LA EJECUCIÓN DE UNA OPERACIÓN DE MANTENIMIENTO DE LA PAZ

Las Naciones Unidas no tienen ejército. Toda operación de mantenimiento de la paz se debe idear para que cumpla con las necesidades de cada nueva situación; y siempre que el Consejo de Seguridad exija la creación de una nueva operación, sus componentes deben integrarse a partir de cero o reconfigurarse para cumplir el nuevo mandato.
El Consejo de Seguridad, formado por 15 miembros, autoriza el despliegue de una operación de mantenimiento de la paz, y determina su mandato. Dichas decisiones requieren al menos nueve votos a favor y están sujetos a veto a través del voto negativo de cualquiera de los miembros permanentes del Consejo: China, Francia, la Federación de Rusia, el Reino Unido y los Estados Unidos. El Secretario General formula recomendaciones sobre cómo se debe iniciar y llevar a cabo la operación e informa de su progreso. El Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz es responsable de proporcionar dirección política y ejecutiva a las operaciones sobre el terreno.
Los países que contribuyen con tropas y policía proporcionan el personal militar, los observadores militares y los oficiales de policía civil que se necesitan. Asimismo, los Estados Miembros o los contratistas privados deben garantizar los suministros, el equipo, el transporte y el apoyo logístico. Las Naciones Unidas compensan a todos los países por el gasto que suponen las tropas y el equipo mediante un acuerdo de arrendamiento. En las operaciones de mantenimiento de la paz, el personal de policía civil y militar sigue siendo miembro de su propia plantilla nacional pero sirve bajo el mando operativo de las Naciones Unidas y ha de obrar exclusivamente de conformidad con el carácter internacional de su misión. Entre los funcionarios civiles que sirven en operaciones de mantenimiento de la paz se incluye el personal asignado del propio sistema de la ONU, aportado por los Estados Miembros e individuos de contratación internacional o local para realizar trabajos determinados.

El tiempo que se necesita para desplegar una misión varía, y depende principalmente de la voluntad de los Estados Miembros de aportar tropas a una operación concreta. La disposición oportuna de recursos financieros y la capacidad estratégica de carga afectan también al tiempo necesario para el despliegue. En 1973, por ejemplo, se desplegaron en 24 horas elementos de la segunda Fuerza de Emergencia de las Naciones Unidas (FENU II) en el Oriente Medio. Sin embargo, puede llevar meses reunir y desplegar los elementos necesarios en algunas misiones con mandatos muy complejos, con logística difícil, o donde el personal de mantenimiento de la paz hace frente a riesgos importantes.

Durante este proceso, tienen lugar contactos intensivos entre los Estados Miembros, la Secretaría y las partes sobre el terreno. Los miembros del Consejo de Seguridad, fundamentalmente los cinco miembros permanentes, y los países que aportan personal tiene un papel especialmente importante. A menudo, también están implicadas las disposiciones regionales. La consulta se inicia con la etapa de planificación de una operación y continúa durante su existencia. El Secretario General informa periódicamente al Consejo de Seguridad sobre las actividades de la operación.

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Cómo se financian las operaciones
de mantenimiento de la paz

La Asamblea General de la ONU autorizó la primera utilización de contingentes
en las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en 1956.
Noviembre de 1956. Foto de las Naciones Unidas.



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