ACCIONES DE LAS NACIONES UNIDAS CONTRA EL TERRORISMO
En sus actividades de lucha contra el terrorismo, los Estados Miembros reciben la asistencia también de varios departamentos, programas y organismos especializados de las Naciones Unidas. Por ejemplo, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, con sede en Viena, presta asistencia a los países en la promulgación de leyes contra el terrorismo; el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se ocupa de las cuestiones relativas al desarrollo y la gobernanza en el contexto amplio de la lucha contra el terrorismo; el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) se centra en la cuestión del terrorismo nuclear, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) se ocupa de la cuestión del bioterrorismo.
Durante decenios, la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI) y la Organización Marítima Internacional (OMI) se han ocupado de la cuestión de la seguridad de la aviación comercial y de los buques e instalaciones portuarias, respectivamente. Otras entidades no pertenecientes a las Naciones Unidas que desempeñan un papel fundamental en este ámbito son la Organización Mundial de Aduanas (OMA) y la Organización Internacional de Policía Criminal (INTERPOL).
La Cumbre Mundial 2005
Reunidos en la Cumbre Mundial, celebrada en Nueva York del 14 al 16 de septiembre de 2005, los 191 Estados Miembros de las Naciones Unidas acordaron por primera vez condenar claramente y sin reservas el terrorismo “en todas sus formas y manifestaciones, independientemente de quién lo cometa y de dónde y con qué propósitos".
Los líderes mundiales también convinieron en hacer cuanto estuviera a su alcance para acordar una definición común de terrorismo y ultimar una convención amplia sobre la lucha contra el terrorismo, y acogieron con beneplácito los elementos de estrategia enunciados en Madrid por el Secretario General. Asimismo, pidieron a la Asamblea General que siguiera perfeccionando esta estrategia a fin de promover respuestas integrales, coordinadas y coherentes contra el terrorismo a nivel nacional, regional e internacional.
Estrategia mundial de las Naciones Unidas contra el terrorismo
El 8 de septiembre de 2006, la Asamblea General aprobó la resolución A/RES/60/288
con objeto de crear una estrategia mundial de lucha contra el terrorismo, primera vez en la historia que la totalidad de los Estados Miembros convinieron en un enfoque estratégico y operacional común de la lucha contra el terrorismo.
La estrategia integra en un marco estratégico común todas las diversas actividades de lucha contra el terrorismo que llevan a cabo las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y que se sustenta en la condena coherente e inequívoca del terrorismo por los Estados Miembros, tiene por objeto fortalecer la capacidad individual y colectiva de los países y de las Naciones Unidas para prevenir y combatir el terrorismo, y sienta las bases para que se protejan los derechos humanos y se respete el imperio de la ley.
En la estrategia se afirma con claridad que el terrorismo no puede ni debe vincularse a ninguna religión, nacionalidad, civilización o grupo étnico
Entre las nuevas e importantes iniciativas previstas en la estrategia cabe mencionar las siguientes:
- Mejorar la coherencia y la eficiencia de la prestación de asistencia técnica para la lucha contra el terrorismo, de modo que todos los Estados puedan cumplir su misión de manera efectiva.
- Establecer con carácter voluntario sistemas de asistencia que permitan atender a las necesidades de las víctimas del terrorismo y sus familiares.
- Hacer frente a la amenaza del bioterrorismo mediante la elaboración de una base de datos única y amplia sobre incidentes biológicos, haciendo hincapié en la mejora de los sistemas públicos de salud de los Estados, y reconociendo la necesidad de reunir a los principales interesados para asegurar que los avances en el ámbito de la biotecnología no se utilicen para fines terroristas o delictivos sino para el bien común.
- Obtener la participación de la sociedad civil y las organizaciones regionales y subregionales en la lucha contra el terrorismo y establecer asociaciones con el sector privado para evitar ataques terroristas sobre objetivos especialmente vulnerables.
- Explorar mecanismos innovadores para hacer frente a la creciente amenaza del uso de la Internet para fines terroristas.
- Modernizar los sistemas de control fronterizo y aduanero, y mejorar la seguridad de los documentos de viaje para evitar la circulación de terroristas y el tráfico de materiales ilícitos.
- Mejorar la cooperación para combatir el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.
En Septiembre de 2008, la Asamblea General llevó a cabo una reunión de dos días de duración para examinar la aplicación de la Estrategia y aprobó la resolución A/RES/62/272 reafirmando su apoyo a la estrategia.