Especial coopera en estos momentos con algunas organizaciones regionales y subregionales, entre las que figuran: la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), la Organización Islámica para la Educación, la Ciencia y la Cultura (ISESCO), la Unión Europea (UE), el Consejo de Europa (CE) y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).
Hacer frente a las condiciones que favorecen la propagación del terrorismo
Los representantes y enviados especiales del Secretario General, con su apoyo a la mediación y su respaldo al Departamento de Asuntos Políticos (DAP), han ayudado desde 2001 a facilitar los acuerdos de paz en 13 conflictos en todo el mundo. La Dependencia de Apoyo a la Mediación establecida recientemente por el Departamento y la Oficina de Apoyo para la Consolidación de la Paz aumentaran aún más la capacidad de las Naciones Unidas en materia de establecimiento y consolidación de la paz.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura promueve el diálogo entre civilizaciones, culturas y pueblos, incluso entre religiones y entre diferentes iglesias, promueve una educación de calidad, los contactos interculturales entre periodistas y la capacitación en la mediación intercultural. El programa de la UNESCO sobre la cultura de paz ayuda a las organizaciones de la sociedad civil a rechazar y calificar los actos terroristas de inexcusables.
El Departamento de Información Pública trabaja con los Estados Miembros, los medios de información, las instituciones pedagógicas, las organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil para promover el diálogo, el respeto, la tolerancia y la diversidad cultural. El DIP organiza algunos seminarios con el tema “Desaprender la intolerancia”, con el objetivo de examinar diferentes manifestaciones de intolerancia, así como el de analizar los medios para promover el respeto y la comprensión entre los pueblos. En los cinco seminarios celebrados hasta la fecha se ha deliberado sobre: la lucha contra el antisemitismo y la islamofobia, la prevención del genocidio, el papel de los caricaturistas políticos y el que desempeñan los medios de información para “avivar la llama de la tolerancia”.
Prevención del terrorismo y lucha contra él
Bajo los auspicios de las Naciones Unidas y de otras organizaciones intergubernamentales se han elaborado y aprobado 16 instrumentos jurídicos universales (a saber, 11 convenios, 4 protocolos y una enmienda). La mayoría de estos instrumentos están en vigor y constituyen el marco jurídico para la adopción de medidas multilaterales contra el terrorismo, así como la tipificación como delito de actos de terrorismo específicos, entre los que figuran el desvío de aviones, la toma de rehenes, los atentados terroristas cometidos con bombas, la financiación del terrorismo y el terrorismo nuclear. Estos instrumentos se complementan con resoluciones de la Asamblea General (A/RES/49/60, A/RES/51/210 y A/RES/60/288) y del Consejo de Seguridad (S/RES/1267 (1999), S/RES/1373 (2001), S/RES/1540 (2004), S/RES/1566 (2004) y S/RES/1624 (2005)).
El Comité contra el Terrorismo y su Dirección Ejecutiva tienen la responsabilidad de vigilar la aplicación de las resoluciones del Consejo de Seguridad 1373 (2001) y 1624 (2005), así como la de facilitar la asistencia técnica a los países que la soliciten. Sobre la base de los múltiples informes presentados por los 192 Estados Miembros y de otras fuentes de información, el Comité está ultimando las evaluaciones preliminares de la aplicación de la resolución 1373 (2001), en la que se pidió a todos los países que promulgaran medidas para prevenir los actos terroristas y formuló recomendaciones para introducir mejoras. El Comité también ha realizado visitas a 15 Estados Miembros y prevé visitar a otros 18.
En virtud del régimen de sanciones contra Al-Qaida y los talibanes, el Consejo de Seguridad exige que todos los Estados impongan sanciones a las personas y las entidades incluidas en la lista de colaboradores de Al-Qaida y los talibanes, dondequiera que se encuentren. En abril de 2007, el Consejo de Seguridad había incluido en esa lista a 362 personas y 125 entidades y, gracias a las sanciones adoptadas, 34 Estados habían congelado los activos financieros de quienes figuraban en la lista por una suma de más de 90 millones de dólares de los EE.UU. El Equipo de Vigilancia, que presta asistencia el Consejo de Seguridad en la promoción de la aplicación del régimen de sanciones, ha recopilado hasta la fecha seis informes analíticos, en los que se hace una evaluación de la evolución de la amenaza planteada por Al-Qaeda y los talibanes y de las mejores medidas para contrarrestarla. El Equipo ha visitado a 72 Estados Miembros para estudiar la manera de perfeccionar el régimen de sanciones y ha establecido la cooperación con 24 órganos internacionales y regionales. También ha establecido cuatro grupos subregionales de información confidencial y organismos de seguridad de varios países para seguir prestando asesoramiento y formulando propuestas que ha de examinar el Consejo de Seguridad.
El Comité establecido en virtud de la resolución 1540 (2004) y sus expertos han examinado informes de 136 Estados Miembros (de los cuales 85 han facilitado información adicional) y una organización (la Unión Europea) sobre sus esfuerzos para cumplir los requisitos establecidos en la resolución 1540 (2004) del Consejo de Seguridad, al tiempo que se trabaja para determinar las deficiencias y se proponen mejoras en la limitación del acceso de entidades que no sean Estados a las armas de destrucción en masa y a sus componentes.
Los componentes militar y policial de las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas han creado un entorno más seguro en 16 zonas de conflicto de todo el mundo en los últimos cinco años, lo que ha contribuido a limitar las oportunidades de los terroristas de captar reclutas y de realizar sus operaciones en estas regiones.
El Organismo Internacional de Energía Atómica * está ejecutando su segundo Plan dedicado a la seguridad nuclear (PSN) (el primero abarcó de 2002 a 2005 y el segundo abarca de 2006 a 2009), cuya finalidad es seguir aumentando y fortaleciendo, a escala mundial, la seguridad de los materiales nucleares y otros materiales radioactivos en su utilización, almacenamiento y transporte por los Estados que prestan su apoyo, en sus esfuerzos por reforzar sus regímenes nacionales de seguridad nuclear.
La Oficina de Asuntos de Desarme * comenzó la primera etapa del establecimiento de una amplia base de datos única sobre incidentes biológicos, como se instruye en la estrategia. La base de datos almacena información detallada sobre todos los incidentes notificados (de tipo biológico), en que un agente biológico cause daños o amenace con causar daños a seres humanos, al ganado o a bienes agrícolas. También incluirá información sobre toda superchería que se informe en relación con esto. Se han celebrado consultas con los Estados Miembros sobre las posibilidades que ofrece esta base de datos. La Oficina mantiene también una lista de expertos y de laboratorios para el mecanismo de investigación del Secretario General sobre el presunto uso de armas biológicas. A principios de 2007, la Oficina de Asuntos de Desarme mandó a todos los Estados Miembros una solicitud para que enviaran su lista actualizada de los expertos calificados y de los laboratorios, y se están analizando propuestas para llevar a cabo un examen a fondo de las directrices y los procedimientos técnicos para esa investigación.
La Organización de la Aviación Civil Internacional * elabora tratados, normas internacionales y prácticas recomendadas, así como material de orientación para proteger la aviación, los aeropuertos y otras instalaciones de navegación aérea. Hasta el 31 de marzo de 2007, se habían llevado a cabo auditorías de seguridad en 159 Estados Miembros y se había coordinado la asistencia para resolver las deficiencias detectadas durante las auditorías. También se comprueba la seguridad de los documentos de viaje y la racionalización de los sistemas y procedimientos para autorizar las entradas y salidas en las fronteras.
La Organización Marítima Internacional * adoptó medidas obligatorias para aumentar la seguridad marítima, entre ellas el Código Internacional para la Protección de Buques e Instalaciones Portuarias (Código ISPS), que comenzaron a aplicar 158 Estados Miembros, lo que representa el 99% de la flota mercante mundial (unos 40.000 buques) que realizan viajes internacionales, y unas 10.000 instalaciones portuarias habían elaborado y aprobado sus planes de seguridad.
El Instituto Interregional de las Naciones Unidas para Investigaciones sobre la Delincuencia y la Justicia * ha reunido datos de 25 países de la región euroasiática sobre estrategias nacionales para combatir el tráfico ilícito de material químico, biológico, radiológico o nuclear y preparado un informe de evaluación y monografías de países, en que se señalan las deficiencias y las mejores prácticas en las estrategias nacionales para combatir el tráfico ilícito de esos materiales.
La Organización Mundial de la Salud estudia el estado de preparación de la salud pública y la respuesta a todas las emergencias médicas de importancia internacional, independientemente de su origen o fuente, en el marco del Reglamento Internacional de Salud (2005). Un sistema mundial de alerta y respuesta detecta incidentes internacionales que afectan a la salud pública, lleva a cabo una evaluación de riesgos y puede movilizar a una red internacional de asociados de la salud pública que prestan asistencia a los países en sus respuestas. Los países recibieron orientación sobre cómo evaluar y mejorar su estado de preparación para hacer frente a las consecuencias para la salud pública de un incidente terrorista biológico, químico, radiológico o nuclear. La OMS ha elaborado normas e impartido capacitación en relación con la bioseguridad de los laboratorios, para alentar el uso y la preservación de los materiales biológicos en condiciones de seguridad, con lo que se minimizaría el riesgo de que se utilicen con otros fines.
2La Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) * ha prestado asistencia al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en la aplicación del régimen de sanciones contra Al-Qaida y los talibanes distribuyendo información a las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley de todo el mundo. La Interpol recopila, almacena, analiza e intercambia información sobre personas y grupos sospechosos y sus actividades; coordina la distribución de alertas y advertencias sobre los terroristas y ha publicado directrices prácticas para ayudar a las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley de todo el mundo a informar sobre actividades terroristas.
Desarrollo de la capacidad de los Estados para luchar contra el terrorismo
La Oficina de Asuntos Jurídicos * ha lanzado publicaciones y llevado a cabo seminarios y programas de capacitación para difundir información sobre los instrumentos universales contra el terrorismo y alentar la participación de los Estados en los regímenes creados en virtud de esos tratados.
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito * ha prestado asistencia a más de 125 países para que sean partes y apliquen los instrumentos universales relacionados con la prevención y represión del terrorismo internacional, además de ayudarlos a fortalecer los mecanismos para la cooperación internacional en cuestiones penales relacionadas con el terrorismo, incluso por medio de la creación de capacidad nacional. La Oficina presta asesoramiento legislativo sobre cuestiones de lucha contra el terrorismo a más de 80 países. La Oficina ha creado también (o está en vías de crear) más de una decena de instrumentos de asistencia técnica, entre los que figuran bases de datos legislativas y legislación modelo, con miras a ayudar a los países a fortalecer sus sistemas jurídicos contra el terrorismo. La Oficina sigue aportando sus conocimientos profesionales especializados en la capacitación de funcionarios de los organismos pertinentes y la creación de instituciones para aumentar las capacidades de los países en la lucha contra el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo. Además, la Oficina ayuda a los Estados Miembros a establecer sistemas de justicia penal con arreglo al imperio de la ley y las normas de derechos humanos.
La Dirección Ejecutiva del Comité contra el Terrorismo determinó las necesidades de asistencia técnica de más de 90 Estados Miembros, a las que asignó prioridades, y las señaló a la atención de posibles donantes. También creó en el sitio web del Comité contra el Terrorismo un directorio de las mejores prácticas, los códigos y las normas internacionales para la aplicación de la resolución 1373 (2001).
Con su presencia en 166 países, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) lleva a cabo, a petición de los gobiernos, numerosas actividades para promover la gobernanza y el imperio de la ley, entre las que figuran programas para apoyar la aplicación de la legislación contra el blanqueo de dinero y fortalecer los sistemas de administración de justicia.
El Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz imparte capacitación a la policía nacional, a los oficiales y a los funcionarios nacionales encargados de hacer cumplir la ley sobre cuestiones penales, entre las que figuran el secuestro, la recopilación de información, la toma de rehenes, la escolta y la investigación de asesinatos, homicidios y ataques con bombas.
El Departamento de Seguridad se encarga de la coordinación de las actividades del sistema integrado de gestión de la seguridad de las Naciones Unidas en lo relativo a la seguridad y protección del personal, los bienes y las operaciones de las Naciones Unidas en todos los lugares de destino de todo el mundo, teniendo en cuenta las distintas amenazas, incluido el terrorismo. El Departamento, la Interpol y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios trabajan también en conjunto para desarrollar la capacidad de respuesta en situaciones de emergencia en lo relativo a las amenazas a la seguridad, incluido el terrorismo.
El Instituto Interregional de las Naciones Unidas para Investigaciones de la Delincuencia y la Justicia (UNICRI) * ha prestado apoyo a un gran número de Estados Miembros que participan en los preparativos de seguridad de actividades importantes como los Juegos Olímpicos y otros eventos deportivos de masas, cumbres de alto nivel y actividades que mueven a un gran número de personas. También ha impartido capacitación a los planificadores de la seguridad de 17 países latinoamericanos, mientras que en Europa ha fomentado la creación del tema de la investigación integrada sobre seguridad de actividades de gran magnitud. Además, el UNICRI ha creado algunos instrumentos técnicos para apoyar a los encargados de formular políticas y de planificar la seguridad en los países.
El Organismo Internacional de Energía Atómica * ha ayudado a los Estados en la realización de las siguientes actividades: más de 100 misiones de evaluación para ayudar a los Estados a determinar sus propias necesidades generales de seguridad nuclear organizando la recuperación, la destrucción o el almacenamiento de unas 100 fuentes de alta actividad y de neutrones; en el apoyo a la capacitación de oficiales de aduanas y demás funcionarios que trabajan en las fronteras, instalando equipo de detección en los cruces de frontera; así como en el mantenimiento en funcionamiento de una red de contacto permanente para facilitar la cooperación de los Estados en caso de accidente nuclear o emergencia radiológica. El Organismo ayuda también a los Estados a incorporar compromisos actuales y futuros en los instrumentos que forman parte de la plataforma internacional reforzada en la esfera de la seguridad nuclear, como la Convención sobre la protección física de los materiales nucleares enmendada recientemente, el Convenio internacional para la represión de los actos de terrorismo nuclear y la resolución 1540 (2004) del Consejo de Seguridad.
La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas contribuye a la lucha mundial contra el terrorismo promoviendo la adhesión universal a la Convención sobre las Armas Químicas. La Organización prosigue su empeño, dentro de los límites de su mandato, para prestar asistencia en la creación de capacidad a fin de impedir que los terroristas adquieran materiales químicos, velar por la seguridad en las instalaciones pertinente y dar una respuesta eficaz en caso de ataque con esos materiales. La OPAQ ha realizado el inventario y protegido más de 71.000 toneladas métricas de agentes químicos y se han desactivado todas las antiguas plantas de producción de armas químicas del mundo.
Por medio del Programa mundial sobre seguridad marítima, la Organización Marítima Internacional * ha realizado 41 misiones de asesoramiento a los países, un total de 27 seminarios, talleres o cursos nacionales y 55 regionales e impartido capacitación a unas 4.400 personas en materia de métodos para velar por la seguridad marítima.
Desde principios de 2002, el Fondo Monetario Internacional ha llevado a cabo 58 evaluaciones de países sobre la aplicación de la normativa contra el blanqueo de dinero y de lucha contra la financiación del terrorismo. El Fondo ha prestado asistencia técnica a 158 países por medio de cursillos de capacitación a escala nacional y regional, y ha adaptado la asistencia para la creación de capacidad, mediante, por ejemplo, la redacción de leyes y el fortalecimiento de la supervisión del sector financiero para aplicar la normativa contra el blanqueo de dinero y de lucha contra la financiación del terrorismo. Unos 1.900 funcionarios han participado en los cursillos prácticos dirigidos por el FMI en los últimos cinco años.
El Banco Mundial ha llevado a cabo 31 evaluaciones (11 de ellas conjuntamente con el FMI) sobre el cumplimiento de la normativa contra el blanqueo de dinero y de lucha contra la financiación del terrorismo desde 2001. A lo largo de este período, se han realizado unas 275 misiones bilaterales o regionales de asistencia técnica para fortalecer todos los componentes de la normativa. Además, el Banco Mundial ha realizado 12 análisis de corredores de remesas bilaterales que proporcionan a los países de envío y a los receptores nueva información sobre remesas, en particular sobre el contexto de incentivos que determina las características de las corrientes. Esta información constituye el fundamento para el examen de las políticas para promover corrientes a costo más bajo, que al mismo tiempo permiten un cumplimiento más eficaz de la normativa contra el blanqueo de dinero y de lucha contra la financiación del terrorismo.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura proporciona materiales didácticos y programas de estudio para promover pedagogías incluyentes y un contenido diversificado, y promueve la solidaridad y el diálogo interuniversitarios por medio de la red de 550 Cátedras de la UNESCO, el Portal de la Red Mundial de Aprendizaje y el programa UNITWIN, que ofrece oportunidades para los jóvenes de todas las regiones. La UNESCO preparó también un código de conducta destinado a que los científicos pudieran ayudar a disuadir del uso de la labor científica con fines terroristas.
2La Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) inicia y coordina numerosos programas de capacitación que abarcan diferentes aspectos prioritarios de la delincuencia, cuya finalidad es aumentar la capacidad de los Estados para combatir el terrorismo. Para complementar los cursos, la Interpol proporciona las correspondientes Guías de estudio, entre las que figuran la “Guía sobre la anticipación y respuestas a situaciones de crisis relacionadas con el bioterrorismo”.
Defensa de los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) fomenta la promoción y la protección de todos los derechos humanos y la aplicación de medidas eficaces contra el terrorismo, como objetivos complementarios que se refuerzan mutuamente. La Oficina presta asistencia y asesoramiento a los Estados Miembros que lo soliciten acerca de la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo, que abarca la elaboración de una legislación y una política contra el terrorismo que respeten los derechos humanos. La Oficina ha centrado su actividad en profundizar en el conocimiento de las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos en el contexto del terrorismo mediante investigaciones y análisis sobre el tema, en promover el fortalecimiento de la protección de los derechos humanos mediante su capacidad de dirección y su labor de promoción, en prestar asistencia técnica e impartir capacitación y en crear instrumentos para ayudar a los profesionales del ramo.
El Relator Especial sobre la promoción y protección de los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo *, que realiza sus actividades en el marco del nuevo Consejo de Derechos Humanos, se ocupa de determinar, intercambiar y promover las mejores prácticas sobre medidas para combatir el terrorismo que respeten los derechos humanos y las libertades fundamentales. El Relator Especial también aborda las acusaciones de violaciones de los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo; realiza visitas a determinados países y ha intercambiado correspondencia con más de 30 países acerca de sus leyes y su jurisprudencia.
El Instituto Interregional de las Naciones Unidas para Investigaciones sobre la Delincuencia y la Justicia * ha impartido la capacitación sobre la protección de los testigos, haciendo hincapié específico en las personas que participan o que han participado en grupos terroristas o de la delincuencia organizada, así como en las víctimas del terrorismo, para los fiscales y otros oficiales de investigación competentes de 19 países latinoamericanos. La finalidad de las actividades de capacitación es aumentar los conocimientos prácticos para optimizar el uso de la información proporcionada por los testigos de conformidad con el derecho de defensa y promover la manera apropiada de tratar a las víctimas del terrorismo.
Notas
1El Equipo Especial para la Lucha contra el Terrorismo está intergrado por representantes de: la Dirección Ejecutiva del Comité contra el Terrorismo, el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz (DOMP), el Departamento de Asuntos Políticos (DAP), el Departmento de Información Pública (DIP), el Departamento de Seguridad, the Expert Staff of the 1540 Committee, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI), la Organización Marítima Internacional (OMI), el Fondo Monetario Internacional (FMI), the Monitoring Group of the 1267 Committee, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OHCHR), la Oficina de Asuntos de Desarme, la Oficina de Asuntos Jurídicos, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), el Relator Especial sobre la promoción y protección de los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el Instituto Interregional de las Naciones Unidas para Investigaciones sobre la Delincuencia y la Justicia (UNICRI), la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), la Organización Mundial de Aduanas (OMA), el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud (OMS). En su labor de planificación y coordinación, el Equipo Especial rebasa el amplio marco del sistema de las Naciones Unidas para incluir a otras entidades, como la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol).
2Pese a que la Interpol no forma parte del sistema de las Naciones Unidas, es uno de los miembros del Equipo Especial para la Lucha contra el Terrorismo, que se estableció en 2005 y que está presidido por la Oficina del Secretario General de las Naciones Unidas.
(El inventario de las actividades contra el terrorismo realizadas por las Naciones Unidas arriba indicadas se basa en la información proporcionada por entidades que son miembros del Equipo Especial para la Lucha contra el Terrorismo.)
Para más información, consulte: www.un.org/spanish/terrorism