| Allí donde las estructuras políticas inadecuadas no aseguren la transferencia de poder de una manera ordenada, donde las poblaciones insatisfechas y vulnerables sean objeto de manipulación y la competencia por los limitados recursos intensifique la ira y la frustación entre las personas atrapadas en la pobreza, los conflictos armados seguirán estallando. Esos elementos dan pábulo a la violencia en el interior de los Estados o entre ellos, y el número incontable de armas, que se pueden obtener fácilmente en todo el mundo, proporcionan los medios. Los resultados son el sufrimiento humano, en ocasiones en escala masiva, las amenazas a la paz y la seguridad internacionales más amplias, y la destrucción de la vida social y económica de poblaciones enteras.
Muchos de los conflictos de hoy pueden parecer remotos a los que no están directamente en la línea de fuego. Pero las naciones del mundo tienen que sopesar los riesgos de las medidas que se adopten contra los peligros comprobados de la inacción. El fracaso de la comunidad internacional en intentar controlar los conflictos y resolverlos por medios pacíficos puede provocar conflictos mayores en que intervengan más actores. La historia reciente ha puesto de manifiesto con qué rapidez las guerras civiles entre diferentes partes en un país pueden desestabilizar a los países vecinos y extenderse por regiones enteras. Pocos son los conflictos modernos que puedan considerarse verdaderamente "locales". A menudo generan una multitud de problemas-como el tráfico ilícito de armas, el terrorismo, el tráfico de drogas, las corrientes de refugiados, y los daños al medio ambiente. Sus repercusiones se sienten mucho más allá de la zona de conflicto inmediata. Se necesita la cooperación internacional para hacer frente a ésos y otros problemas de alcance mundial. La labor de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz, basada en medio siglo de experiencia en esa esfera, es una herramienta indispensable. Su legitimidad y universalidad son excepcionales y se derivan del hecho de ser una acción emprendida en nombre de una organización mundial integrada por 192 Estados Miembros. Las operaciones de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz pueden abrir puertas que de otra forma permanecerían cerradas a los esfuerzos que se realizan en la esfera del establecimiento y la consolidación de la paz para garantizar una paz duradera. |