Representante Especial del Secretario General para la cuestión de los Niños y los Conflictos Armados
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República Democrática del Congo

10 a 23 de enero de 2002, 13 a 21 de junio de 2002

La Oficina del Representante Especial llevó a cabo tres visitas de seguimiento a la República Democrática del Congo. Del 10 al 23 de enero de 2002, la Oficina mantuvo reuniones en Kinshasa, Kinsangani, Goma y Bukavu con organizaciones basadas en la fe y grupos juveniles. La segunda visita, del 26 de marzo al 4 de mayo de 2002, se dedicó a la organización de talleres, en Kisangani y Bukavu, para mover a los actores locales a extender el conocimiento de la normativa y los estándares internacionales para la protección de los niños, con la colaboración de la Misión de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo (MONUC), del UNICEF y de las ONGs locales.

La tercera misión, del 13 al 21 de junio de 2002, preparó el terreno para la planificación y preparación de un taller de seguimiento, en un futuro próximo, para ayudar a fortalecer la capacidad de supervisión, promoción y trabajo en redes a favor de los niños afectados por un conflicto armado en la parte oriental de la República Democrática del Congo. La Oficina también organizó una reunión con los asesores para la protección de los niños y el personal del UNICEF para la protección de los niños en Kinshasa para hablar sobre la colaboración entre los asesores, el UNICEF y la Oficina del Representante Especial y sobre las tareas de supervisión e información de los asesores para la protección de los niños. También se celebraron reuniones en Kinshasa con la Oficina del Gobierno para la desmovilización y la reintegración (BUNADER), con el UNICEF, con la Cruz Roja Internacional y con ONGs para revisar las lecciones aprendidas de la experiencia de desmovilización llevada a cabo por el Gobierno y RCD-Goma.

La Oficina consultó con el Asesor Especial del Representante Especial del Secretario General para la región de los Grandes Lagos, el UNICEF, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH), y el ACNUR, en Nairobi, acerca de la cooperación y posibles modalidades de una Conferencia de los Grandes Lagos sobre los efectos en los niños del conflicto sub-regional a ambos lados de la frontera. Se celebró una reunión con un grupo de expertos sobre la explotación ilegal de los recursos naturales y otras riquezas de la República Democrática del Congo para ayudar a este grupo a reunir pruebas de casos de explotación infantil en la extracción de los recursos naturales.

24 de mayo a 3 de junio de 2001

El Representante Especial visitó la República Democrática del Congo entre el 24 de mayo y el 3 de junio de 2001 para evaluar personalmente las condiciones en que vivían los niños a causa de la guerra en curso en el país.

El Representante Especial mantuvo reuniones con funcionarios del Gobierno, con líderes de los principales partidos políticos y con miembros de la comunidad diplomática. En Goma, se reunió con los líderes de la Coalición Congoleña para la Democracia (CCD) y, en Bunia, con los líderes del Frente para la Liberación del Congo (FLC). Habló con los niños y con las comunidades afectadas por la guerra en todo el país y se reunió con autoridades políticas y militares locales, con ONGs humanitarias internacionales y locales, con la sociedad civil, con los líderes religiosos y con los organismos de las Naciones Unidas.

El Representante Especial fue testigo del impacto directo e indirecto de las guerras, que se habían cobrado un gran número de víctimas entre los niños en un país en el que el 50 por ciento de una población de unos 50 millones de personas son niños menores de 16 años. Cientos de miles de niños sufren o han muerto a causa de una malnutrición severa y de enfermedades evitables como la diarrea y el sarampión. Un estudio reciente del Comité Internacional de Rescate calcula que, desde el comienzo de las hostilidades en agosto de 1998, ha habido 2,5 millones de muertos por encima de la cifra que se esperaría normalmente en la parte oriental del país, siendo niños la mayor parte de las víctimas. Más de la mitad de los niños en edad escolar no están escolarizados. El índice de trabajo infantil ha subido de manera significativa, especialmente en las minas de extracción de diamantes y de columbita-tantalite (coltán). En Bukavu, al sur de Kivu, el Representante Especial recibió informes de que unos 3.000 niños trabajaban en las minas de la zona. Muchas niñas han estado expuestas a abusos sexuales y al VIH/SIDA en los corredores de guerra y son obligadas a servir como concubinas por soldados de varias afiliaciones. Allá donde fuera, el Representante Especial recibía constantemente informes sobre el reclutamiento y uso masivo de niños soldados.

Al final de su visita, el Representante Especial apeló a un plan de acción para tratar la grave situación de los niños en la República Democrática del Congo e hizo las siguientes recomendaciones:

  • Incluir la protección de los niños en las conversaciones y en los objetivos del proceso de paz. La protección y rehabilitación de los niños deben convertirse en una prioridad a escala nacional y local y figurar en un lugar destacado en los objetivos de las negociaciones entre los distintos actores de la República Democrática del Congo y del proceso de paz en general.

  • Ampliar la presencia y las actividades humanitarias de la MONUC. La llegada del contingente militar y, en particular, de los observadores militares de la MONUC ha tenido un impresionante impacto positivo en la sociedad congoleña. Las actividades de la MONUC deben ampliarse y afianzarse en las áreas que benefician directamente a las poblaciones locales, especialmente a los niños y a las mujeres. Esto también debe ayudar a mejorar la credibilidad de las Naciones Unidas para el pueblo congoleño.

  • Facilitar recursos suficientes y constantes para la protección. La comunidad internacional debe tender la mano a los niños congoleños que han sufrido de forma increíble e injusta y proporcionar una asistencia concreta que se centre especialmente en la rehabilitación de colegios y centros de salud y en los recursos necesarios para la desmovilización y la reintegración a largo plazo de los niños soldados.

  • Frenar el reclutamiento de niños. El sitio de los niños está en la escuela, con sus familias y sus comunidades y no en el campo de batalla. El Representante Especial obtuvo el apoyo de todos los líderes políticos y militares de la República Democrática del Congo en relación con el siguiente programa de acción sobre cinco objetivos para acabar con el reclutamiento de niños.

(i) El fin total del reclutamiento y la participación de los menores de 18 años en fuerzas y grupos armados.
(ii) El establecimiento de un mecanismo para supervisar e informar de acuerdo con el compromiso arriba mencionado.
(iii) La organización de una importante campaña de concienciación pública para sensibilizar a los militares, a la sociedad civil y a las comunidades locales en relación con el tema del reclutamiento de niños.
(iv) Visitas conjuntas (de la MONUC, del UNICEF y de las autoridades militares) a los campamentos y cuarteles militares para llevar a cabo estudios sobre el reclutamiento de niños.
(v) El establecimiento de los programas necesarios para la recepción, desmovilización, rehabilitación y reintegración de los niños soldados.


El Representante Especial esbozó las acciones concretas que se debían llevar a cabo para cambiar la vida de los niños. Éstas incluían:

  • Mejorar la supervisión de los compromisos. La situación de la República Democrática del Congo revela la importancia de la propuesta del Representante Especial de establecer un observatorio independiente para supervisar la conducta de las partes en conflicto en relación con sus obligaciones y compromisos sobre la protección de los niños. La República Democrática del Congo debería ser uno de los países pioneros en llevar a cabo esta iniciativa.

  • Fomentar un acercamiento a la protección de los niños a escala sub-regional. Se necesita una iniciativa vecinal a escala sub-regional para abordar asuntos transfronterizos como el secuestro y el alistamiento de niños y la circulación y el tráfico transfronterizo de niños. Se están reclutando y secuestrando niños de la República Democrática del Congo para entrenarlos en otros países y después traerlos de vuelta para luchar. De igual modo, se reclutan y secuestran niños de países vecinos para que luchen en la República Democrática del Congo.

  • Mejorar la reunión de datos y la investigación. La escasez de información fiable sobre el impacto de las guerras en los niños de la República Democrática del Congo pone de relieve la importancia de establecer una red coordinada para asegurar una información más eficaz y sistemática y una mayor reunión de datos sobre el impacto de la guerra en los niños y sobre los medios y métodos más eficaces para intervenir a favor de su protección y rehabilitación. La República Democrática del Congo debería servir como uno de los primeros estudios de casuística para el programa de investigación propuesto.

  • Asegurar que se presta atención a las necesidades especiales de las niñas. Se necesita un programa para abordar las necesidades especiales de las niñas que han sufrido abusos o explotación sexual. Esto debería incluir medidas para cubrir sus necesidades de salud, facilitarles un tratamiento para superar el trauma y concienciar a las comunidades locales.

  • Construir la capacidad local para la protección y la promoción. El sistema de las Naciones Unidas, las ONGs internacionales y la comunidad de donantes necesitan hacer mucho más para vincular sus esfuerzos de forma más cercana con los actores y las comunidades locales, pues es la mejor forma para construir la capacidad local para la protección y la promoción.

  • Reforzar los valores tradicionales. Se debe dar todo el apoyo necesario a los mayores, a los jefes locales, a los profesores, a la sociedad civil local y a las instituciones religiosas que trabajan por recuperar y reforzar las normas y valores locales que tradicionalmente han dado protección a las poblaciones civiles, especialmente a los niños y a las mujeres, pero que se han visto socavados por la guerra.

  • Tomar medidas para acabar con el saqueo de los recursos naturales. Allí donde fue el Representante Especial, los niños y sus padres pedían el fin de la guerra y del saqueo de los recursos naturales de la República Democrática del Congo. El saqueo generalizado y sistemático de diamantes, oro, columbita-tantalite (coltán), madera y café es una desgracia absolutamente inaceptable para todos los afectados. Éste saqueo les roba a los niños congoleños su patrimonio y sus recursos, que deberían ser utilizados para su educación, cuidado sanitario y desarrollo, y se ha convertido en un incentivo y un estímulo para continuar con la guerra. El Representante Especial hace un llamamiento al grupo de expertos sobre la explotación ilegal de los recursos naturales y otras riquezas de la República Democrática del Congo para que vincule sus conclusiones y sus recomendaciones al impacto que esto tiene en los niños. Acogió con agrado el anuncio del consorcio de las líneas aéreas de Sabena y Swissair de llevar a cabo un embargo sobre el transporte de columbita-tantalite (coltán) y todos los minerales relacionados desde todos los puntos de sus operaciones en África oriental.

22 de febrero de 1999

Durante su visita a Rwanda el 22 de febrero de 1999, el Representante Especial mantuvo una reunión en Gisenyi con el Sr. Don Ernest Wamba dia Wamba, entonces presidente del principal grupo de insurrección, la Coalición Congoleña para la Democracia (CCD). El Sr. Wamba había viajado a Gisenyi desde Goma, en la República Democrática del Congo, para asistir a la reunión. De ésta, surgieron los siguientes compromisos importantes:

  • Un cese al fuego humanitario. El Representante Especial expresó una honda preocupación sobre el deterioro de la situación de los niños en las zonas en conflicto de la República Democrática del Congo. Propuso un cese temporal de las hostilidades con el fin de llevar a cabo una campaña de inmunización contra la polio y de alimentación de los niños mal nutridos. La Coalición Congoleña para la Democracia (CCD) aceptó esta propuesta y el Gobierno de la República Democrática del Congo hizo un compromiso similar con el Secretario General. A pesar de que hubo cambios en el liderazgo de la Coalición Congoleña para la Democracia, el nuevo liderazgo confirmó su adhesión a estos compromisos. El UNICEF y la OMS llevaron a cabo la primera parte de la campaña de inmunización del 13 al 15 de agosto de 1999 cubriendo cerca del 90 por ciento del país.

  • La protección de las poblaciones civiles. El Representante Especial expresó una gran preocupación por la tendencia creciente de utilizar a las poblaciones civiles como objetivos estratégicos en las situaciones de conflicto. Particularmente, se refirió a la cuestión de las masacres de civiles en Makobolo, cerca de Uvira, en enero de 1999, y en agosto de 1998 en Kasika, en la región Kivu meridional. Subrayó la gravedad de estos hechos y solicitó a la Coalición Congoleña para la Democracia que aceptase que algunos expertos internacionales dirigiesen las investigaciones. La Coalición Congoleña para la Democracia señaló que ya tenía sus propias investigaciones en marcha y que aceptaban la participación de expertos internacionales para que ayudasen en el proceso.

  • Reclutamiento y desmovilización de los niños soldados. El Representante Especial expresó una especial preocupación por el constante reclutamiento y uso de niños soldados en el conflicto armado que se desarrollaba en la República Democrática del Congo. La Coalición Congoleña para la Democracia reconoció que había heredado kadogos ("pequeños" en kiswahili) de la guerra que tuvo lugar entre 1996 y 1997 en la República Democrática del Congo pero aceptó colaborar con los organismos de las Naciones Unidas y las ONGs para asegurar la desmovilización y la reintegración de los niños soldados. El Representante Especial alentó a la Coalición Congoleña para la Democracia a fijar en 18 la edad mínima para el reclutamiento y la participación en hostilidades. La Coalición Congoleña para la Democracia lo aceptó en principio, pero indicó que para este propósito se debían idear mecanismos precisos y consolidar acuerdos prácticos.

  • Convención sobre los Derechos del Niño. El Representante Especial señaló la importancia para todas las partes en conflicto, incluidos los actores no gubernamentales, de respetar los principios y las disposiciones de la Convención sobre los Derechos del Niño. La Coalición Congoleña para la Democracia se comprometió a observar la Convención.

  • Frenar la difusión pública de información incendiaria. El Representante Especial expresó una honda preocupación sobre la tendencia preocupante de usar la radio, la televisión y las concentraciones públicas para incitar al odio étnico y racial. Animó a la Coalición Congoleña para la Democracia a que se abstuviese de llevar a cabo tales prácticas. La Coalición Congoleña para la Democracia lo aceptó.

Pulse aquí para leer los compromisos que obtuvo el Representante Especial de las partes en conflicto.

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(* inglés)

Preparado por la Sección del Sitio Internet de la ONU de la División de Noticias y Medios de Información del Departamento de Información Pública.
El contenido de esta página es una traducción no oficial, elaborada con la participación de la Facultad de Traducción de
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