Ginebra, viernes 8 de octubre de 1999
COMIENZA EL ACNUR A RETORNAR PERSONAS
DESPLAZADAS DE TIMOR ORIENTAL
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) transportó vía aérea a 173 timorenses hacia Timor Oriental hoy día, en el inicio de un programa para retornar a personas desplazadas. Se estima que el número de personas ubicadas en campamentos escuálidos en Timor Occidental asciende a 230,000.
"Hoy estamos dando un primer paso muy importante que esperamos conduzca a decenas de miles de timorenses de regreso a sus hogares en condiciones de seguridad. Es un proceso difícil y complejo, pero tenemos confianza en que con el apoyo del gobierno indonesio y de la comunidad internacional podremos lograrlo," dijo la Alta Comisionada Sadako Ogata.
Un avión Transall C160 dispuesto por el ACNUR realizó dos vuelos entre el aeropuerto de Kupang en Timor Occidental y Dili, capital de Timor Oriental.
Los dos primeros grupos de personas fueron trasladadas desde el Estadio de Badminton Koni, en Kupang, y desde la Iglesia de la Asunción de Kupang, respectivamente. Se reportó la presencia de las milicias que han amenzado a los refugiados en esta zona, pero el operativo se llevó a cabo sin problemas. La policía se mantuvo discretamente alejada, mientras el personal del ACNUR y los funcionarios locales transportaban a los refugiados en tres autobuses hacia el aeropuerto.
En la sala de espera del aeropuerto, los retornados recibieron alimentos y agua. El Gobernador de Timor Occidental fue al aeropuerto a despedirse brevemente de los timorenses, quienes hicieron algunos rezos y posteriormente abordaron el avión de regreso a casa en la capital de Timor Occidental, mayoritariamente católica romana.
"No sabemos qué pasará con nosotros cuando regresemos. Nadie puede decir lo que nos depara el futuro. Dios dirá," dijo Antonio Alvez, un carpintero de barba de 42 años quien llevaba un rosario alrededor de su cuello. Él regresaba a Dili con su esposa y sus cuatro niños. Dijo haber dejado Dili el 9 o 10 de septiembre cuando la capital provincial estaba en llamas y los soldados le dijeron que tenía que irse por su propia seguridad.
El personal del ACNUR en Dili recibió a los retornados y les dio plásticos, colchones y cobijas. Algunos de ellos permanecerán en el centro de tránsito si no tienen casas a dónde regresar. Muchas mujeres dijeron que huyeron sin sus maridos, de quienes no han sabido nada desde que huyeron hace un mes.
En los próximos días se planean vuelos diarios. El ACNUR también está considerando la posibilidad de enviar a la gente de regreso vía terrestre y marítima, para apresurar el proceso de repatriación, si la situación de seguridad lo permite.
El regreso tuvo lugar dos semanas después de que el ACNUR enviará una misión a Timor Occidental para organizar la entrega urgente de asistencia humanitaria y para considerar la posibilidad de los retornos voluntarios.
La misma Alta Comisionada viajó a Indonesia hace tres semanas y recibió garantías del Presidente indonesio y de otros funcionarios de que los trabajadores humanitarios tendrían acceso directo a los campamentos en Timor Occidental.
Esta semana, el ACNUR inició la entrega de ayuda de emergencia vía aérea desde Darwin, Australia, a Kupang. Un vuelo más llegó hoy día, sumando siete el total de vuelos de asistencia.
El ACNUR ha podido observar la situación de algunos campamentos en la zona de Kupang, donde se ubican alrededor de 40,000 de los 230,000 desplazados en Timor Occidental. Pero la gran mayoría -se estima que unas 130,000 personas- están en campamentos improvisados en pueblos ubicados a lo largo de la frontera con Timor Oriental. Allí, las condiciones son atroces, y también se han presentado reportes de intimidación y amenazas por parte de grupos militares.
El ACNUR ha enviado a su personal a la zona fronteriza para establecer una presencia en el poblado de Atambua y explorar la posibilidad de retornar a la gente a Timor Oriental por vía terrestre.