La estrategia mundial de las Naciones Unidas contra el terrorismo
El 8 de septiembre de 2006, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Estrategia mundial contra el terrorismo. La estrategia, en forma de resolución y plan de acción anexo, resulta un instrumento excepcional que potencia los esfuerzos nacionales, regionales e internacionales contra el terrorismo. Se trata de la primera vez en que todos los Estados Miembros han acordado un enfoque estratégico y operacional común para luchar contra el terrorismo. Los esfuerzos para poner en práctica la estrategia comenzaron a raíz de su presentación oficial el 19 de septiembre de 2007. La Asamblea General examinará en 2008 la estrategia y su aplicación.
Aspectos fundamentales de la estrategia
- La estrategia se basa en una condena enérgica, inequívoca y coherente del terrorismo por parte de los Estados Miembros, en todas sus formas y manifestaciones, independientemente de quien lo cometa, en dónde y con qué propósitos y, al mismo tiempo, en el establecimiento de medidas concretas para hacer frente a las condiciones que favorecen la propagación del terrorismo, para fortalecer la capacidad individual y colectiva de los Estados y de las Naciones Unidas para prevenir y combatir el terrorismo, asegurando así la protección de los derechos humanos y el mantenimiento del imperio de la ley.
- Reúne en sí una serie de nuevas propuestas y mejoras en las actividades realizadas que seguirán llevando a cabo los Estados Miembros, el sistema de las Naciones Unidas y otras entidades internacionales y regionales en virtud de un marco estratégico común.
- Las nuevas iniciativas incorporadas en la estrategia son:
- Mejorar la coherencia y la eficacia de la prestación de asistencia técnica para la lucha contra el terrorismo de manera que todos los Estados puedan desempeñar efectivamente la parte que les corresponde.
- Establecer voluntariamente sistemas de asistencia que hagan frente a las necesidades de las víctimas del terrorismo y de sus familiares.
- Hacer frente a la amenaza del bioterrorismo estableciendo una base de datos sobre incidentes biológicos, hacer hincapié en la mejora de los sistemas de salud pública de los Estados y reconocer la necesidad de reunir a los principales interesados directos para asegurar que los avances de la biotecnología se utilizan para el bien público y no con fines terroristas ni delictivos.
- Hacer participar a la sociedad civil y a las organizaciones regionales y subregionales en la lucha contra el terrorismo y establecer asociaciones de colaboración con el sector privado para prevenir ataques terroristas contra objetivos particularmente vulnerables.
- Estudiar los medios innovadores para hacer frente a la creciente amenaza del uso terrorista de la Internet.
- Modernizar los sistemas de control de fronteras y aduanas y aumentar la seguridad de los documentos de viaje, para prevenir el viaje de terroristas y la circulación de materiales ilícitos.
- Fomentar la cooperación en la lucha contra el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo.
- En la estrategia se afirma con toda claridad que el terrorismo no puede ni debe vincularse con ninguna religión, nacionalidad, civilización o grupo étnico.
- También se reafirma la responsabilidad de los Estados de negar refugio financiero y operacional a los terroristas e impedir que éstos utilicen indebidamente el sistema de asilo político, sometiéndolos a la acción de la justicia según el principio de extradición o enjuiciamiento.
- Con la aprobación de esta estrategia, la Asamblea General reafirmó y puso de relieve concretamente su papel en la lucha contra el terrorismo. La aplicación de las disposiciones de la estrategia requiere que todos los Estados Miembros actúen con prontitud y den muestra de la decisión inquebrantable de la comunidad internacional de derrotar al terrorismo.