
A/55/305 - S/2000/809
Informe en formato PDF
| I. Un cambio
necesario | II. Doctrina, estrategia y adopcíon de decisiones de
las operaciones de paz |
| III. Capacidad de la ONU para desplegar operaciones rápida y
eficazmente |
| IV. Los recursos de la Sede y la estructura de planificacíon y
apoyo de las operaciones de mantenimiento de la paz |
| V. Operaciones de las paz y la era de la informacíon |
| VI. Dificultades para la aplicacíon de las recomendaciones |
| Annexos : I Miembros del Grupo - II Bibliografía - III Resumen de las recomendaciones |
Cartas de transmisíon
Cartas idénticas de fecha 21 de agosto de 2000 dirigidas al Presidente de la Asamblea General y al Presidente del Consejo de Seguridad por el Secretario General
El 7 de marzo de 2000 convoqué a un Grupo de alto nivel para que realizara un examen a fondo de las actividades de las Naciones Unidas relativas a la paz y la seguridad y formulara un conjunto claro de recomendaciones específicas, concretas y prácticas para ayudar a las Naciones Unidas a llevar a cabo esas actividades en el futuro. Pedí al Sr. Lakhdar Brahimi, ex Ministro de Relaciones Exteriores de Argelia, que presidiera el Grupo, que estaba integrado por las siguientes personalidades eminentes de todo el mundo, con amplia experiencia en las esferas del mantenimiento de la paz, la consolidación de la paz, el desarrollo y la asistencia humanitaria: Sr. Brian Atwood, Embajador Colin Granderson, Dame Ann Hercus, Sr. Richard Monk, General retirado Klaus Naumann, Sra. Hisako Shimura, Embajador Vladimir Shustov, General Philip Sibanda y Dr. Cornelio Sommaruga.
Le agradecería que el informe del Grupo, que el Presidente del Grupo me transmitió mediante la carta adjunta de fecha 17 de agosto de 2000, se señalara a la atención de los Estados Miembros. El análisis del Grupo es franco pero equilibrado; sus recomendaciones son de vasto alcance, pero sensatas y prácticas. A mi juicio, la pronta aplicación de las recomendaciones del Grupo es indispensable para hacer que las Naciones Unidas sean una fuerza para la paz verdaderamente digna de crédito.
Muchas de las recomendaciones del Grupo se refieren a cuestiones que son plenamente de la competencia del Secretario General, en tanto que otras requerirán la aprobación y el apoyo de los órganos legislativos de las Naciones Unidas. Exhorto a todos los Estados Miembros a que me acompañen en el examen, la aprobación y el apoyo de la aplicación de dichas recomendaciones. Al respecto, me complace informarle que he designado al Vicesecretario General para que se ocupe del seguimiento de las recomendaciones del informe y supervise la preparación de un plan de aplicación detallado, que presentaré a la Asamblea General y al Consejo de Seguridad.
Confío en que el informe del Grupo, y en particular su resumen ejecutivo, se señalará a la atención de todos los dirigentes que vengan a Nueva York en septiembre de 2000 para participar en la Cumbre del Milenio. Esa reunión histórica de alto nivel brinda una oportunidad excepcional para que comencemos el proceso de renovar la capacidad de las Naciones Unidas para asegurar y consolidar la paz. Solicito el apoyo de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad para convertir en realidad el programa de vasto alcance contenido en el informe.
(Firmado) Kofi A. Annan
Carta de fecha 17 de agosto de 2000 dirigida al Secretario General por el Presidente del Grupo sobre las Operaciones de Paz de las Naciones Unidas
El Grupo sobre las Operaciones de Paz de las Naciones Unidas, que usted convocó en marzo del 2000, considera un honor que le haya encomendado la tarea de evaluar la capacidad de las Naciones Unidas para realizar con eficacia operaciones de paz y presentar recomendaciones francas, concretas y realistas para mejorarla.
Sr. Brian Atwood, el Embajador Colin Granderson, Dame Ann Hercus, el Sr. Richard Monk, el General retirado Klaus Naumann, la Sra. Hisako Shimura, el Embajador Vladimir Shustov, el General Philip Sibanda, el Dr. Cornelio Sommaruga y yo aceptamos esta tarea por el profundo respeto que usted nos merece y porque todos creemos fervientemente que el sistema de las Naciones Unidas puede hacer más por la causa de la paz. Admiramos enormemente su voluntad de realizar análisis muy críticos de las operaciones de las Naciones Unidas en Rwanda y Srebrenica. Este nivel de autocrítica es raro en una organización grande y particularmente raro en las Naciones Unidas.
También desearíamos agradecer a la Vicesecretaria General Louise Fréchette y al Jefe de Gabinete Sr. Iqbal Riza, que nos dedicaron mucho tiempo, nos acompañaron en todas nuestras reuniones y contestaron a nuestras muchas preguntas con incansable paciencia y claridad. Su conocimiento íntimo de las limitaciones actuales y las necesidades futuras de las Naciones Unidas nos resultaron de inmensa utilidad.
Examinar un sistema de la magnitud y complejidad de las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas y proponer recomendaciones para reformarlo en sólo cuatro meses es una tarea ímproba que habría sido imposible realizar sin la dedicación y el esfuerzo del Dr. William Durch (con el apoyo del personal del Centro Stimson) y el Sr. Salman Ahmed de las Naciones Unidas y sin la colaboración de los funcionarios de todo el sistema de las Naciones Unidas, incluidos los jefes de misión, que estuvieron dispuestos a ofrecer sus opiniones en entrevistas y en a menudo detalladas críticas de sus propias organizaciones y experiencias. Igualmente útiles fueron las aportaciones de ex jefes de operaciones de paz y comandantes de fuerzas, académicos y representantes de organizaciones no gubernamentales.
En el Grupo se debatió intensamente y se dedicaron largas horas a examinar las recomendaciones y conclusiones del análisis que sabíamos serían objeto de escrutinio e interpretación. En tres reuniones sucesivas de tres días de duración celebradas en Nueva York, Ginebra y nuevamente Nueva York, acordamos la letra y el espíritu del informe adjunto. Sus análisis y recomendaciones reflejan nuestro consenso, que le transmitimos en la esperanza de que servirá a la causa de una reforma y renovación sistemáticas de esta función básica de las Naciones Unidas.
Como decimos en el informe, somos conscientes de que usted está empeñado en una amplia reforma de la Secretaría. Esperamos, pues, que nuestras recomendaciones, con leves ajustes, de ser necesario, encajen en ese proceso general. Comprendemos que no todas las recomendaciones podrán aplicarse de la noche a la mañana, pero muchas exigen actuar con urgencia y requieren el apoyo inequívoco de los Estados Miembros.
Todos estos meses, hemos recibido, verbalmente y por escrito palabras de aliento de Estados Miembros, grandes y pequeños, del Sur y del Norte, que insistían en la necesidad urgente de mejorar la forma en que las Naciones Unidas enfrentan las situaciones de conflicto. Los instamos a que actúen con determinación para hacer realidad las recomendaciones que requieren de ellos una decisión oficial.
Tenemos plena confianza en que el funcionario que le sugerimos que designe para supervisar la aplicación de nuestras recomendaciones, tanto dentro de la Secretaría como por parte de los Estados Miembros, contará con su pleno apoyo, en consonancia con su convicción de que es preciso transformar a las Naciones Unidas en la institución del siglo XXI que deben ser para hacer frente con eficacia a las amenazas actuales y futuras a la paz mundial.
Por último, deseo expresar a título personal mi más profundo agradecimiento a todos mis colegas del Grupo que han aportado colectivamente al proyecto un impresionante caudal de conocimientos y experiencia. Han demostrado además invariablemente el más alto grado de compromiso con la Organización y una profunda comprensión de sus necesidades. En nuestras reuniones y nuestros contactos a distancia han sido todos sumamente amables e invariablemente, pacientes y generosos, con lo que la intimidante tarea de Presidente resultó relativamente más fácil y se convirtió en un verdadero placer.
(Firmado) Lakhdar Brahimi
Presidente del Grupo sobre las Operaciones de Paz de las Naciones Unidas