| 1948 - 1998 | ![]() | 50 AÑOS DE OPERACIONES DE MANTENIMIENTO DE LA PAZ DE LAS NACIONES UNIDAS |
CONTENIDO
¿Qué son las operaciones de Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz? | ¿Cuál es su alcance? |
¿Quién está a cargo de éstas? | ¿Cuánto cuestan? |
¿Cómo se paga al personal de mantenimiento de la paz?
|¿Quiénes aportan personal y equipo? |
¿Porqué las operaciones de mantenimiento de la paz siguen siendo esenciales?
¿Qué son las operaciones de Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz?
El año de 1998 señala el medio siglo de las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas. Las operaciones de mantenimiento de la paz fueron desarrolladas en primera instancia por las Naciones Unidas como uno de los medios para mantener la paz y la seguridad internacionales. La mayor parte de sus miembros, a los que se suele denominar "cascos azules", han sido soldados, alistados por sus gobiernos para llevar a cabo la disciplina militar y el entrenamiento necesarios para la tarea del establecimiento y el mantenimiento de la paz. En reconocimiento de su contribución, los miembros de las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas fueron distinguidos con el premio Nobel de la Paz de 1998.
Los gobiernos recurren cada vez más a las Naciones Unidas para ocuparse de los conflictos de carácter étnico y nacionalista que han estallado en muchas regiones desde el final de la Guerra Fría. Mientras que en el transcurso de los primeros 40 años de las operaciones de mantenimiento de la paz sólo se organizaron 13, desde 1988 se han desplegado 36 nuevas operaciones. Con su cenit en 1993, el despliegue total del personal civil y militar de la ONU alcanzó una cifra de más de 80,000 procedentes de 77 naciones.. Misiones complejas que implican al mismo tiempo actividades políticas, militares y humanitarias, han ganado sido establecidas basándose en la experiencia adquirida en las misiones "tradicionales"de mantenimiento de la paz, que, sobre todo, conllevan labores de carácter militar- tales como el control de loa altos el fuego, la separación de fuerzas enemigas y el mantenimiento de zonas de separación.
Oficiales civiles de policía, observadores electorales, monitores de derechos humanos y otros civiles se han unido a las fuerzas de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas. Sus tareas van desde la protección y la liberación de asistencia, para ayudar a los antiguos contendientes a poner en marcha complicados acuerdos de paz. Las misiones de mantenimiento de la paz de la ONU han sido solicitadas para ayudar a desarmar y desmovilizar a antiguos combatientes, para entrenar y supervisar a la policía civil, y para organizar y observar elecciones. Trabajando con las agencias de la ONU y otras organizaciones humanitarias, los componentes de las misiones de mantenimiento de la paz han ayudado a que los refugiados vuelvan a sus hogares, supervisado el respeto de los derechos humanos, neutralizado minas anti-personales y comenzado la reconstrucción.
Las operaciones de mantenimiento de la paz son normalmente creadas por el Consejo de Seguridad, el órgano de la ONU con responsabilidad primaria para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. El Consejo decide el tamaño de la operación, sus objetivos generales y su marco temporal. Dado que la ONU no tiene fuerzas militares o de policía civil propias, los Estados Miembros son los que deciden si participar en una misión, y en ese caso, que personal y equipamiento están dispuestos a ofrecer.
Para que una operación de mantenimiento de la paz tenga éxito, necesita un mandato claro y plausible, una dirección efectiva en los Cuarteles Generales y sobre el terreno, el apoyo político y financiero sostenido por parte de los Estados Miembros, y -quizás lo más importante- la cooperación de las partes en conflicto. La misión debe contar con el consentimiento del Gobierno del país donde es desplegada -y frecuentemente de las otras partes implicadas- y no debe ser usada de ninguna manera para favorecer a una de las partes contra la otra. El arma más poderosa de los componentes de una misión de mantenimiento de la paz es su imparcialidad y su legitimidad, que se deriva del hecho de que representan a la comunidad internacional en su conjunto.
Las tropas que forman parte de las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU portan armas ligeras y se les permite usar un mínimo de fuerza en defensa propia, o si personas armadas tratan de impedir que desempeñen las tareas para las que están autorizadas. Los observadores y la policía civil van normalmente desarmados.
Los componentes de las misiones de mantenimiento de la paz no pueden imponer la paz donde no existe una paz que mantener. Sin embargo, donde las partes en conflicto están resueltas a resolver sus diferencias pacíficamente, una operación de mantenimiento de la paz de la ONU puede actuar como catalizador para la paz y ayudar a crear un "espacio para respirar": una atmósfera más estable y segura en la cual soluciones políticas duraderas puedan ser encontradas y puestas en práctica.
El mantenimiento de la paz por la ONU no debe ser confundido con otras formas de intervención militar multilateral, incluyendo las acciones de "imposición". En varias ocasiones, el Consejo de Seguridad ha autorizado a los Estados Miembros a usar "todos los medios necesarios" -incluyendo la fuerza- para hacer frente a conflictos armados o a amenazas contra la paz. Utilizando dicha autorización, los Estados Miembros formaron coaliciones militares en el conflicto coreano en 1950 y, en los años ´90, en respuesta a la invasión iraquí de Kuwait. Además de las operaciones de la ONU fueron desplegadas operaciones multilaterales en Somalia, Ruanda, Haití y Bosnia-Herzegovina. En 1997, el Consejo de Seguridad autorizó una acción de una "coalición de países voluntarios" para hacer frente a la situación en Albania. También autorizó el despliegue de una fuerza multinacional de mantenimiento de la paz en la República Centroafricana, la cual fue reemplazada en marzo de 1998 por la Misión en la República Centroafricana (MINURCA). El mandato más reciente de una operación de mantenimiento de la paz fue la Misión de Observación de las Naciones Unidas en Sierra Leona (UNOMSIL), que fue autorizada por el Consejo en julio de 1998.
¿Cuál es el alcance de las Operaciones de Mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas?
Desde 1948, han habido 49 operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU. 36 operaciones fueron creadas por el Consejo de Seguridad entre 1988 y 1998. Actualmente, hay en marcha 17, que implican a 14.453 efectivos al final de agosto de 1998. Más de 750.000 militares y policías civiles y miles de otras personas civiles han participado en operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU; 1.581 han perdido la vida mientras participaban en estas misiones hasta el 31 de agosto de 1998.
Son los 15 Estados miembros del Consejo de Seguridad, no el Secretario General, los que organizan y definen las misiones de mantenimiento de la paz. En la Carta de las Naciones Unidas se dispone que el Consejo tiene la responsabilidad primordial de mantener la paz y la seguridad internacionales. Los cinco miembros permanentes del Consejo - China, Francia, la Federación de Rusia, el Reino Unido y los Estados Unidos - pueden vetar cualquier decisión concerniente a las operaciones de mantenimiento de la paz.
Los soldados que integran las misiones de mantenimiento de la paz no juran obediencia a las Naciones Unidas. Los gobiernos que ofrecen voluntariamente su personal negocian con sumo cuidado las condiciones de su participación, por ejemplo, las relativas a la estructura de mando y al control de las operaciones. Esos gobiernos siguen teniendo autoridad suprema sobre las fuerzas militares que sirven bajo la bandera de las Naciones Unidas, incluso en cuestiones de disciplina y de personal, y pueden retirar sus tropas si así lo desean. Los soldados de mantenimiento de la paz visten sus uniformes nacionales, pero para identificarse como integrantes de las misiones, también llevan cascos y boinas azules, así como distintivos de las Naciones Unidas.
El presupuesto estimado de la ONU para operaciones de mantenimiento de la paz para el período de julio 1997 - junio 1998 es aproximadamente de 1.000 millones de dólares. Ha disminuido desde alrededor de 3.000 millones de dólares en 1995, que recogía el gasto de la operación de mantenimiento de la paz de la ONU en la antigua Yugoslavia. Todos los Estados Miembros contribuyen a los costes de mantenimiento de la paz según una fórmula que han establecido y sobre la que se han puesto de acuerdo previamente. Sin embargo, hasta febrero de 1998, los Estados Miembros debían a la ONU alrededor de 1.600 millones de dólares en pagos corrientes y retrasados por operaciones de mantenimiento de la paz.
¿Cómo se paga al personal de mantenimiento de la paz?
Los gobiernos pagan a los soldados de las operaciones de mantenimiento de la paz según el grado y la escala de sueldos nacionales. Las Naciones Unidas pagan un reembolso a los países que aportan contingentes voluntariamente a las operaciones de mantenimiento de la paz con arreglo a una tarifa única de 1.000 dólares al mes por soldado. Las Naciones Unidas también reintegran a los países el valor del equipo que aportan. Sin embargo, el pago de esos reembolsos suele aplazarse debido a los deficit de dinero en efectivo que se producen cuando los Estados Miembros no pagan sus cuotas.
¿Quiénes aportan personal y equipo?
Todos los Estados Miembros comparten la responsabilidad por el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Desde 1948, más de 110 países han contribuido con personal en diferentes momentos. En agosto de 1999, 77 Estados Miembros estaban contribuyendo con personal militar y de policía civil a las misiones existentes. El personal civil ha provenido de prácticamente todos los países.
¿Porqué las operaciones de mantenimiento de la paz siguen siendo esenciales?
Los conflictos armados siguen produciéndose, generados por una diversidad de causas: estructuras políticas inadecuadas en Estados en colapso, o fracaso para llevar a cabo una ordenada transferencia de poderes; poblaciones insatisfechas identificadas con grupos cada vez menores, a menudo basados en la etnia, que puede o no respetar las fronteras nacionales; la competencia por recursos escasos se intensifica a medida que la cólera y la frustración crece entre poblaciones atrapadas en la pobreza. Estos elementos proporcionan un suelo fértil para la violencia dentro de o entre los Estados. La violencia es alimentada por un número masivo de prácticamente todos las clases de armas, fácilmente disponibles en todo el mundo. Los resultados son el sufrimiento humano -a menudo a gran escala -, amenazas a la paz y a la seguridad más amplias, y la destrucción de la vida social y económica de poblaciones enteras.
Muchos de los conflictos actuales pueden parecer remotos para aquellos que no se encuentran en la línea de fuego. Pero las naciones del mundo deben sopesar los riesgos de una acción frente a los probados peligros de la inacción. El fracaso de la comunidad internacional para intentar controlar los conflictos y para resolverlos pacíficamente puede dar lugar a mayores de mayor alcance que impliquen a un mayor número de actores. La historia reciente ha mostrado la rapidez con que las guerras civiles en un país determinado pueden desestabilizar a los países vecinos y extenderse por regiones enteras. Pocos conflictos modernos pueden ser realmente considerados como "locales". A menudo dan lugar un amplio abanico de problemas, tales como el comercio ilegal de armas, terrorismo, el tráfico de drogas y los flujos de refugiados. Daños al medio ambiente - cuyas repercusiones van mucho más allá de la zona en conflicto. La cooperación internacional es necesaria para resolver éste y otros problemas mundiales. Las misiones de paz de Naciones Unidas, organizadas sobre la base de medio siglo de experiencia en la materia, son un instrumento indispensable. La legitimidad y universalidad que les otorga el respaldo de una organización mundial, con 185 Estados miembros, son únicas. Las operaciones de la paz de Naciones Unidas pueden abrir puertas que, de otra forma, permanecerían cerradas a los esfuerzos de mantenimiento y construcción de la paz, para garantizar una paz duradera.
Preparado por el Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas - Octubre 1998.
No es un documento oficial de las Naciones Unidas