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El grupo para las relaciones con la sociedad civil prevé que las Naciones Unidas se organizarán en redes
(NACIONES UNIDAS, NUEVA YORK, 21 de junio) Las organizaciones y las empresas de la comunidad son protagonistas clave de los asuntos políticos y sociales del mundo y es necesario que las Naciones Unidas las hagan participar más intensamente en los procesos que conducen a las decisiones adoptadas por los gobiernos, según el informe de un grupo independiente dado a conocer en el día de hoy. El grupo estaba presidido por el Dr. Fernando Henrique Cardoso, ex Presidente del Brasil.
El Grupo de Personas Eminentes para las relaciones entre las Naciones Unidas y la sociedad civil de 12 miembros, que el Secretario General Kofi Annan estableció el año pasado, entre otras cosas, recomendó que la Asamblea General hiciera participar a las organizaciones de la sociedad civil en sus asuntos con más regularidad, que se ampliara y profundizara el diálogo entre la sociedad civil y el Consejo de Seguridad, y que los grupos de la sociedad civil intervinieran más directamente en la labor sobre el terreno de las Naciones Unidas. El Grupo también sugiere que se establezca un fondo especial para ayudar a las organizaciones de la sociedad civil de los países en desarrollo a reforzar su capacidad para trabajar eficazmente con las Naciones Unidas.
En una carta en que transmitió el estudio a la Asamblea General, el Secretario General acogía con satisfacción la valiosa contribución del Grupo al proceso de reforma de las Naciones Unidas y pedía a los Estados Miembros que examinaran el estudio detenidamente. Decía que él mismo y su personal harían lo propio y que, en el otoño, volverían a presentar a la Asamblea otras observaciones y sugerencias sobre medidas prácticas.
Cambio de paradigma
El aspecto fundamental del informe, titulado "Nosotros los Pueblos: la sociedad civil, las Naciones Unidas y el buen gobierno mundial" consiste en promover un cambio del paradigma en que se basan las Naciones Unidas para organizar su labor, cambio que está en marcha, según sugiere el informe.
El proceso intergubernamental tradicional - con gobiernos que negocian un acuerdo mundial que los organismos de las Naciones Unidas y los Estados Miembros luego se encargan de aplicar - se está complementando con "redes mundiales de políticas públicas" que congregan a grupos como los gobiernos locales, la sociedad civil y las empresas, junto con los gobiernos centrales, en iniciativas conjuntas orientadas a analizar las políticas y adoptar medidas. Basándose en esos cambios, las Naciones Unidas procuran extender su alcance más allá de los gobiernos centrales que integran la organización.
Las redes pueden participar mediante diversos foros auspiciados por las Naciones Unidas, a saber, mesas redondas interactivas de alto nivel para estudiar diversas cuestiones; conferencias mundiales para definir normas y objetivos e iniciar la adopción de medidas; asociaciones de múltiples interesados para actualizar normas y objetivos; audiencias de múltiples interesados para vigilar el cumplimiento y revisar las estrategias; y comités mundiales de políticas públicas para comprometer a los especialistas que integran los parlamentos.
Camino mundial-nacional de doble dirección
En el informe también se promueve una redefinición de la relación entre el nivel mundial y el nivel local en la labor de la Organización.
Partiendo de un enfoque que, en general, es vertical - acuerdos mundiales que se transmiten a los gobiernos para que los apliquen a nivel nacional - el Grupo intenta encontrar un camino de doble dirección. Las Naciones Unidas, los gobiernos y diversos agentes de la sociedad civil colaborarían en la elaboración de estrategias con que se pudieran plasmar los acuerdos mundiales en programas pertinentes para el contexto nacional y pudiera elevarse la experiencia adquirida de los procesos nacionales a los niveles superiores para dar contenido al programa mundial.
En el informe se dice que las Naciones Unidas deben trabajar más intensamente en relación con los "déficits democráticos" a los que tiene tendencia la gestión mundial de los asuntos públicos. El Grupo afirma que en la democracia del siglo XXI, la opinión pública, que se hace oír en el mundo gracias a las comunicaciones digitales, está surgiendo como una fuerza poderosa en la definición de las políticas y las prioridades. Con una mayor incorporación de la sociedad civil y una mayor intervención de los parlamentarios en las deliberaciones internacionales, se abordaría una incongruencia primordial del mundo político de hoy, ya que la sustancia de la política es cada vez más internacional, mientras que el proceso de la política (cómo se acuerdan las decisiones) sigue siendo principalmente nacional. El Grupo también afirma que las organizaciones internacionales deben estar sujetas a una mayor rendición de cuentas y ser más transparentes.
Además, el Grupo apoya la idea de establecer una oficina central que supervise las diversas modalidades de interacción de las organizaciones de la sociedad civil con las Naciones Unidas.
Presentación de información a los Estados Miembros
Antes de presentar su informe personalmente al Secretario General esta mañana, el Dr. Cardoso, Presidente del Grupo, informó a las delegaciones nacionales y los representantes de la sociedad civil de Nueva York y, mediante videoconferencia, a los de Ginebra.
Según dice el informe, "a lo largo de los años, la relación de las Naciones Unidas con la sociedad civil se ha fortalecido y multiplicado". Pero "han surgido dificultades y tensiones, en particular en el proceso deliberativo. Los gobiernos no siempre acogen complacidos el tener que compartir lo que tradicionalmente ha pertenecido a su exclusiva competencia. . . Al mismo tiempo, un gran sector de la sociedad civil se siente cada vez más frustrado: pueden hablar en las Naciones Unidas, pero dudan de que alguien los escuche o se preguntan si su participación repercute en los resultados".
El Grupo para las relaciones con la sociedad civil fue establecido en febrero de 2003, como parte de la reforma amplia de las Naciones Unidas emprendida por el Secretario General Kofi Annan. Además del Presidente Cardoso, está integrado por otros 11 miembros afiliados con los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales, el ámbito académico y el sector privado, a saber, el Sr. Bagher Asadi (Irán), el Sr. Manuel Castells (España), la Sra. Birgitta Dahl (Suecia), la Sra. Peggy Dulany (Estados Unidos), el Sr. André Erdös (Hungría), el Sr. Juan Mayr (Colombia), la Sra. Malini Mehra (India), el Sr. Kumi Naidoo (Sudáfrica), la Sra. Mary Racelis (Filipinas), el Sr. Prakash Ratilal (Mozambique) y la Sra. Aminata Traoré (Mali).
Por más información, sírvase ponerse en contacto con el Sr. Tim Wall, del Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas, por el teléfono 1-212-963-5851 o a la dirección de correo electrónico wallt@un.org, o con el Sr. John Clark, Director de Proyectos, Grupo de Personas Eminentes para las relaciones entre las Naciones Unidas y la sociedad civil, por el teléfono 1-917-367-5089 o a la dirección de correo electrónico clark2@un.org.
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