Ginebra, 4 de octubre de 1999
ADVIERTE OGATA SOBRE LA MARGINACIÓN
DEL TRABAJO HUMANITARIO POR LOS GOBIERNOS
NACIONALES Y LOS EJÉRCITOS
La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Refugiados, Sadako Ogata, advirtió hoy día sobre los riesgos que surgen de los intentos de los gobiernos y de las organizaciones militares para evadir a las agencias humanitarias en las crisis de alta visibilidad.
"La experiencia y capacidad para tratar con la dimensión humana de las crisis: las víctimas civiles, sus traumas, el terror de la huida, el dolor y la incertidumbre del exilio, están con nosotros, las agencias humanitarias civiles," explicó
Ogata hizo estos señalamientos en su conferencia dirigida a la 50° sesión del Comité Ejecutivo del ACNUR, el máximo cuerpo directivo de la organización de los refugiados, constituida por 54 naciones, que se reúne en Ginebra una vez al año para discutir la política y programas del ACNUR.
La 50° sesión anual del Comité llega en un año que presenció algunas de las peores crisis humanitarias y de refugiados de esta década. La expulsión masiva de albano kosovares, seguida de un retorno igualmente masivo, causó daños enormes a los recursos del ACNUR y de otras agencias humanitarias. Al mismo tiempo, los fondos destinados para los operativos de ayuda en otras regiones, especialmente en Africa, han permanecido trágicamente bajos. Los recursos fueron adicionalmente reducidos después de que el referéndum para la independencia de Timor Oriental del control de Indonesia desatara la violencia masiva por milicias anti-independentistas y por el desplazamiento de cientos de miles de personas.
A la vez que reconoció la contribución humanitaria de la OTAN en la crisis de Kosovo, Ogata dijo que también hubo incidentes en los que la participación militar directa "tuvo efectos negativos en la coordinación y dejó a las agencias humanitarias civiles sin efectividad y peso." Agregó que la participación militar directa en el trabajo de asistencia podía poner en peligro la seguridad de los refugiados, pudiendo incluso convertirlos en partes en el conflicto.
Ogata dijo que los militares y los gobiernos nacionales deberían apoyar a las agencias internacionales de ayuda, pero no intentar reemplazarlas, pues éstas tienen mandatos humanitarios. Dijo que en aquellos operativos en los que se brinda capacidad militar técnica y logística, ésta debe estar bien delimitada y definida.
El tema del Comité Ejecutivo este año es el mejoramiento de la asociación entre los Estados y las agencias de asistencia en la protección de los refugiados, así como garantizar la seguridad de los refugiados y de los trabajadores humanitarios, quienes adquieren cada vez más riesgos en su trabajo diario.
Se espera que este encuentro se dirija de manera particular a la protección de las familias refugiadas, abordando varios temas que van desde la reunificación familiar a los problemas de adopción y menores no acompañados. También se discutirá la detención continua de solicitantes de asilo en muchos países.
Se espera que el Comité apruebe el presupuesto del ACNUR planeado para el año 2000 de $ 933’553,000 (dólares estadounidenses). La sesión terminará el próximo viernes con la adopción de las conclusiones del Comité Ejecutivo: las directrices políticas del ACNUR para el año 2000.