Declaración del Secretario General
sobre los ataques militares en Afganistán
8 de octubre de 2001


Inmediatamente después de los ataques perpetrados contra los Estados Unidos el pasado 11 de septiembre, el Consejo de Seguridad expresó su determinación de combatir por todos los medios las amenazas a la paz y seguridad internacionales provocada por actos terroristas. El Consejo también reafirmó el derecho inherente a la legítima defensa individual o colectiva de acuerdo con la Carta de las Naciones Unidas. Siguiendo este contexto, los Estados afectados han dispuesto sus acciones militares actuales en Afganistán.

Para vencer al terrorismo, necesitamos un esfuerzo duradero y una amplia estrategia que una a todas las naciones, dirigida a todos los aspectos del flagelo al que nos enfrentamos. La causa debe ser perseguida por todos los Estados del mundo, trabajando juntos y utilizando muchos medios diferentes, incluyendo los políticos, legales, diplomáticos y financieros.

El pueblo de Afganistán, al que no se puede considerar responsable de los actos del régimen Talibán, necesita ahora ayuda de forma desesperada. Las Naciones Unidas han jugado desde hace tiempo un papel vital en la provisión de ayuda humanitaria para estas personas, y es mi deseo que seamos capaces de retomar nuestro trabajo humanitario lo antes posible.

Es también vital que la comunidad internacional trabaje ahora con más tenacidad que nunca para fomentar un arreglo político al conflicto de Afganistán. Las Naciones Unidas están activamente comprometidas en promover la creación de un Gobierno Afgano amplio plenamente representativo y multiétnico.


Traducción no oficial realizada por el Centro de Información de la ONU para España.