| Las Naciones Unidas están haciendo frente a un desafío extraordianrio en la labor que realizan en el mantenimiento de la paz. El número de operaciones de paz está por alcanzar una cifra sin precedentes, el despliegue de tropas aumenta en espiral y la necesidad de un mayor número de especialistas civiles se está haciendo más apremiante. A principios de 2004, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas encaraba la perspectiva de crear o ampliar las operaciones de mantenimiento de la paz en una escala que no tiene precedentes. En ese momento, el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas tenía a su cargo la gestión de 15 operaciones sobre el terreno, 14 de las cuales eran operaciones de mantenimiento de la paz y una misión política. A esta lista se añadían posibles operaciones en Burundi, el Sudán, Haití y el Iraq, más la perspectiva de que también se ampliara la misión de las Naciones Unidas en Chipre. Las Naciones Unidas han mejorado constantemente su capacidad para apoyar las operaciones existentes y planificar nuevas operaciones. Sin embargo, esas demandas en aumento pondrán a prueba la capacidad de las Naciones Unidas en la esfera del mantenimiento de la paz como nunca antes y exigirán cuantiosos recursos adicionales para poderlas satisfacer. Las preguntas y respuestas que figuran a continuación describen la labor de las Naciones Unidas en la esfera del mantenimiento de la paz en 2004.
El mantenimiento de la paz es una forma de ayudar a los países asolados por los conflictos a crear condiciones favorables para la paz sostenible. Los integrantes de las fuerzas de mantenimiento de la paz -soldados y oficiales militares, oficiales de policía civil y personal civil procedentes de muchos países-supervisan y observan los procesos de paz que surgen con posterioridad a las situaciones de conflicto y prestan asistencia a los excombatientes en la aplicación de los acuerdos de paz que se han firmado. Esa asistencia se presenta de diversas formas, incluidas las medidas de fomento de la confianza, las disposiciones para compartir el poder, el apoyo electoral, el fortalecimiento del imperio de la ley, y el desarrollo económico y social.
La Carta de las Naciones Unidas otorga al Consejo de Seguridad la atribución y la responsabilidad de adoptar medidas colectivas para mantener la paz y la seguridad internacionales. Por esta razón, la comunidad internacional generalmente se dirige al Consejo de Seguridad para que autorice operaciones de mantenimiento de la paz. La mayoría de esas operaciones se establecen y llevan a cabo por las propias Naciones Unidas con tropas que desempeñan sus funciones bajo el mando operacional de las Naciones Unidas. En otros casos, cuando no se considera apropiada o viable la participación directa de las Naciones Unidas, el Consejo autoriza a organizaciones regionales, como la Organización del Tratado del Atlántico del Norte (OTAN), la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO), o a coaliciones de países dispuestos a hacerlo a que lleven a cabo determinadas funciones relacionadas con el mantenimiento de la paz o la imposición de la paz. |