1 de octubre de 1999

 

LAS NACIONES UNIDAS Y TIMOR ORIENTAL:

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

 

 

  1. ¿Cuál es el origen del trabajo de las Naciones Unidas en Timor Oriental?
  2. Timor Oriental ha estado en la agenda internacional desde 1960, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas colocó al territorio en la lista de los Territorios no Autónomos. En ese tiempo, Timor Oriental era administrado por Portugal. En 1974, Portugal trató de establecer un gobierno provisional y una asamblea popular que determinara la situación de Timor Oriental. La guerra civil estalló entre quienes estaban a favor de la independencia y los que apoyaban la integración a Indonesia. Portugal, incapaz de controlar la situación, se retiró. Poco tiempo después, Indonesia intervino militarmente y más tarde integró a Timor Oriental como su vigésima séptima provincia. Las Naciones Unidas nunca reconocieron la integración, y tanto el Consejo de Seguridad como la Asamblea General pidieron la retirada de Indonesia. Desde principios de 1982, a petición de la Asamblea, todos los Secretarios Generales de la ONU, han sostenido pláticas regulares con los dos países con la finalidad de resolver la situación del territorio.

    En 1997, el Secretario General, Kofi Annan manifestó su determinación de darle un nuevo ímpetu a las pláticas. Los esfuerzos sostenidos por el Secretario General y su Representante Personal, el Embajador Jamsheed Marker (Pakistán), culminaron en un avance importante. En junio de 1998, el nuevo Presidente de Indonesia, B.J. Habibie, propuso darle una autonomía limitada a Timor Oriental y que éste continuara siendo parte de Indonesia. Indicó también, en una declaración posterior, que si los timorenses orientales rechazaban su propuesta, Indonesia tendría que aceptar la pérdida del territorio. A la luz de esta propuesta, las pláticas se revitalizaron, bajo los auspicios del Secretario General y de su Representante Personal. Rápidamente hubo progresos, que dieron como resultado una serie de acuerdos entre Indonesia y Portugal, firmados en Nueva York el 5 de mayo de 1999. En esa fecha, el Secretario General anunció que los dos Gobiernos habían acordado confiarle la organización y realización de una "consulta popular" con el fin de averiguar si el pueblo de Timor Oriental – incluyendo a quienes viven dentro y fuera del territorio – aceptaba o rechazaba una autonomía especial para Timor Oriental aceptando ser parte de la República de Indonesia.

     

  3. ¿Por qué el Consejo de Seguridad estableció UNAMET?
  4. En los Acuerdos firmados el 5 de mayo, Indonesia y Portugal solicitaron al Secretario General de las Naciones Unidas establecer una misión de campo para realizar una consulta en la cual se le preguntaría al pueblo de Timor Oriental, a través del voto secreto, si aceptaba o rechazaba una propuesta de Indonesia para otorgarle autonomía especial. El Secretario General informó sobre los Acuerdos al Consejo de Seguridad, el cual estableció UNAMET el 11 de junio de 1999. La misión desplegó un personal internacional compuesto por cerca de 900 integrantes para que realizaran las tareas relacionadas con la consulta popular. UNAMET también empleó a personal local, el cual llegó a sumar a 4,000 personas, durante el periodo de la consulta.

     

  5. ¿Qué logró UNAMET?
  6. UNAMET brindó al pueblo de Timor Oriental la oportunidad de elegir libremente su condición futura, basándose en una votación directa, secreta y universal. Esta consulta, organizada y realizada por UNAMET, se llevó a cabo el 30 de agosto de 1999. Bajo la dirección de Ian Martin (Reino Unido), Representante Especial del Secretario General para la Consulta Popular en Timor Oriental, UNAMET desplegó a 480 funcionarios electorales internacionales, alrededor de 3,000 funcionarios electorales locales y a más de 200 personas en otras oficinas de UNAMET – incluyendo Asuntos Políticos, Administración, Derechos Humanos y Asuntos Humanitarios – así mismo, movilizó a 275 policías civiles y a 50 oficiales militares de enlace para apoyar el proceso de la consulta en todos sus aspectos. UNAMET dirigió una campaña masiva de información pública que alcanzó a todos los timorenses orientales dentro y fuera del territorio. A pesar de lo extremadamente apretado del calendario fijado por el Acuerdo principal del 5 de mayo y de las difíciles condiciones del territorio – terreno montañoso, carreteras y comunicaciones deficientes – UNAMET registró a 451,792 votantes potenciales de una población superior a las 800,000 personas en Timor Oriental y el extranjero. Para las votaciones del 30 de agosto de 1999, la Misión colocó 850 casillas en 200 lugares, en todo el territorio. Se establecieron casillas adicionales para los timorenses orientales que se encontraban fuera del territorio.

    El resultado de la consulta fue decisivo. Cerca del 98 por ciento de los votantes registrados fueron a las urnas. Los votantes de Timor Oriental decidieron con un margen de 94,388 votos (21.5 por ciento) contra 344,580 (78.5 por ciento) rechazar la autonomía propuesta y empezar un proceso de transición hacia la independencia. El resultado fue validado por la Comisión Electoral Independiente y comunicado simultáneamente por el Secretario General al Consejo de Seguridad en Nueva York y al pueblo de Timor Oriental el 3 de septiembre (4 de septiembre en Timor Oriental). Entonces, UNAMET emprendió su siguiente tarea, preparar la implementación del resultado de la consulta.

     

  7. ¿Por qué se rompió la ley y el orden?
  8. Durante las negociaciones de los Acuerdos del 5 de mayo, los signatarios acordaron que era esencial un ambiente libre de violencia para lograr realizar un proceso de consulta libre y justo. Los Acuerdos del 5 de mayo pusieron la responsabilidad de la seguridad en manos de las autoridades indonesias, en particular de la policía de Indonesia. Al desplegarse UNAMET, la tensión en el territorio continuo siendo elevada y se difundieron informes que decían que había elementos militares de Indonesia se encontraban en Timor Oriental proporcionando armas y entrenamiento a las milicias en favor de la autonomía. Durante toda la misión, el Consejo de Seguridad, el Secretario General y la UNAMET recordaron repetidamente a las autoridades indonesias su responsabilidad de mantener la ley y el orden, particularmente a la luz de la impunidad con la cual se estaban las actividades violentas de las milicias locales en favor de la autonomía. Los funcionarios de Indonesia reafirmaron repetidamente su compromiso de cumplir con sus responsabilidades, conforme a los Acuerdos del 5 de mayo y de emitir las órdenes para este efecto. Sin embargo, estas garantías no se tradujeron en acciones efectivas en la práctica. Un informe de la misión del Consejo de Seguridad enviada a Indonesia y a Timor Oriental del 8 al 12 de septiembre sostuvo que un gran número de militares y policías habían apoyado a la milicia.

     

  9. ¿Por qué aceptó la ONU que Indonesia fuera responsable de la seguridad?

Durante las discusiones y las negociaciones sostenidas para los Acuerdos del 5 de mayo, Indonesia puso en claro que continuaría con la consulta sólo si se le otorgaba responsabilidad exclusiva del mantenimiento de la ley, el orden y la seguridad en Timor Oriental. La ONU sintió que la oportunidad histórica debía ser aprovechada, a pesar de los riesgos. Por lo tanto, la ONU y Portugal aceptaron esta condición pero alertaron a Indonesia sobre ciertos aspectos claves de la situación de seguridad. Entre ellos, tener un control estricto de los grupos civiles armados y detener y procesar rápidamente a aquellos responsables de incitar el uso de violencia, así como proscribir las actividades de los grupos armados. El acuerdo separado sobre seguridad hacía énfasis en que era esencial la "absoluta neutralidad de las Fuerzas Armadas de Indonesia y de la Policía de Indonesia" para lograr crear las condiciones necesarias para un voto libre y justo. El Consejo de Seguridad respaldó los Acuerdos del 5 de mayo, incluyendo los aspectos de seguridad. Durante el proceso de consulta popular, el Secretario General informó en repetidas ocasiones a las autoridades de Indonesia sobre problemas con la seguridad en Timor Oriental. También le informó al Consejo de Seguridad, el cual a su vez emitió declaraciones y resoluciones que apoyaban al Secretario General y solicitaban a Indonesia responder a las preocupaciones de la comunidad internacional.

 

6. ¿Por qué la ONU no contó con un plan de contingencia efectivo para lidiar con los problemas de seguridad?

Toda operación de la ONU tiene planes de contingencia en caso de que las cosas no salgan de acuerdo con lo planeado. También contó con ellos en el caso de UNAMET. Sin embargo, aún los peores escenarios previstos por la ONU y sus aliados no previeron el nivel de violencia y la política de "devastación" que siguió al anunció de los resultados de la votación. Desde el comienzo UNAMET estaba preocupada de que hubiera violencia después de las elecciones, pero la escala y la naturaleza extrema y organizada de la violencia que efectivamente se dio fue totalmente imprevista por las Naciones Unidas y por otras comunidades internacionales.

Durante todo el proceso de consulta popular, la UNAMET, el Secretario General y el Consejo de Seguridad llamaron repetidamente la atención a las autoridades en Indonesia para que mejorara la situación de seguridad. Aunque en ciertos períodos las autoridades iniciaron acciones para aliviar el problema, pero éste persistió a pesar de que Indonesia insistía en que cumpliría con sus compromisos conforme a los Acuerdos del 5 de mayo.

 

7. ¿Por qué la policía civil de la UNAMET y los oficiales de enlace no pararon la violencia?

La policía civil y los oficiales de enlace desplegados con UNAMET no contaban con la autoridad ni los medios para acabar con la violencia. Hay varias razones que explican esto:

La responsabilidad de mantener la ley y el orden radican firmemente en el Gobierno indonesio, primero porque Indonesia fue la autoridad de facto en Timor Oriental, y segundo porque Indonesia afirmó en los Acuerdos del 5 de mayo que así lo haría. Se desplegó la UNAMET en Timor Oriental de acuerdo con los Acuerdos suscritos el 5 de mayo por Indonesia, Portugal y el Secretario General de las Naciones Unidas. Estos documentos explicaban en forma clara la naturaleza de la consulta popular, la redacción de la pregunta que se plantearía a los timorenses orientales y como debería realizarse el proceso.

En los Acuerdos del 5 de mayo se asignaba específicamente a Indonesia la responsabilidad de mantener un "ambiente seguro sin violencia ni otras formas de intimidación" así como la de mantener la ley y el orden general en el territorio. El Acuerdo también especificaba el papel limitado que desempeñaría la policía civil de UNAMET, la cual debería asesorar a la policía Indonesia durante las fases operacionales de la consulta, y supervisar el acompañamiento de los votos y las urnas desde y hacia los sitios de votación. Los oficiales de enlace, desplegados después de las consultas con el Gobierno indonesio deberían mantener contacto con las Fuerzas Armadas Indonesias en un esfuerzo adicional para facilitar la acción de las autoridades indonesias.

El Consejo de Seguridad autorizó el despliegue de UNAMET sobre la base de estos acuerdos. Por lo tanto, la policía civil y el personal militar de la UNAMET era un número reducido: 275 policías civiles y 50 observadores Militares, todos ellos sin armas. Las Naciones Unidas no cuentan con personal de policía civil o militar permanente, listo para despliegue inmediato. Cada vez que se autoriza un despliegue, el Secretario General debe solicitar a los gobiernos que pongan a disposición el personal necesario. Los gobiernos ofrecieron policía civil y militar para ir a Timor Oriental a cumplir con los deberes, y sólo con los deberes autorizados por el Consejo de Seguridad.

 

8. ¿Por qué las Naciones Unidas procedieron con la consulta cuando las condiciones de seguridad eran inestables?

El tiempo acordado para la consulta fue muy breve. La perspectiva de alcanzar una mayor seguridad demorando el proceso o suspendiéndolo debía ser sopesada cuidadosamente contra el riesgo de privar a la población de Timor Oriental de una oportunidad histórica que tal vez nunca se repetiría. El deseo de los timorenses orientales de continuar era evidente. A pesar de la violencia y la intimidación, ellos mostraron su determinación de seguir con el proceso presentándose de forma masiva en el registro. En sus contactos con UNAMET y otros representantes de las Naciones Unidas, los líderes y las comunidades de Timor Oriental indicaron su apoyo para continuar con el proceso, incluso los líderes de los grupos de oposición de Timor Oriental habían logrado avances en sus esfuerzos de conciliación.

Al tiempo que el Consejo de Seguridad y los Estados Miembros de las Naciones Unidas condenaban los actos de violencia e intimidación de las milicias armadas pro autonomía e instaban a las autoridades indonesias a que cumplieran con su deber, apoyaban la decisión del Secretario General de continuar. Por su parte, las autoridades indonesias reafirmaron repetidamente su compromiso de garantizar un ambiente seguro. En ningún momento los Gobiernos portugués ni indonesio -- partes de los Acuerdos del 5 de mayo -- solicitaron la suspensión del proceso de consulta.

En una conferencia de prensa en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York el 28 de septiembre, el líder del Frente Revolucionario para la Independencia de Timor Oriental (FRETILIN), Xanana Gusmao, dijo que "apoyaba totalmente" la decisión del Secretario General Kofi Annan de proceder con el referendo. El Sr. Gusmao dijo que durante 23 años la población de Timor Oriental había vivido en peligro y un gran número de personas habían muerto para obtener el derecho a la autodeterminación. Ellos aceptaron el riesgo y estaban decididos a continuar con el fin de lograr su meta sagrada. Agregó que nadie esperaba que la violencia alcanzara el nivel al que llegó.

 

9. ¿Abandonaron las Naciones Unidas Timor Oriental?

Durante todo el proceso de consulta, y a pesar de la violencia desencadenada posteriormente, la Organización de las Naciones Unidas está decidida a continuar con su trabajo en Timor Oriental y a cumplir con sus compromisos. El personal de UNAMET demostró su determinación organizando y dirigiendo una votación logísticamente difícil a pesar de la atmósfera volátil y con frecuencia incierta. A raíz de los ataques orquestados después de las votaciones, las Naciones Unidas han sido clave para formular la respuesta de la comunidad internacional a la violencia, y en canalizar la asistencia humanitaria a los afectados.

Como la tensión crecía después de la votación, el personal de la UNAMET en Timor Oriental siguió con el trabajo de reconciliar el número de votos con el número registrado de votantes y hacer cuadrar los resultados. Como después de anunciar los resultados la situación quedó fuera de control, un grupo clave de 100 individuos del personal internacional de UNAMET permaneció en las oficinas de la misión en Dili, en donde cientos de timorenses orientales al igual que un número de periodistas buscaron refugio. El personal de UNAMET insistía en quedarse hasta que unos 1,400 timorenses orientales pudieran ser traslados con ellos temporalmente a Australia el 14 de septiembre. Una docena del personal de las Naciones Unidas siguió haciendo presencia en Dili después de que el resto del personal de UNAMET salió el 14 de septiembre. La misión recibió refuerzos con la llegada de INTERFET el 19 de septiembre.

En Nueva York, el Secretario General Annan continuó presionando a Indonesia para que cumpliera con su responsabilidad de mantener la seguridad y el orden en el territorio. Presionó a Indonesia pública y privadamente para que arrestara y castigara a los culpables de la violencia. En los días que siguieron el anuncio de los resultados, el Secretario General "estuvo al teléfono" virtualmente veinticuatro horas diarias para reunir el apoyo de los gobiernos con el fin de conformar una fuerza multinacional autorizada por el Consejo de Seguridad y comandada por una nación líder de forma que se pudiera controlar la situación. El Secretario General alentó a la delegación del Consejo de Seguridad despachada a la región para instar a Indonesia a ver la necesidad de una rápida mejoría de la situación, y finalmente presionó al Gobierno de Indonesia a aceptar el despliegue de una fuerza de seguridad internacional, lo que efectivamente hizo el 12 de septiembre. Después de días de 24 horas de negociaciones, el Consejo de Seguridad votó unánimemente la autorización de la creación de una fuerza multinacional, tal como lo solicitó el Gobierno de Indonesia, para "tomar todas las medidas necesarias" tendientes a restaurar la paz y la seguridad en Timor Oriental.

Además de organizar la entrega urgente de asistencia humanitaria, las Naciones Unidas está dedicada a apoyar la transición de Timor Oriental hacia la independencia, tal como prescriben los Acuerdos del 5 de mayo. Las Naciones Unidas está preparando un despliegue mayor de personal civil y militar para ayudar a los timorenses orientales durante este crucial período, una vez que la Fuerza Internacional en Timor Oriental (INTERFET) haya restaurado la seguridad en el territorio.

 

10. ¿Cuál es la extensión del desastre humanitario en Timor Oriental? ¿Qué está haciendo la ONU al respecto?

Las cifras exactas no están disponibles aún, pero se cree que al perderse por completo el orden y el respeto de la ley en Septiembre, hasta 500,000 personas – casi dos terceras partes de población de Timor Oriental -- huyeron de sus hogares. En algunas áreas, se estima que el 80% de las estructuras han sido destruidas. Por el momento, es imposible precisar el número de personas muertas.

Se cree que 200,000 han huido a las montañas y selvas de Timor Oriental. Se estima que hay entre 100,000 y 150,000 refugiados en Timor Occidental. Una estimación inicial de las agencias de la ONU, publicada el 28 de septiembre, señala que el costo de brindar asistencia y protección a las personas desplazadas en Timor Oriental y Occidental será de unos 135.5 millones de dólares, durante los próximos seis meses. Las agencias humanitarias están preocupadas por la amenaza de un brote de malaria durante el próximo período de lluvias y por la falta de abastecimientos médicos y de personal. Otras preocupaciones son la falta de seguridad, que impide que la asistencia llegue a las personas en el campo, y la presencia de la milicia, la cual obstaculiza el regreso de las personas desplazadas a sus hogares. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) estima que 740,000 timorenses orientales necesitarán asistencia alimentaria durante los próximos seis meses.

Aún antes del estallido de violencia generalizada, la ONU estuvo asistiendo a las personas que habían sido arrojadas de sus casas por el deterioro de la seguridad. Durante el periodo de registro, por ejemplo, la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Refugiados organizó convoyes de ayuda para más de 60,000 personas desplazadas en varios sitios.

A pesar de que las agencias humanitarias fueron obligadas a detener sus actividades por algunos días después del estallido de violencia generalizada, dichas agencias se ocuparon inmediatamente de evaluar las necesidades. Para dirigir este esfuerzo un equipo interagencial de alto nivel de la ONU viajó a Jakarta y a Dili. Algunos miembros del equipo permanecieron en Dili como parte del núcleo de la presencia de UNAMET para negociar con las autoridades militares indonesias y con las milicias, la reanudación de convoyes de auxilio para las personas desplazadas. Además, se inició el suministro de alimentos por medio de paracaídas el 17 de septiembre. En Timor Oriental, se están desplegando de manera creciente, en la medida en la que las condiciones de seguridad lo permiten, trabajadores de socorro, abastecimiento de emergencia y, en algunos casos, los medios para distribuir las provisiones.

Las operaciones de socorro se están coordinando de la siguiente forma: el Programa Mundial de Alimentos de la ONU se concentra en la distribución de los suministros alimenticios de emergencia y en la logística; la Oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los Refugiados es responsable del refugio y de la protección de las personas desplazadas; la Organización Mundial de la Salud y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), asistidos por las organizaciones no gubernamentales Médecins du monde y Médecins sans frontières (Médicos del Mundo y Médicos sin Fronteras), atienden las necesidades de salud y médicas. UNICEF es también responsable de la educación, de los niños y de otros grupos vulnerables. Para organizar la participación de estas y de otras entidades, el Secretario General nombró al Coordinador Adjunto del Socorro de Emergencia de las Naciones Unidas, Ross Mountain, para que se encargase de la coordinación general del auxilio humanitario.

 

11. ¿ Por qué las Naciones Unidas no enviaron inmediatamente fuerzas militares a Timor Oriental?

De hecho, las Naciones Unidas han representado un papel crucial en la organización de la respuesta internacional ante la crisis en Timor Oriental, incluyendo la formación de una fuerza multinacional. El Consejo de Seguridad proporcionó el foro para consultar a los gobiernos sobre lo que se debía hacer, y para autorizar una acción militar conjunta de los Estados para restaurar la paz y la seguridad en Timor Oriental. El Secretario General contactó personalmente a Jefes de Estado y otros lideres y les transmitió la necesidad de reunir una fuerza multinacional que pudiese ser desplegada rápidamente. Instó también a Indonesia a controlar la situación o a aceptar el despliegue de una fuerza internacional de seguridad, dentro de un marco de tiempo específico.

El Consejo de Seguridad envió una misión especial para explorar con Indonesia medidas concretas para detener la violencia y lograr la implementación pacífica de los Acuerdos del 5 de mayo. El 12 de septiembre, al concluir la misión enviada por el Consejo a Jakarta y Dili, el Presidente Habibie llamó al Secretario General para decirle que su Gobierno invitaría a una fuerza internacional para restaurar la paz y la seguridad en Timor Oriental. El 15 de septiembre, el Consejo autorizó la fuerza, y los primeros elementos fueron desplegados en Dili el 19 de Septiembre.

Es importante recordar que las Naciones Unidas no tienen una fuerza militar permanente o activos. No hay fuerza naval o aérea de las Naciones Unidas; los recursos militares son proporcionados por los Gobiernos, y las Naciones Unidas por sí misma no tiene la capacidad para desplazar rápidamente tropas o equipo. Cuando las Naciones Unidas despliega personal militar – como en el caso de una operación de mantenimiento de paz -- la operación se arma de cero. Puede tomar meses convencer a los Gobiernos para que proporcionen el personal, organicen el transporte y el apoyo logístico, y para que arreglen los contratos necesarios para obtener las provisiones y los servicios necesarios para emprender tal operación.

También es necesario hacer la distinción entre las fuerzas de mantenimiento de paz de las Naciones Unidas y las fuerzas multinacionales autorizadas por el Consejo de Seguridad. Las operaciones de mantenimiento de paz de las Naciones Unidas -- los llamados "cascos azules"-- están bajo el control operacional de las mismas Naciones Unidas (aunque los contingentes nacionales quedan bajo las órdenes de sus propios comandantes nacionales) y son desplegadas donde las partes involucradas en un conflicto han demostrado un compromiso con la paz, y donde hay una paz que mantener. Los costos de las operaciones de mantenimiento de paz de las Naciones Unidas son compartidos entre todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas.

Las fuerzas multinacionales autorizadas por el Consejo de Seguridad, tales como INTERFET en Timor Oriental, están compuestas por unidades militares de países dispuestos involucrarse en una acción determinada. Estas "coaliciones de voluntades" son totalmente voluntarias y generalmente están bajo el comando de una nación líder -- no de las Naciones Unidas. En el caso de INTERFET, el Consejo de Seguridad y los países participantes han reconocido el papel de liderazgo que ha asumido Australia. Los países que participan voluntariamente proporcionan tropas y la gama completa de puentes aéreos y marítimos, así como barcos y otros apoyos necesarios para llevar a cabo la operación, asumiendo ellos mismos los costos. Finalmente, es esencial recordar que hasta el momento en que el Gobierno de Indonesia invitó a una fuerza internacional a Timor Oriental, no había gobierno en el mundo que estuviera preparado para ofrecer tropas destinadas a una intervención temprana de la ONU.

 

12. ¿Cuál es el trabajo de la fuerza multinacional autorizada por el Consejo de seguridad?

En la resolución 1264 (1999), adoptada por unanimidad por el Consejo de Seguridad, éste autorizó a la fuerza efectuar las siguientes tareas:

(a) Restaurar la paz y la seguridad en Timor Oriental; (b) proteger y apoyar a UNAMET en la realización de sus misiones y, (c) facilitar las operaciones de asistencia humanitaria, dentro de sus capacidades. El Consejo también autorizó a la fuerza utilizar todas las medidas necesarias para llevar a cabo estas labores.

 

13. ¿Quién dirige la fuerza multinacional y quién paga por ella?

Australia indicó que estaba dispuesta a asumir el comando de la Fuerza Internacional en Timor Oriental (INTERFET) y nombró comandante al Mayor General Peter Cosgrove. Se espera que más de 15 países ofrecerán tropas y proporcionarán apoyo logístico. Cada país participante asume la responsabilidad de sus propios costos. Algunas naciones, sin embargo, podrían estar dispuestas a colaborar con personal para la INTERFET, pero no contar con los medios financieros necesarios para su participación. Por esta razón, el Consejo de Seguridad ha solicitado al Secretario General la creación de un fideicomiso. De esta forma, las contribuciones de los países donantes podrían ser destinadas a los Estados contribuyentes de personal para solventar así sus gastos.

 

14. ¿Serán castigados aquellos que desataron la violencia?

La decisión final deberá ser tomada por los Estados Miembros. Ya ha habido un número de recomendaciones sobre el tema. Por su parte, el Secretario General ha expresado que los acontecimientos en Timor Oriental pueden ubicarse en diversas categorías de crimen internacional y que los individuos que han ordenado y llevado a cabo estos crímenes deben ser responsabilizados de sus actos. El Consejo de Seguridad ha exigido que los responsables de la violencia sean llevados ante la justicia. La Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Mary Robinson, ha recomendado el establecimiento de una comisión de investigación que reúna y analice las evidencias. La Comisión haría recomendaciones sobre cómo deslindar las responsabilidades, incluyendo la posible creación de un tribunal especial para perseguir los crímenes contra la humanidad.

La Comisión de los Derechos Humanos, al finalizar una sesión especial sobre la situación de Timor Oriental el 27 de Septiembre, pidió al Secretario General que estableciera una comisión de investigación para indagar sobre las violaciones de los derechos humanos en el territorio. La resolución pide al panel investigador, cuando éste sea creado, que coopere con un cuerpo de indagación que ha sido designado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Indonesia. El Secretario General ha pedido a la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos que instituya, en su nombre, la Comisión de Investigación.

 

15. ¿Tienen las Naciones Unidas un papel en el futuro de Timor Oriental?

Sí. La próxima fase de la actividad de las Naciones Unidas será la ejecución del resultado de la consulta. Ya que el pueblo de Timor Oriental decidió rechazar la autonomía, las Naciones Unidas supervisarán la transición de Timor Oriental hacia la independencia. El Consejo de Seguridad ha solicitado al Secretario General que planee y prepare la fase de ejecución, la cual se estima que durará dos años o más. Durante este tiempo, las Naciones Unidas desplegarán una fuerza de mantenimiento de paz, incluyendo tropas, observadores militares y policías civiles. Se espera que, en consulta con los timorenses orientales, las Naciones Unidas asumirán una amplia autoridad ejecutiva y administrativa en la preparación de Timor Oriental para la independencia. Entre otras cosas, las Naciones Unidas ayudarán a reconstruir la infraestructura y a establecer nuevas instituciones civiles. Capacitarán una nueva fuerza de policía y organizarán elecciones. La fecha para el inicio de la fase de ejecución será determinada por el Consejo de Seguridad, el cual también definirá su nuevo mandato. Mientras tanto, UNAMET continuará con la preparación y planificación para la fase de transición, manteniendo un contacto estrecho con INTERFET y facilitando la asistencia humanitaria.

 

Preparado por el Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas

Traducción no oficial al español de los Centros de Información de las Naciones Unidas de Argentina, Colombia y México


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