| I. Un cambio
necesario | II. Doctrina, estrategia y adopcíon de decisiones de
las operaciones de paz |
| III. Capacidad de la ONU para desplegar operaciones rápida y
eficazmente |
| IV. Los recursos de la Sede y la estructura de planificacíon y
apoyo de las operaciones de mantenimiento de la paz |
| V. Operaciones de las paz y la era de la informacíon |
| VI. Dificultades para la aplicacíon de las recomendaciones |
| Annexos : I Miembros del Grupo - II Bibliografía - III Resumen de las recomendaciones |
V. Operaciones de la paz y la era de la información
En muchas partes del presente informe se intercalan referencias a la necesidad de vincular mejor el sistema de paz y seguridad; facilitar las comunicaciones y la puesta en común de datos; dar al personal los instrumentos que necesita para su trabajo; y, en última instancia, permitir a las Naciones Unidas que sean más eficaces en la prevención de conflictos y en la prestación de ayuda a las sociedades para que vuelvan a la normalidad después de la guerra. Una tecnología de la información moderna, bien utilizada, es fundamental para permitir alcanzar muchos de estos objetivos. En la presente sección se toma nota de las lagunas en la estrategia, la política y la práctica que dificultan a las Naciones Unidas utilizar eficazmente la tecnología de la información, y se hacen recomendaciones para cubrirlas.
A. Tecnología de la información en las operaciones de paz: cuestiones de estrategia y de política
El problema de la estrategia y la política de la tecnología de la información es mayor que el de las operaciones de paz y se hace extensivo al sistema de las Naciones Unidas en su totalidad. El contexto más amplio de la tecnología de la información suele salirse del mandato del Grupo, pero el mayor alcance de los problemas no debe excluir la adopción de normas comunes para los usuarios de la tecnología de la información para las operaciones de paz y para las dependencias de la Sede que les prestan apoyo. El Servicio de Comunicaciones de la División de Administración y Logística de Actividades sobre el Terreno puede proporcionar las conexiones vía satélite y las posibilidades de conexión a nivel local sobre las cuales las misiones pueden construir redes y bases de datos eficaces de tecnología de la información, pero es necesario mejorar la estrategia y la política para la comunidad de usuarios a fin de que puedan aprovechar las bases tecnológicas que se están estableciendo.
Cuando las Naciones Unidas despliegan una misión sobre el terreno, es fundamental que sus elementos puedan intercambiar datos con facilidad. Todas las operaciones complejas de paz reúnen a muchos elementos diferentes: organismos, fondos y programas de todo el sistema de las Naciones Unidas, así como los departamentos de la Secretaría; contratados para la misión que no están familiarizados con el sistema de las Naciones Unidas; en ocasiones, organizaciones regionales; frecuentemente, organismos de ayuda bilateral; y siempre, docenas de centenares de organizaciones no gubernamentales humanitarias y de desarrollo. Todos ellos necesitan un mecanismo que facilite la puesta en común de información e ideas de manera eficaz, sobre todo teniendo en cuenta que cada uno de ellos es una pequeña punta de un gran iceberg burocrático con su propia cultura, métodos de trabajo y objetivos.
Una tecnología de la información mal planificada e integrada plantea obstáculos a la cooperación. Cuando no existen normas convenidas para la estructura y el intercambio de datos al nivel de aplicación, la "superposición" entre ambos supone una laboriosa recodificación manual, que tiende a derrotar los objetivos de invertir en un medio ambiente de trabajo basado en la red y muy computadorizado. Las consecuencias también pueden ser más graves que la simple pérdida de tiempo: oscilan de la mala comunicación de las políticas hasta no lograr "dar a conocer al mundo" las amenazas a la seguridad u otros cambios importantes en el medio ambiente operacional.
La ironía de los sistemas de datos distribuidos y descentralizados es que necesitan ese tipo de normas comunes para funcionar. Es difícil dar soluciones comunes a los problemas de la tecnología de la información en los niveles superiores entre los componentes sustantivos de una operación, entre las oficinas sustantivas en la Sede, o entre la Sede y el resto del sistema de las Naciones Unidas en parte porque la formulación de políticas sobre sistemas operacionales de información está dispersa. En particular, la Sede carece de un centro de responsabilidad suficientemente sólido a nivel de los usuarios para las estrategias y políticas de tecnología de la información de las operaciones de paz. En el gobierno o la industria, esta responsabilidad pertenecería a un jefe de servicios de información. El Grupo cree que las Naciones Unidas necesita que alguien en la Sede, preferentemente en la SIAE, desempeñe esa función, supervisando el desarrollo y la aplicación de la estrategia de tecnología de la información y las normas de los usuarios. Ese oficial también debería formular y supervisar programas de formación en tecnología de la información, tanto en los manuales para el exterior como en la formación práctica: la necesidad de esto es sustancial y no debe ser subestimada. Los contrapartes de la oficina del Representante Especial del Secretario General en cada misión sobre el terreno deben supervisar la aplicación de la estrategia común de tecnología de la información así como la formación sobre el terreno, complementando y desarrollando la labor de la División de Administración y Logística de Actividades sobre el Terreno y de la División de Servicios de Tecnología de la Información del Departamento de Gestión en cuanto a proporcionar estructuras y servicios básicos de tecnología de la información.
Resumen de la recomendación sobre la estrategia y la política de la tecnología de la información: los departamentos encargados de la paz y la seguridad en la Sede necesitan contar con un centro de responsabilidad que formule y supervise la aplicación de una estrategia común de tecnología de la información e imparta capacitación en operaciones de paz, que tenga su centro en la Secretaría de Información y Análisis Estratégico. También debe nombrarse contrapartes de misión para ese centro de responsabilidad para que presten servicios en las oficinas del Representante Especial del Secretario General en las operaciones de paz complejas a fin de supervisar la aplicación de esa estrategia.
B. Instrumentos para la gestión de los conocimientos
La tecnología puede contribuir a asimilar la información y las experiencias y a difundirlas. Puede utilizarse mucho mejor para ayudar a participantes muy diversos que trabajan en la zona de operaciones de una misión de las Naciones Unidas a adquirir y compartir datos de manera sistemática y que se refuerce mutuamente. Las comunidades de desarrollo y socorro humanitario de las Naciones Unidas, por ejemplo, trabajan en la mayoría de los lugares en los que las Naciones Unidas han desplegado operaciones de paz. Estos equipos nacionales de las Naciones Unidas, además de las organizaciones no gubernamentales que desempeñan trabajos complementarios a nivel popular, habrán estado en la región mucho antes de la llegada de una operación de paz compleja y permanecerán en ella después de que la misión haya partido. En conjunto, tendrán un caudal de conocimientos y experiencias locales que podrían ayudar en la planificación y aplicación de las operaciones de paz. Un servicio de facilitación de datos electrónico, administrado por la SIAE, que se encargara de intercambiar estos datos, podría prestar asistencia en la planificación y ejecución de la misión y también ayudar en la prevención y evaluación de los conflictos. La participación adecuada de estos datos, y de los datos reunidos con posterioridad al despliegue por los diversos componentes de una operación de paz, así como su utilización con los sistemas de información geográfica (SIG), podrían crear instrumentos importantes para seguir la pista de las necesidades y los problemas en la zona de la misión, así como de las consecuencias de los planes de acción. Se podría asignar a cada equipo de misión especialistas en SIG, además de recursos de formación en SIG.
En la labor humanitaria y de reconstrucción realizada en Kosovo desde 1998 pueden observarse ejemplos de las actuales aplicaciones de los SIG. El Centro Comunitario de información sobre asuntos humanitarios ha puesto en común datos de los SIG producidos por fuentes tales como el Centro de Satélites de Europa Occidental, el Centro de Remoción de Minas Humanitaria de Ginebra, la KFOR, el Instituto Yugoslavo de Estadísticas y el Grupo Internacional de Administración. Estos datos se han combinado para crear un atlas que se ha puesto a disposición del público en los sitios de las redes de esas fuentes, en CDROM para quienes no tienen acceso a Internet o tienen un acceso lento, y en forma impresa.
Las simulaciones por computador pueden constituir importantes instrumentos de aprendizaje para el personal de la misión y las partes locales. En principio, se pueden crear simulaciones para cualquier componente de una operación. Las simulaciones pueden facilitar la solución de problemas dentro de un grupo y revelar a las partes locales las consecuencias a veces imprevistas de sus opciones de política. Con conexiones de Internet pertinentes y amplias, las simulaciones pueden integrarse en las series de instrumentos de aprendizaje a distancia que se preparan para una nueva operación y se utilizan para impartir formación previa a los recién reclutados en una misión.
Un espacio mejorado sobre paz y seguridad en la Intranet de las Naciones Unidas (la red de información de la Organización que está abierta a una serie determinada de usuarios) constituiría una valiosa adición a la planificación, el análisis y la ejecución de las operaciones de paz. A modo de división de la red más amplia, se concentraría en unir cuestiones de información relativas directamente a la paz y la seguridad, incluidos análisis de la SIAE, informes de situación, mapas de SIG, y conexiones con las experiencias obtenidas. El establecimiento de diversos niveles de acceso de seguridad podría facilitar la comunicación de información delicada entre grupos limitados.
Los datos que figuran en la Intranet deben conectarse a una Extranet de operaciones de paz que utilizaría las comunicaciones existentes y previstas de la red de zona para unir las bases de datos de la SIAE y las oficinas sustantivas con los de las oficinas sobre el terreno, y a las misiones sobre el terreno entre sí. La Extranet de Operaciones de Paz podría contener toda la información administrativa, de procedimiento y jurídica para las operaciones de paz y proporcionar un acceso único a la información generada por muchas fuentes, dar a los encargados de la planificación la capacidad de producir más rápidamente informes amplios y aumentar la puntualidad de la respuesta a las situaciones de emergencia.
Algunos componentes de la misión, como la policía civil y las dependencias conexas de justicia penal y los investigadores de derechos humanos, requieren una mayor seguridad para su red, así como los sistemas y programas cibernéticos que puedan apoyar los niveles requeridos de almacenamiento, transmisión y análisis de datos. Dos tecnologías fundamentales para la policía civil, son los SIG y los programas de cartografía de delitos, utilizados para convertir datos generales en representaciones geográficas que ilustran las tendencias en materia de delito y otra información fundamental, facilitan el reconocimiento de las pautas y los acontecimientos, o subrayan las características especiales de las zonas problemáticas, mejorando la capacidad de la policía civil para combatir el delito o asesorar a sus contrapartes locales.
Resumen de las recomendaciones principales para los instrumentos de tecnología de la información en las operaciones de paz:
a) La Secretaría de Información y Análisis Estratégico, en cooperación con la División de Servicios de Tecnología de la Información, debe aplicar un elemento mejorado de operaciones de la paz en la actual Intranet de las Naciones Unidas y conectarlo a las misiones por conducto de una Extranet para las operaciones de paz;
b) Las operaciones de paz podrían beneficiarse considerablemente de un uso más generalizado de la tecnología de los sistemas de información geográfica, que integran rápidamente la información operacional en los mapas electrónicos de la zona de la misión, para aplicaciones tan diversas como la desmovilización, las funciones de policía civil, el registro de los votantes, la vigilancia de los derechos humanos y la reconstrucción;
c) Las necesidades de tecnología de la información de componentes de la misión que tienen necesidades exclusivas de tecnología de la información, como los de policía civil y derechos humanos, deben preverse y atenderse de una manera más coherente en la planificación y aplicación de la misión.
C. Aumento de la puntualidad de la información pública basada en Internet
Como observó el Grupo en la sección III supra, para crear y mantener el apoyo a las misiones actuales y a las del futuro es esencial comunicar con eficacia al público la labor de las operaciones de paz de las Naciones Unidas. No solamente es esencial crear una imagen positiva desde el principio para establecer un ambiente de trabajo favorable, sino que también es importante mantener una campaña sólida de información pública para conseguir y mantener el apoyo de la comunidad internacional.
El órgano actualmente responsable de comunicar la labor de las operaciones de paz de las Naciones Unidas es la sección de Paz y Seguridad del DIP de la Sede, del que se habló en la sección IV supra. Un funcionario del DIP tiene la responsabilidad de publicar en el sitio de la red toda la información relativa a la paz y la seguridad, además de todas las informaciones que aporta la misión para uso de la red, a fin de garantizar que la información publicada es coherente y compatible con las normas de la red para la Sede.
El Grupo apoya la aplicación de normas, pero la normalización no tiene por qué significar centralización. El actual proceso de producción de noticias y publicación de datos en el sitio de la red de las Naciones Unidas hace más lento el ciclo de actualizaciones, pero sin embargo las actualizaciones cotidianas pueden ser importantes para una misión en una situación de rápido cambio. También limita la cantidad de información que puede presentarse sobre cada misión.
El DIP y el personal sobre el terreno han manifestado interés en reducir este estancamiento mediante el desarrollo de un modelo de "gestión conjunta del sitio de la red". A juicio del Grupo, esta solución parece adecuada para este estancamiento de información particular.
Resumen de las recomendaciones principales sobre puntualidad de la información pública con base en Internet: el Grupo alienta el desarrollo de una gestión conjunta del sitio de la red por la Sede y las misiones sobre el terreno, en la que la Sede mantendría la función de supervisión pero cada una de las misiones contarían con personal autorizado para producir y colocar información en la red amoldada a unas normas y políticas de presentación básicas.
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En el presente informe, el Grupo ha hecho hincapié en la necesidad de cambiar la estructura y las prácticas de la Organización a fin de permitirle que desempeñe con mayor eficacia sus responsabilidades en apoyo de la paz y la seguridad internacionales y el respeto de los derechos humanos. Algunos de estos cambios no serían viables sin las nuevas capacidades que ofrecen las tecnologías de información en la red. El informe mismo no habría podido prepararse sin las tecnologías de que ya dispone la Sede de las Naciones Unidas y a las que tienen acceso los miembros del Grupo en todas las regiones del mundo. El público utiliza instrumentos eficaces, y una tecnología de la información eficaz puede utilizarse mucho mejor en aras de la paz.
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